{"id":692,"date":"2011-07-04T14:43:12","date_gmt":"2011-07-04T12:43:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=692"},"modified":"2011-07-04T14:43:12","modified_gmt":"2011-07-04T12:43:12","slug":"90-esperanza-frustrada-por-verdarana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/90-esperanza-frustrada-por-verdarana\/","title":{"rendered":"90- Esperanza frustrada. Por Verdarana"},"content":{"rendered":"<p>Siempre hab\u00eda pensado que bastante ten\u00eda con los problemas que su vida le proporcionaba, como para preocuparse por los de los dem\u00e1s. En esos momentos no estaba para bromas: su chico la hab\u00eda dejado porque dec\u00eda que siempre estaba de mal humor y ya no la soportaba; <!--more-->se hab\u00eda matado estudiando durante varios a\u00f1os en la universidad y llevaba dos intentando encontrar un trabajo de lo que fuera, porque en su profesi\u00f3n era imposible hacerse un hueco; sus amigos trataban \u00a0de consolarla, pero tambi\u00e9n estaban un poco hartos de su pesimismo, sobre todo porque algunos de ellos se encontraban en la misma situaci\u00f3n o peor; en casa, no cesaban las discusiones con sus padres que, aunque comprend\u00edan su situaci\u00f3n, cre\u00edan que la soluci\u00f3n no era estar todo el d\u00eda en la calle y -lo que era peor- tomando ca\u00f1as. La verdad es que a altas horas de la madrugada -ya mareados- la cuadrilla sol\u00eda acabar sentada en una acera del casco viejo de la ciudad gritando que ellos eran la generaci\u00f3n \u201cni ni ni\u201d: ni estudiaban ni trabajaban ni ve\u00edan la forma de salir de ese c\u00edrculo. All\u00ed, a esas horas, en d\u00edas laborables, sol\u00edan coincidir con algunas personas sin techo que se un\u00edan a ellos para charlar y compartir penas y bebida.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A Henar, aunque tambi\u00e9n le daban pena, le fascinaban las historias que contaban algunos de ellos; sobre todo las de Luis, un arquitecto que apareci\u00f3 un d\u00eda y comenz\u00f3 a contarles c\u00f3mo mont\u00f3 su estudio nada m\u00e1s acabar la carrera. Le fue tan bien, que tuvo que contratar a m\u00e1s personas y pedir un cr\u00e9dito importante para trasladar el estudio a una oficina bastante mayor y en mejor zona que la anterior. Cuando lleg\u00f3 la crisis, los trabajos fueron decreciendo \u00a0a tal ritmo, que no tuvo tiempo de tomar medidas, as\u00ed que se vio embargado y con unas deudas tan importantes que entendi\u00f3 que lo mejor era desaparecer del mapa hasta que las aguas volvieran a su cauce. As\u00ed que viaj\u00f3 de Barcelona a una capital de provincia, donde fuera dif\u00edcil localizarlo, y opt\u00f3 por Valladolid. De eso hac\u00eda ya cinco a\u00f1os, durante los cuales se hab\u00eda buscado la vida como hab\u00eda podido: primero, mendigando; despu\u00e9s, en trabajos muy mal pagados que le iban saliendo. Llamaba a sus padres una vez al mes, sin fallar si uno, para que no se preocuparan, y les contaba una historia preciosa sobre todos los proyectos que le encargaban y los buenos beneficios que le aportaban. Ellos -pobres- cre\u00edan que su hijo resid\u00eda en Madrid y se sent\u00edan orgullosos de su trayectoria profesional. Luis se mostraba siempre optimista; sol\u00eda decir a Henar y a sus amigos que no deb\u00edan dejar de luchar por lo que deseaban, pues rendirse era la mejor forma de no alcanzarlo jam\u00e1s. Henar -dentro de lo que la ingesti\u00f3n de alcohol le permit\u00eda- lo escuchaba embelesada; le resultaba\u00a0 muy dif\u00edcil entender c\u00f3mo esa persona que se encontraba en aquella tremenda situaci\u00f3n pod\u00eda mantener intacta su esperanza. Lleg\u00f3 a tal punto su fascinaci\u00f3n por \u00e9l, que alg\u00fan d\u00eda que otro se paseaba sola por la zona con la intenci\u00f3n de encontr\u00e1rselo, aunque nunca lo consigui\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Transcurridos algunos meses, Henar tuvo que reconocer que se hab\u00eda quedado colgada de Luis. Cada vez pensaba m\u00e1s en \u00e9l y menos en -lo que ella consideraba- su asquerosa vida-. As\u00ed transcurri\u00f3 un tiempo, hasta que \u00e9l dej\u00f3 de aparecer durante aquellas noches llenas de alcohol y confidencias. Nadie sab\u00eda nada de su vida, comentaban que parec\u00eda que se lo hab\u00eda tragado la tierra. Henar, al principio, perdi\u00f3 todas las ganas de luchar que hab\u00eda acumulado durante ese tiempo de contacto con Luis, pero conforme fue pasando el tiempo, tuvo la lucidez de quedarse con todo lo bueno que \u00e9l le hab\u00eda aportado y eliminar esa especie de enamoramiento que hab\u00eda cre\u00eddo sentir. Dicen que tener pensamientos positivos es la mejor manera de atraer todo lo bueno hacia ti y as\u00ed fue. Al poco tiempo, Henar encontr\u00f3 un trabajo, no era lo que ella hab\u00eda so\u00f1ado, pero la idea de poder pagarse algunos gastos y sentirse ocupada pod\u00eda con todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pasados unos meses, Henar y sus amigos decidieron, ahora que se encontraban en mejor situaci\u00f3n, crear una patrulla solidaria como agradecimiento a aquellas personas de las que tanto hab\u00edan aprendido. Cada noche sal\u00edan por aquel barrio en grupos de tres a repartir comida, bebida, mantas, ropa\u2026entre todos los que lo necesitaran. Nunca hasta entonces se hab\u00edan sentido tan a gusto consigo mismos; en vez de \u201cni ni ni\u201d, se hab\u00edan convertido en \u201cy y y\u201d.\u00a0 Mantener la esperanza -como siempre les dec\u00eda Luis- hab\u00eda surtido efecto y, adem\u00e1s de ir consiguiendo su sitio en la sociedad, ser \u00fatiles a la misma les hac\u00eda sentirse mejores personas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como en esta vida -con un poco de suerte y paciencia- los sue\u00f1os pueden realizarse, Henar, por fin, consigui\u00f3 el trabajo ideal, aquel por el que tanto hab\u00eda luchado. Ejerc\u00eda de aparejadora en un estudio de arquitectura reci\u00e9n montado en los alrededores de Madrid. Un d\u00eda -cerca de Navidad- en que tuvieron una cena todos los trabajadores del estudio, su jefe -que hab\u00eda tomado alguna copa de m\u00e1s- le habl\u00f3 de un compa\u00f1ero suyo de facultad que hab\u00eda tenido un gran \u00e9xito en un momento dado, pero que hab\u00eda ca\u00eddo con la crisis del 2009 y pas\u00f3 varios a\u00f1os sobreviviendo como pudo entre trabajos de poca monta y almas caritativas. Cuando \u00e9l comenz\u00f3 a buscarlo para que se incorporara a su equipo, pues era muy bueno y se merec\u00eda otra oportunidad, le lleg\u00f3 la noticia de que lo hab\u00edan encontrado muerto en la puerta de un banco de Palencia, tras haber pasado una g\u00e9lida noche a la intemperie. El coraz\u00f3n de Henar empez\u00f3 a palpitar con fuerza, no se atrev\u00eda a preguntar por el nombre de esa persona, pero en un momento dado, su jefe movi\u00f3 la cabeza de lado a lado y exclam\u00f3: \u201c\u00a1Pobre Luis!\u201d. A Henar se le atragant\u00f3 el gin tonic y tuvo que ir al servicio para expulsarlo. Cuando volvi\u00f3, su jefe ya estaba hablando\u00a0 con otra de sus empleadas, as\u00ed que pudo salir de all\u00ed sin ser vista y, mientras caminaba hacia su apartamento, no pudo evitar que las l\u00e1grimas afloraran a sus ojos pensando en lo injusta que era la vida con las personas m\u00e1s luchadoras y m\u00e1s merecedoras de obtener su premio a la constancia y a la paciencia. Su maestro no hab\u00eda podido lograr su sue\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre hab\u00eda pensado que bastante ten\u00eda con los problemas que su vida le proporcionaba, como para preocuparse por los de los dem\u00e1s. 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