{"id":641,"date":"2011-07-02T02:05:58","date_gmt":"2011-07-02T00:05:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=641"},"modified":"2011-07-02T14:08:14","modified_gmt":"2011-07-02T12:08:14","slug":"81-el-abanico-por-kellroy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/81-el-abanico-por-kellroy\/","title":{"rendered":"81- El abanico. Por Kellroy"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Celsita Pinal era una joven a la que el destino parec\u00eda haberle regalado la felicidad. Hija de ricos bodegueros, una educaci\u00f3n de colegio religioso de post\u00edn y casada nada menos que con Cund\u00edn Fuertes, el mejor partido de la ciudad, hijo de don Ram\u00f3n Fuertes el industrial fabricante de los m\u00e1s famosos productos de aseo y ba\u00f1o de la regi\u00f3n.<!--more-->\u00a0Cund\u00edn, Don Facundo para los de fuera de la familia, era, adem\u00e1s de un buen mozo, el que desde que acabara la carrera de ingeniero industrial dirig\u00eda la f\u00e1brica de su padre y \u00a0todo el mundo ve\u00eda en \u00e9l un genio de la industria; en pocos meses mejor\u00f3 la cuenta de resultados de la empresa, merced sobre todo, a una fuerte reestructuraci\u00f3n de personal y su sustituci\u00f3n por una cadena de fabricaci\u00f3n de bidets.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2014Hab\u00eda que especializarse \u2014dec\u00eda \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u2014Una lumbrera \u2014dec\u00edan todos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por si fuera poco, Celsita y Cund\u00edn, se hab\u00edan visto bendecidos por la llegada de una hermosa ni\u00f1a y sus vidas transcurr\u00edan felices; figuraban entre la gente prominente de la ciudad y su presencia se hac\u00eda imprescindible en las fiestas del Casino Comercial, las procesiones del Patr\u00f3n y la presidencia \u2014ella\u2014 de las mesas petitorias a favor de los ancianos escrofulosos y el ropero de la Virgen de los Buenos Aires, hacia las cuales los habitantes de la ciudad se volcaban con sus d\u00e1divas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En las fiestas de la virgen de los Buenos Aires, cuando una semana al a\u00f1o, algunas compa\u00f1\u00edas de teatro se dejaban caer por la ciudad, Celsita, Do\u00f1a Celsa ya, luc\u00eda sus mejores joyas en su palco del teatro, y su collar de brillantes, regalo de Cund\u00edn, luc\u00eda sus muchas facetas por toda la sala, porque Cund\u00edn, en eso de los regalos no escatimaba. Joyas, vestidos de alta costura y hasta el hermoso collar de brillantes que ella luc\u00eda en esas grandes ocasiones.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Celsita Pinal lo ten\u00eda todo. Era feliz.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0En aquella primavera, el Ayuntamiento de la ciudad, que se esforzaba por elevar el nivel cultural de sus ciudadanos, inaugur\u00f3 una sala de exposiciones, \u00aben la cual \u2014seg\u00fan palabras del alcalde\u2014 se celebrar\u00edan las m\u00e1s variadas exposiciones de todo tipo de arte, y ser\u00eda fuente en la que los vecinos beber\u00edan el n\u00e9ctar de las artes y elevar\u00eda la categor\u00eda de una ciudad como la nuestra,\u00a0 crisol de culturas y cruce de caminos, y no como otras ciudades \u2014y todos sab\u00edan que se refer\u00eda a la capital de la provincia de al lado \u2014que solo ten\u00edan un camino porque no pillaba de paso para ning\u00fan sitio, y encima quieren llevarse el ferrocarril, que es nuestro\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0A la inauguraci\u00f3n de la sala fueron invitadas, la crema social de la ciudad, diputados regionales y concejales, \u2014naturalmente, los del partido gobernante\u2014, autoridades militares y religiosas e incluso un par de directores de instituto, comerciantes, industriales y entre ellos por supuesto a Don Facundo Fuertes y esposa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La exposici\u00f3n la formar\u00edan las m\u00e1s bellas joyas de la que fue esposa del general Cardenio Sedano, gloria de las guerras americanas del siglo XIX, de qui\u00e9n se dec\u00eda que all\u00ed hab\u00eda encontrado un tesoro fabuloso, \u2014nunca se supieron los detalles de tal hallazgo\u2014 y que muy pocas veces se hab\u00edan expuesto al p\u00fablico. Y lo m\u00e1s importante es que entre las joyas estar\u00eda la magn\u00edfica esmeralda \u201cLa L\u00e1grima de Mezcal\u201d, la m\u00e1s grande y mejor esmeralda del mundo, cedida para esta exposici\u00f3n, por su actual propietario el Marqu\u00e9s de Vasidiego, descendiente y heredero directo de un amigo del famoso general, el cual le gan\u00f3 la joya en una partida de cartas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Para protecci\u00f3n de la esmeralda se montaron grandes medidas de seguridad. En la misma sala se hab\u00eda instalado una gran caja fuerte donde guardar\u00edan la joya por las noches y un cuantioso seguro a todo riesgo para prevenir cualquier contingencia.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El d\u00eda de la inauguraci\u00f3n, la sala rebosaba de invitados, el alcalde pronunci\u00f3 un orgulloso discurso cantando las glorias culturales de la ciudad, que se limitaban a un maestro de obras del siglo XVII al que se atribu\u00eda la construcci\u00f3n del retablo de la catedral y un viejo poeta que naci\u00f3 aqu\u00ed hace doscientos a\u00f1os y esparci\u00f3 por la capital del reino todas nuestras esencias regionales elevando el nombre de la ciudad a lo m\u00e1s alto del Parnaso, seg\u00fan el alcalde, aunque se le olvid\u00f3 decir que este poeta, naci\u00f3 aqu\u00ed porque sus padres estaban de paso \u2014ver lo del cruce de caminos\u2014 y jam\u00e1s volvi\u00f3 a pisar la ciudad ni la nombr\u00f3 en ninguno de sus poemas; no obstante ten\u00eda erigido un busto en el paseo m\u00e1s importante y un colegio y una calle con su nombre; y \u00a1Qu\u00e9 caramba, el poeta,\u00a0 lo quisiera o no, hab\u00eda nacido aqu\u00ed!<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Los caballeros asistentes, luc\u00edan sus hermosas barrigas y sus lustrosas calvas, llevando del brazo a sus enjoyadas se\u00f1oras luciendo modelitos de las m\u00e1s famosas casas de modas, algunas con su sombrerito y todas espi\u00e1ndose los vestidos con disimulado inter\u00e9s.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Celsita llevaba un precioso vestido largo de color blanco con r\u00e1fagas que viraban ligeramente a un amarillo suave, ce\u00f1ido con un cintur\u00f3n negro charolado, a juego con un bolsito de ceremonia y un sombrerito de cazoleta blanco con un detalle de tul negro. El escote de estilo ba\u00f1era del vestido, le dejaba un precioso marco para lucir su famoso collar de brillantes. Completaba su atuendo, un maravilloso abanico de plumas negro, que parec\u00eda ir indicando a los hombres, hacia donde deb\u00edan dirigir la mirada sobre su persona.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Celsita estaba encantadora.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0A medida que iban recorriendo la exposici\u00f3n, los comentarios de los hombres versaban sobre el dinero que valdr\u00eda tal o cual pieza y las de las damas sobre con que vestido de los suyos lucir\u00eda mejor la joya que ten\u00edan a la vista.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Celsita iba recorriendo la exposici\u00f3n en silencio y cuando lleg\u00f3 a la famosa esmeralda \u201cLa L\u00e1grima de Mezcal\u201d, se qued\u00f3 extasiada mirando el fondo de la joya, como si \u00e9ste fuera un profundo mar, de repente Celsita necesit\u00f3 tomar aire, abri\u00f3 su precioso abanico, y con el aire del abanico, un escalofr\u00edo recorri\u00f3 su cuerpo, sus ojos se abrieron un poco m\u00e1s, sus labios se apretaron hasta parecer una l\u00ednea pintada en su cara y una expresi\u00f3n de codicia se pudo adivinar por un momento hasta en el rictus de sus manos que parecieron adquirir la rigidez de unas garras. Do\u00f1a Celsa abandon\u00f3 apresuradamente la exposici\u00f3n, seguida por su extra\u00f1ado marido.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Nadie se explic\u00f3 como la joya m\u00e1s vigilada de la exposici\u00f3n pudo ser robada esa noche, pero ocurri\u00f3. Los peri\u00f3dicos especulaban sobre bandas de delincuentes profesionales extranjeros. La gente de la calle imaginaba intrigas de ladrones sofisticados y solitarios. Los guardas de seguridad del exterior juraban que all\u00ed no hab\u00eda entrado nadie.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La polic\u00eda no pod\u00eda creer, ni decir a nadie lo que las c\u00e1maras de seguridad mostraban: El reloj del sistema de seguridad marcaba las veintid\u00f3s y once minutos, cuando los dos guardas del interior proced\u00edan a sacar la joya de la urna en la que estaba expuesta, para llevarla a la caja fuerte y en ese instante, una urraca entrando apretadamente, por un ventanuco inveros\u00edmilmente peque\u00f1o cerca del techo, se abalanzaba sobre \u201cLa l\u00e1grima de Mezcal\u201d, se la arrebata de las manos a los sorprendidos guardas y, con ella en el pico, escapaba por donde hab\u00eda venido.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La casa de seguridad que custodiaba las joyas y la polic\u00eda que apoyaba en esa custodia, ante un rid\u00edculo semejante optaron por callar y la versi\u00f3n de la banda de delincuentes sumamente tecnificados, se fue asentando y aunque se ha hablado mucho sobre el asunto, y a\u00fan despu\u00e9s del tiempo se habla, nadie se explica el misterio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Do\u00f1a Celsa, todav\u00eda hoy se sobresalta, y menos que nadie se explica, c\u00f3mo al d\u00eda siguiente del robo, \u201cLa L\u00e1grima de Mezcal\u201d lleg\u00f3 hasta su mesilla de tocador, ni c\u00f3mo su abanico apareci\u00f3 medio desplumado.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Su precioso abanico de plumas de urraca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Celsita Pinal era una joven a la que el destino parec\u00eda haberle regalado la felicidad. 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