{"id":711,"date":"2011-07-04T15:03:44","date_gmt":"2011-07-04T13:03:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=711"},"modified":"2011-07-04T15:03:44","modified_gmt":"2011-07-04T13:03:44","slug":"93-el-ultimo-hombre-por-alexander-spierig","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/93-el-ultimo-hombre-por-alexander-spierig\/","title":{"rendered":"93- El \u00daltimo Hombre. Por Alexander Spierig"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Fue el minuto m\u00e1s altanero y falaz de la \u201cHistoria Universal\u201d: pero, a fin de cuentas, s\u00f3lo un minuto. Tras breves respiraciones de la naturaleza, el astro se hel\u00f3 y los animales inteligentes hubieron de perecer<\/em><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Friedrich Nietzsche<\/em><em><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0<\/p>\n<p>Jean Paul Florit tiene los pies mojados y llenos de sangre. Las ampollas se le han reventado de tanto caminar y le han dejado la piel en carne viva.<!--more-->\u00a0Est\u00e1 exhausto pero demasiado ansioso para poder dormir. Tampoco hay tiempo para hacerlo. La peque\u00f1a habitaci\u00f3n en la que ha sido alojado no tiene ventanas y debe asomarse a la puerta para poder respirar. Los d\u00edas de insomnio acompa\u00f1ados por el denso olor del \u201cN\u00e9ctar\u201d comienzan a enloquecerlo. Su cuerpo, artificialmente excitado, late con un hormigueo punzante que le hace arder la piel.<\/p>\n<p>El gu\u00eda no lo ha acompa\u00f1ado, al concluir el traslado lo entreg\u00f3 frente a las puertas del \u00e1rea de hospedaje tal como le hab\u00edan explicado. Se siente solo. Todas las habitaciones est\u00e1n desiertas, s\u00f3lo el \u00faltimo grupo espera para ser llevado a \u201cLa Boca del Cielo\u201d. Est\u00e1 aterrado, tiene miedo de morir.<\/p>\n<p>La fosa prehist\u00f3rica est\u00e1 rodeada por \u00e1rboles gigantes de unos treinta metros. Las enormes estructuras se sujetan a los m\u00e1s altos y antiguos. Cada plataforma de salto tiene un ascensor impulsado por un molino que los Hermanos controlan con poleas y cuerdas. Al dar inicio a los Rituales del Viento, los molinos giran y comienza el ascenso de los Ca\u00eddos.<\/p>\n<p>Jean Paul espera en la \u00faltima fila preparada para ascender. Desesperado, intenta controlarse pero ya es demasiado tarde. Olas de un fuego intenso recorren su cuerpo, se siente euf\u00f3rico y desorientado. El espacio y el tiempo se superponen. La gente baila, canta y grita. Una energ\u00eda ext\u00e1tica se apodera de todos. Piden al Sahib. Siente que abandona su cuerpo y se disuelve en im\u00e1genes del pasado. Pero no es s\u00f3lo el suyo. El momento se acerca. Puede sentir el dolor de todos los hombres y los ve cometer los mismos errores una y otra vez. Es el portador de todas las penas, el m\u00e1rtir de todas las miserias. El peso del mundo est\u00e1 sobre sus hombros, pero ya no est\u00e1 solo. El ascensor ha subido cinco metros. Convertido en profeta tambi\u00e9n desgarra el velo del futuro. Respira el hedor de la guerra y el crimen. Ya est\u00e1n por venir. Es el verdugo de la inocencia. Suenan las poleas, quince metros. Desde la altura se divisan las grandes c\u00fapulas que esperan en la cima. Lo atormentan el sudor y el roce de los cuerpos. Todo lo que ha sido y lo que nunca pudo ser. Veinte metros. Ya no hay resistencia, que se haga su destino de una vez y para siempre. En el centro, la figura imponente del Sahib observa el ascenso de las masas. En su presencia encuentran la calma y el consuelo. Treinta metros. Las plataformas de salto esperan repletas por su aliento.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Aqu\u00ed vuelan los ca\u00eddos! \u00a1Aqu\u00ed son liberados los castigados y oprimidos!- Grit\u00f3 desquiciado el Sahib &#8211; \u00a1\u00c9ste es el nido de los d\u00e9biles y derrotados! De quienes lo han perdido todo y no han tenido nada. De los que no aceptan lo que la vida les ofrece \u00a1y los que nunca han encontrado justicia!- A\u00fan antes de pronunciar las \u00faltimas palabras la masa explota enardecida, vociferando desgarrada en aprobaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Ustedes saben que nos han desterrado, que vivimos en el exilio y que hemos sido execrados. \u00a1Porque somos los rebeldes, somos la negaci\u00f3n del engranaje y las malditas m\u00e1quinas de maldad! Renunciamos al juego para que nadie pueda volver a jugar. \u00a1Porque si ESTO es la vida y ESTO es el mundo, entonces la vida es un error! Esta tierra, este sudor y esta sangre no son nuestras \u00a1NO! No seremos nunca esclavos del hambre y de la sed. \u00a1Pero s\u00ed vamos a sacrificarnos! \u00c9sta es nuestra lucha y la justificaci\u00f3n de nuestras vidas. \u00a1Porque no todo lo que existe debe vivir pero todo tiene que morir! \u00a1Esta es la Ley! \u00a1La Muerte es el Gran Fin y su realizaci\u00f3n es nuestra! &#8211; Jean Paul apenas pod\u00eda entender las palabras de aquel hombre transformado en semidi\u00f3s, pero la excitaci\u00f3n de la gente lo arrastraba y lo fund\u00eda en el \u00e9xtasis colectivo.<\/p>\n<p>&#8211; Recuerden las ense\u00f1anzas, vuelvan a la historia. El Universo se ha desgarrado all\u00ed donde la vida ha aparecido. Nuestro mundo es todo dolor y sufrimiento. La vida es un enga\u00f1o, es el gran truco. \u00a1Es el juego de Dios y de Su ciega Voluntad! Que s\u00f3lo quiere vivir y existir eternamente. \u00a1Para siempre y a cualquier precio! Y yo les pregunto: \u00bf\u00a1Qu\u00e9 somos nosotros!? \u00bf\u00a1Qu\u00e9 hemos sido sino t\u00edteres y mu\u00f1ecos!? \u00bf\u00a1Qu\u00e9 ha hecho \u00c9l m\u00e1s que enga\u00f1arnos y manipularnos!? Porque \u00c9l s\u00f3lo quiere vivir. A cualquier precio quiere vivir.\u00a0 El amor, el amor y el poder. El poder y el placer. \u00a1Por ellos T\u00da quieres vivir! \u00a1Tambi\u00e9n para siempre y tambi\u00e9n a cualquier precio! Pero hoy extinguimos la llama. Hoy se apaga el fuego que nos quema. \u00a1Porque este es el infierno y no otro! Rebeldes, eternos rebeldes, su sacrificio es el fin de los tiempos y nuestra hora final. \u00a1Para que no haya mal no puede haber vida! \u00a1Para que no haya dolor nada puede existir! \u00a1Somos los ca\u00eddos! \u00a1Para siempre los hijos que no se sometieron a su voluntad!<\/p>\n<p>El tiempo se detuvo. En ese instante concluy\u00f3 la historia del mundo, y cada segundo dur\u00f3 para siempre. Un pie descalzo se apoya en la cara de Jean Paul, pisoteado en la estampida de los fieles que se arrojan al vac\u00edo. No tiene fuerzas para levantarse, pero la inercia de los cuerpos fren\u00e9ticos lo pone de pie nuevamente. Hombres y mujeres, m\u00e1s bien p\u00e1jaros, lo entregan a los brazos impacientes de la gravedad. Cientos de siluetas danzan en espirales descendentes mientras una dulce l\u00e1grima recorre el perfil de su rostro. El destino se ha consumado, \u00e9l tambi\u00e9n quiere volar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue el minuto m\u00e1s altanero y falaz de la \u201cHistoria Universal\u201d: pero, a fin de cuentas, s\u00f3lo un minuto. Tras breves respiraciones de la naturaleza, el astro se hel\u00f3 y los animales inteligentes hubieron de perecer. Friedrich Nietzsche \u00a0 Jean Paul Florit tiene los pies mojados y llenos de sangre. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-711","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=711"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/711\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":715,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/711\/revisions\/715"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}