{"id":682,"date":"2011-07-03T00:08:15","date_gmt":"2011-07-02T22:08:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=682"},"modified":"2011-07-02T22:18:44","modified_gmt":"2011-07-02T20:18:44","slug":"88-posos-por-lara-hija","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/88-posos-por-lara-hija\/","title":{"rendered":"88- Posos. Por Lara hija"},"content":{"rendered":"<p>Supe que ten\u00eda poderes, el d\u00eda que cumpl\u00ed los diez a\u00f1os. Mam\u00e1 pas\u00f3 la ma\u00f1ana cocinando. Hab\u00eda invitado a mis t\u00edos y primos para celebrarlo. Cuando acabamos de comer el arroz caldoso, y los mayores se bebieron todo el vino que pap\u00e1 subi\u00f3 del tonel de la bodega, sud\u00e1bamos. Sopl\u00e9 las velas, y mam\u00e1 cort\u00f3 la tarta de chocolate.<!--more-->\u00a0Despu\u00e9s de repartirla en los platos de postre, qued\u00f3 un trozo, pero cuando quise repetir, pap\u00e1 dijo que no, que ya era suficiente, que me iba a empachar.\u00a0 De nada sirvieron mis protestas. Si pap\u00e1 dec\u00eda que no, eso iba a misa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De regalos tuve lo de siempre, lo de otros a\u00f1os: blocs de dibujo y l\u00e1pices de colores. Pap\u00e1 me trajo cuadernillos de Rubio para que practicara con las cuentas. La mesa era un revoltijo de platos sucios, peladuras de gambas y papel de envolver. El t\u00edo Juan sac\u00f3 un puro y le ofreci\u00f3 a pap\u00e1, pero \u00e9l lo rechaz\u00f3 con cara de asco. El polvillo del carb\u00f3n de la mina le hab\u00eda embozado los pulmones y respiraba con un silbido de fondo, como de locomotora de juguete.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando el t\u00edo Juan encendi\u00f3 el puro, pap\u00e1 dijo que hac\u00eda mucho calor y que podr\u00edamos refrescarnos en el pil\u00f3n del patio, que sacar\u00eda agua fresca del pozo para llenarlo. Se levant\u00f3 con un gran bostezo. No s\u00e9 por qu\u00e9, pero mir\u00e9 los posos del vino en el fondo de su vaso. Lo vi agarrado a la cubeta de aluminio, golpe\u00e1ndose en la cabeza contra las paredes del pozo. No dije nada, porque nada hab\u00eda que decir de aquello, no fuera que me dieran una bofetada. Pap\u00e1 nos dej\u00f3 a todos en la cocina donde com\u00edamos siempre porque era el lugar m\u00e1s espacioso de la casa, y al poco se oyeron los gritos venir del patio.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Pap\u00e1 se cay\u00f3 al pozo- dije entonces, pero nadie me hizo caso.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Corrieron todos para ver qu\u00e9 pasaba mientras yo, sabiendo lo inevitable de su muerte, me puse a comer el trozo de tarta que hab\u00eda sobrado. A mam\u00e1 aquello no le gust\u00f3. Volv\u00eda descompuesta, gritando que fuera a avisar a alguien, cuando me pill\u00f3 con la cuchara en la boca.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Tu padre en el fondo del pozo, y t\u00fa comiendo. \u00a1Qu\u00e9 desgracia m\u00e1s grande!- dijo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo tuvieron que sacar con los ganchos que echaban de vez en cuando para sacar gaseosas o relojes. Hab\u00eda que verlo subir, enganchado por los pantalones, echando agua como un surtidor. Parec\u00eda una fuente. Me habr\u00eda gustado aplaudir, pero me daba cuenta de que todos andaban con cara de funeral y me contuve.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde aquel d\u00eda, mam\u00e1 me miraba con recelo y evitaba abrazarme. Apenas un roce de sus labios cuando me daba las buenas noches. Sin embargo, estuvo de acuerdo en conseguir algunas monedas con mis poderes. Porque despu\u00e9s de la muerte de pap\u00e1, nos quedamos en la miseria. Dejaba entrar a los vecinos, aunque ella se ausentaba durante las visitas, para que les dijera qu\u00e9 suerte les esperaba, c\u00f3mo ser\u00eda la cosecha de ese a\u00f1o, si iba a ser ni\u00f1a o ni\u00f1o lo que estaba en camino.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La \u00fanica condici\u00f3n para conocer el futuro inmediato de aquella gente, era que trajeran una botella de vino artesano, echaran un poco en el vaso, lo bebieran y dejaran que los posos se sedimentaran en el fondo. Los posos se agrupaban formando espigas, muertos con las manos cruzadas sobre el pecho, o ni\u00f1os con el sexo bien a la vista. Nunca fallaba.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al principio hubo un gran esc\u00e1ndalo en el pueblo. El cura vino a visitarnos y le advirti\u00f3 a mi madre de que aquella era una pr\u00e1ctica sat\u00e1nica, antinatural, y m\u00e1s en una ni\u00f1a. Tambi\u00e9n se acerc\u00f3 el alcalde con la intenci\u00f3n de disuadirla. Y m\u00e1s tarde el cabo de la Guardia Civil, que no estaba seguro de si mis predicciones constitu\u00edan un delito castigado por la ley. Ninguno resisti\u00f3 la tentaci\u00f3n de ver su futuro en los posos de un vaso de vino, y no volvieron a molestarnos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0Cuando muri\u00f3 mam\u00e1, sin predicci\u00f3n ni nada, de puro cansancio, yo andaba ya por los treinta y nueve a\u00f1os y ni un solo hombre se hab\u00eda decidido a pedirme en matrimonio. Entonces lleg\u00f3 El\u00edas \u201cel chatarrero\u201d y se qued\u00f3 a vivir en el pueblo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se acercaba a menudo a mi casa con diferentes combinaciones de n\u00fameros, boletos y estampas, y yo le daba los resultados de peleas de gallos, de juegos de cartas y, m\u00e1s adelante, de carreras de caballos. \u00c9l me lo agradec\u00eda con unos pocos euros que yo aceptaba porque hab\u00eda visto en los posos del vino de aquel hombre, que estaba destinado a ser mi marido, como as\u00ed fue.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero yo s\u00f3lo pod\u00eda predecir el futuro, no el porqu\u00e9 de lo que iba a ocurrir ni las razones que cada uno ten\u00eda para desear tal o cual cosa. Por eso no pude saber que El\u00edas, cas\u00e1ndose conmigo, lo \u00fanico que pretend\u00eda era tener una adivina gratis, como enseguida pude comprobar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nada m\u00e1s dejar la iglesia, y antes de pasar la noche de bodas en mi casa, pues no consinti\u00f3 en llevarme de viaje de novios a Par\u00eds, como era mi ilusi\u00f3n, me dijo: \u201cRosina: de ahora en adelante, yo administrar\u00e9 el dinero, que para eso soy el marido\u201d. Yo no dije ni que s\u00ed ni que no, segu\u00ed arrastrando mi cola de novia calle arriba, sabiendo cu\u00e1l ser\u00eda en adelante mi cometido.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Todos los d\u00edas, despu\u00e9s de las visitas, y mientras el que ya era mi marido se iba al caf\u00e9 a jugar a las cartas o a apostar en cualquier ventanilla, yo separaba una peque\u00f1a cantidad que era la que le entregaba a \u00e9l, y la otra la guardaba en un falso fondo del armario de la habitaci\u00f3n donde muri\u00f3 mi madre. A \u00e9l le extra\u00f1aba que mis poderes dieran tan pocos beneficios, pero el vicio por las apuestas era muy grande y nunca se qued\u00f3 para comprobar cu\u00e1ntos clientes recib\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A m\u00ed no me habr\u00eda importado que pasara los d\u00edas y las noches fuera, amasando una fortuna gracias a mis vaticinios, pero me sent\u00eda muy sola y comenc\u00e9 a acariciar la idea de tener un hijo. \u201c\u00bfUn hijo? \u00a1T\u00fa est\u00e1s loca!\u201d, fue la respuesta de El\u00edas cuando le hice part\u00edcipe de mi deseo. As\u00ed que tambi\u00e9n me iba a dejar sin lo que m\u00e1s ansiaba.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 D\u00eda a d\u00eda fue ganando el rencor en m\u00ed. Ten\u00eda tiempo para pensar, para darme cuenta del marido que ten\u00eda, de que no me hab\u00eda dado nada, de que me negaba lo que yo m\u00e1s quer\u00eda. Me corro\u00eda por dentro. Era como ese agujero en el jersey que cuanto m\u00e1s metes el dedo, m\u00e1s grande se hace.\u00a0 Y el \u00fanico b\u00e1lsamo que encontr\u00e9 fue fallar un d\u00eda s\u00ed, otro tambi\u00e9n, en las predicciones para las apuestas hasta que acab\u00f3 arruinado y con una deuda que no sab\u00eda c\u00f3mo saldar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0&#8211; Mira bien en los posos, Rosina, que me andan buscando- me pidi\u00f3 un d\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nos sentamos a la mesa. \u00c9l ech\u00f3 el vino en el vaso y se lo bebi\u00f3 de un trago. Esper\u00e9 unos minutos a que los posos se agruparan, seg\u00fan su destino, y luego le dije:<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Vas a morir.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El\u00edas estrell\u00f3 el vaso en el suelo y entre blasfemias, insultos y una bofetada, me dijo que no ten\u00eda ni idea de lo que estaba diciendo. \u201cUna farsante, eso es lo que eres. Ni un acierto en los \u00faltimos tiempos. T\u00fa me has arruinado\u201d, solt\u00f3 antes de salir dando un portazo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A pesar de su ira, a m\u00ed me pareci\u00f3 que se tomaba las cosas con demasiada calma, teniendo en cuenta que iba a morir. Y entonces tuve un presentimiento. Fui a la habitaci\u00f3n de mi madre, quit\u00e9 la tablilla del armario y encontr\u00e9 el hueco vac\u00edo. Me hab\u00eda negado Par\u00eds, un hijo, y ahora me robaba, dej\u00e1ndome en la ruina. Lo esper\u00e9 sentada en la silla, horas y horas, hasta que lo vi aparecer m\u00e1s ufano que nunca.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfAs\u00ed que iba a morir? Pues ya ves, vivito y coleando- dijo con mucha guasa y una sonrisa en los labios. Sonrisa que se le congel\u00f3 en una mueca de estupor con el primer navajazo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Es in\u00fatil, El\u00edas, escapar a tu destino- dije asest\u00e1ndole hasta doce pu\u00f1aladas porque \u00e9l, cual garrapata, se resist\u00eda a morir.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Supe que ten\u00eda poderes, el d\u00eda que cumpl\u00ed los diez a\u00f1os. Mam\u00e1 pas\u00f3 la ma\u00f1ana cocinando. Hab\u00eda invitado a mis t\u00edos y primos para celebrarlo. Cuando acabamos de comer el arroz caldoso, y los mayores se bebieron todo el vino que pap\u00e1 subi\u00f3 del tonel de la bodega, sud\u00e1bamos. 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