{"id":587,"date":"2011-06-28T23:40:17","date_gmt":"2011-06-28T21:40:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=587"},"modified":"2011-06-28T23:40:17","modified_gmt":"2011-06-28T21:40:17","slug":"71-el-sastre-y-el-rey-por-mr-kinney","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/71-el-sastre-y-el-rey-por-mr-kinney\/","title":{"rendered":"71-El sastre y el rey. Por Mr. Kinney"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>\u00a0<\/strong>(basada en hechos reales)<\/em><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La Plaza de Oriente era un hervidero de gente, parec\u00eda como si de forma silenciosa toda la ciudad se hubiera puesto de acuerdo para concentrarse en el mismo lugar. Pero se trataba de un hecho espont\u00e1neo, parec\u00eda como si los madrile\u00f1os pensaran todos con un mismo cerebro. La sastrer\u00eda Herranz, en la calle del Arenal, no permanec\u00eda ajena a lo que ocurr\u00eda a su alrededor; desde primera hora no paraban de recibir a clientes solicitando tela morada, que a media ma\u00f1ana ya se hab\u00eda agotado en toda la ciudad.\u00a0<!--more--><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Jose no hab\u00eda podido sentarse ni un solo momento, las \u00faltimas horas hab\u00edan sido agotadoras, primero por la movilizaci\u00f3n que desde el partido socialista se hab\u00eda hecho de todos sus afiliados, y segundo por el continuo ir y venir de gente en la sastrer\u00eda. A las doce de la ma\u00f1ana, el due\u00f1o decidi\u00f3 echar el cierre. Los gritos de la plaza le estaban volviendo loco. Por fin pudo sentarse a descansar. En la trastienda a\u00fan estaba sobre la mesa de patronaje su \u00faltimo trabajo.\u00a0<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u201cNo s\u00e9 muy bien qu\u00e9 hacer con este traje\u201d, <\/em>\u00a0pens\u00f3 \u201c<em>tan s\u00f3lo est\u00e1 hilvanado, no me ha dado tiempo a dar una sola puntada del pespunte. Est\u00e1 hecho a medida, no creo que lo podamos vender a otro cliente. En todo caso se podr\u00eda arreglar a alguien m\u00e1s bajito, pero no quedar\u00eda bien, adem\u00e1s, una tela tan buena\u2026 Demasiado caro\u201d.<\/em>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0\u00a0 Jose, ven un momento \u2013la voz de su jefe interrumpi\u00f3 sus pensamientos\u2013, ay\u00fadame a tapar el letrero de la entrada.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0\u00a0 \u00bfAhora?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0\u00a0 S\u00ed, cuanto antes mejor.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0\u00a0 \u00bfNo ser\u00e1 mejor esperar a que se marche todo el mundo?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0\u00a0 No, no sabemos si toda esta gente se va a limitar a dar voces o van a destrozar todo lo que les venga en gana, as\u00ed que \u00a1hala! coge la escalera y s\u00edgueme.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Ambos se dirigieron a la puerta principal, sobre la\u00a0 que se pod\u00eda leer \u201c<em>Sastrer\u00eda Herranz<\/em>\u201c y justo debajo \u201c<em>Proveedor de la Casa Real<\/em>\u201d. Taparon la \u00faltima parte con una bandera roja, amarilla y, como no, morada.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Hijo, t\u00f3mate el resto del d\u00eda libre, tienes mala cara y no me extra\u00f1a, se avecinan malos tiempos.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Jose no se atrevi\u00f3 a decir a su jefe que sus ojeras se deb\u00edan al hecho de llevar m\u00e1s de dos noches sin dormir por sus actividades pol\u00edticas. No quer\u00eda disgustarle, as\u00ed que se limit\u00f3 a asentir y a entrar en la tienda para recoger sus cosas.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Volvi\u00f3 a echar una mirada al traje, era un trabajo magn\u00edfico, pa\u00f1o ingl\u00e9s, corte impecable, ojales cosidos a mano\u2026 \u00danicamente faltaba terminar de ensamblar las piezas, era una verdadera l\u00e1stima que no llegara a su destinatario. Sin duda, era su mejor cliente aunque nunca le hab\u00eda visto, un empleado de Palacio les llevaba las medidas y les indicaba el color y la hechura, eso era todo, o al menos as\u00ed hab\u00eda sido desde que entrara de aprendiz cuatro a\u00f1os atr\u00e1s, al convertirse en oficial de primera poco a poco se hab\u00eda ido ocupando de confeccionar todos sus encargos, hasta el punto de que pr\u00e1cticamente trabajaba para el Rey.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Nunca supo exactamente qu\u00e9 fue lo que se le pas\u00f3 por la cabeza, pero sin pensarlo cogi\u00f3 el traje y se encamin\u00f3 hac\u00eda el Palacio Real. Para evitar la muchedumbre, que en ese momento estaban diciendo \u201cque se vaya el Rey pero que se quede La Chata\u201d, subi\u00f3 por el pasaje de San Gin\u00e9s hasta la calle Mayor, y tras bajar por Bail\u00e9n pudo llegar hasta el patio de armas de Palacio.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Oiga, \u00bfd\u00f3nde va? No se puede pasar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Mire, soy Jose P\u00e9rez, trabajo en la sastrer\u00eda Herranz, aqu\u00ed al lado, en la calle Arenal; su Majestad nos hab\u00eda encargado un traje hace apenas quince d\u00edas, no me ha dado tiempo a terminarlo, pero como se comenta que se va a ir de viaje \u2013realmente sab\u00eda por el partido que abandonaba el pa\u00eds\u2013, he pensado que a lo mejor quer\u00eda llev\u00e1rselo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Pero usted se piensa que soy imb\u00e9cil, c\u00f3mo s\u00e9 que no es un subversivo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Pregunte a Mat\u00edas, \u00e9l me conoce.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 \u00bfMat\u00edas?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 S\u00ed, alto, moreno, delgado, de unos treinta y pico, con bigote y perilla.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Espere.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Cinco minutos despu\u00e9s el guardia aparec\u00eda acompa\u00f1ado de Mat\u00edas, el ayuda de c\u00e1mara del Rey.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Jose, por Dios, pero qu\u00e9 hace usted aqu\u00ed un d\u00eda como hoy.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Traigo el \u00faltimo encargo, aunque est\u00e1 sin terminar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Pero, hombre de Dios, c\u00f3mo se le ocurre.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Ante todo hay que ser profesional, y yo entrego los encargos que se me hacen.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Bien \u2013dijo Mat\u00edas con una sonrisa de medio lado\u2013, acomp\u00e1\u00f1ame.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Jose le sigui\u00f3 por diversas estancias de Palacio, las mismas que a\u00f1os despu\u00e9s ense\u00f1ar\u00eda a sus hijas y nietos, y observ\u00f3 curioso como Mat\u00edas apartaba un tapiz dejando a la vista la entrada a unas escaleras de caracol que daban lugar a una peque\u00f1a sala de estar.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Espera aqu\u00ed.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Jose se qued\u00f3 esperando, de pie, con miedo a sentarse, sosteniendo a\u00fan el traje entre sus brazos. O\u00eda voces tras la puerta, no consegu\u00eda o\u00edr lo que dec\u00edan. Al cabo de unos cinco minutos, se abri\u00f3 la misma puerta tras la que hab\u00eda desaparecido Mat\u00edas, pero en su lugar quien entr\u00f3 fue para su sorpresa Alfonso XIII.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Como comprender\u00e1, no esperaba visita.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Yo, yo\u2026 solo quer\u00eda entregarle su \u00faltimo encargo. Es un traje demasiado bueno como para que no se lo lleve, ser\u00eda una l\u00e1stima. Est\u00e1 hilvanado, cualquier sastre se lo podr\u00e1 acabar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 S\u00ed, pero dudo mucho que encuentre alguno como usted. \u00a1Mat\u00edas!<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 S\u00ed, Majestad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 P\u00e1guele.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 S\u00ed se\u00f1or.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0entreg\u00f3 a Jose un sobre, y \u00e9ste le dio el porta traje.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El Rey se dirigi\u00f3 a Jose.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 \u00c9sto es para usted \u2013 dijo mientras extend\u00eda la mano \u2013 gracias.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Hasta que se vio en la calle no se sinti\u00f3 con fuerzas para ver a cu\u00e1nto ascend\u00eda la propina, y casi se cay\u00f3 de la impresi\u00f3n al ver que eran DOS DUROS; es decir, m\u00e1s del doble de lo que ganaba en un mes. En la Plaza estaba viendo a muchos de sus compa\u00f1eros del partido ondeando banderas republicanas, pero no se sinti\u00f3 con fuerzas para acompa\u00f1arles, mejor se iba casa, a meditar en el hecho de si se pod\u00eda ser socialista y mon\u00e1rquico.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La Plaza de Oriente era un hervidero de gente, parec\u00eda como si de forma silenciosa toda la ciudad se hubiera puesto de acuerdo para concentrarse en el mismo lugar. Pero se trataba de un hecho espont\u00e1neo, parec\u00eda como si los madrile\u00f1os pensaran todos con un mismo cerebro.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Alfonso no hab\u00eda sido consciente de lo que se avecinaba. Malos consejos, malas decisiones, le hab\u00edan abocado irremediablemente al desastre que ahora se le presentaba en forma de una muchedumbre enfervorizada que le exig\u00eda el destierro ante las puertas del hasta entonces su Palacio. \u00bfEn qu\u00e9 momento comenz\u00f3 a errar su destino? \u00bfCu\u00e1les fueron los hechos que le hab\u00edan llevado a esta situaci\u00f3n? Daba igual, ya no hab\u00eda vuelta atr\u00e1s.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0No pod\u00eda apartar la vista de la Plaza de Oriente. \u00bfDe verdad le odiaba tanto su pueblo? la concentraci\u00f3n era masiva. Su fiel Mat\u00edas hab\u00eda comenzado a preparar el equipaje, no iba a esperar a que entraran por la fuerza a echarlo, se marchaba \u00e9l.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Apenas hab\u00eda recibido alg\u00fan mensaje de apoyo; \u201c<em>es incre\u00edble como cambian las simpat\u00edas de las personas conforme soplan los vientos del poder<\/em>\u201d, pens\u00f3.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Estaba mirando a trav\u00e9s de una ventana, amparado tras el anonimato de la cortina, cuando Mat\u00edas entr\u00f3 interrumpiendo su ensimismamiento.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 \u00bfMajestad?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 S\u00ed, \u00bfya est\u00e1 todo listo?<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 En breve lo estar\u00e1, pero no se trata de eso. Ver\u00e1, Jose el oficial de Herranz que se encarga de sus trajes, est\u00e1 aqu\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 \u00bfY qu\u00e9 quiere? \u2013 dijo con sorpresa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Nada, \u00fanicamente trae el \u00faltimo encargo que se le hizo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El Rey no sal\u00eda de su asombro, pr\u00e1cticamente todos cuantos le hab\u00edan rodeado y agasajado durante a\u00f1os hab\u00edan desaparecido y, sin embargo, un humilde sastre aparec\u00eda de repente, sin duda tras abrirse paso entre la gente, para llevarle un simple traje. Cay\u00f3 en la cuenta de que al cabo de tantos a\u00f1os ni siquiera conoc\u00eda a ese hombre. Encargaba los trajes a trav\u00e9s de su ayuda de c\u00e1mara, hasta le llevaban las medidas, hasta ese punto hab\u00eda estado desconectado de la realidad.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Sin pensarlo dos veces se dirigi\u00f3 a la sala en la que le esperaba el sastre, qu\u00e9 menos que recibirle en persona, sin darse cuenta de que siquiera recordaba su nombre. Era mucho m\u00e1s joven de lo que hab\u00eda supuesto, apenas tendr\u00eda unos veinte a\u00f1os, y se notaba a la legua que estaba m\u00e1s asustado que cohibido.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Como comprender\u00e1 no esperaba visita.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Yo, yo\u2026 solo quer\u00eda entregarle su \u00faltimo encargo, es un traje demasiado bueno como para que no se lo lleve, ser\u00eda una l\u00e1stima. Est\u00e1 hilvanado, cualquier sastre se lo podr\u00e1 acabar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 S\u00ed, pero dudo mucho que encuentre alguno como usted. \u00a1Mat\u00edas!<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 S\u00ed, Majestad.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 P\u00e1guele el traje.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 S\u00ed, se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Mat\u00edas entreg\u00f3 a Jose un sobre, y \u00e9ste le dio el porta traje.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El Rey se dirigi\u00f3 a Jose.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0&#8211;\u00a0 Esto es para usted \u2013dijo mientras le extend\u00eda la mano\u2013, gracias.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Le hab\u00eda dado dos duros como propina, m\u00e1s de lo que costaba el traje, porque su verdadero trabajo hab\u00eda consistido en mostrarle con aquella visita la clave de todos sus errores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0(basada en hechos reales) \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La Plaza de Oriente era un hervidero de gente, parec\u00eda como si de forma silenciosa toda la ciudad se hubiera puesto de acuerdo para concentrarse en el mismo lugar. Pero se trataba de un hecho espont\u00e1neo, parec\u00eda como si los madrile\u00f1os pensaran todos con un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-587","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=587"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/587\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":592,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/587\/revisions\/592"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}