{"id":737,"date":"2011-07-05T21:56:29","date_gmt":"2011-07-05T19:56:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/?p=737"},"modified":"2011-08-14T23:00:22","modified_gmt":"2011-08-14T21:00:22","slug":"96-el-felchazo-por-horacio-oliveira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/96-el-felchazo-por-horacio-oliveira\/","title":{"rendered":"96- El flechazo. Por Horacio Oliveira"},"content":{"rendered":"<p>Unas semanas antes de emprender este raudo viaje, viaje que, como todos los periodos de tiempo cortos donde la ansiedad hace mella con su presencia, acaba convirti\u00e9ndose en un trayecto insoportablemente eterno, ya hab\u00eda perdido por completo las fuerzas para seguir arrastrando el lastre en el que consist\u00eda mi vida.<!--more-->\u00a0Agotada por el peso de los d\u00edas, los meses de soledad, la tristeza de aquellas paredes te\u00f1idas de vac\u00edo y toda la casa impregnada de melancol\u00eda, ya ten\u00eda tomada la decisi\u00f3n de poner fin a mi existencia. Los \u00f3leos del pasillo me susurraban\u00a0 la direcci\u00f3n que hab\u00eda de tomar, pero no el veh\u00edculo en el cual dirigirme, el medio con el que acercarme a ella. Pensaba las posibles opciones con las que ejecutar mi acci\u00f3n. \u00bfLanzarme al vac\u00edo? No era la manera m\u00e1s id\u00f3nea, y menos viviendo en un cuarto piso; probablemente el golpe ser\u00eda mortal, pero \u00bfy si no lo fuese? Mi sufrimiento acabar\u00eda con una situaci\u00f3n posterior insostenible de la que jam\u00e1s escapar\u00eda sin ayuda. \u00bfCortarme las venas con un afilado cuchillo? Carezco del valor suficiente. Una simple extracci\u00f3n de sangre me provoca mareos, as\u00ed que s\u00f3lo pensar en el caj\u00f3n de los cubiertos, el crujir de la piel, la herida abierta brotando ese l\u00edquido denso y templado&#8230; \u00a1Dios, se me nubla la vista!&#8230; Ingerir medicamentos era otra opci\u00f3n, mas nunca he estado enferma; s\u00f3lo alg\u00fan constipado, alguna fiebre y quiz\u00e1 alguna mala digesti\u00f3n por haber comido m\u00e1s de lo habitual, o algo en mal estado. Desesperada, me sent\u00e9 frente al ordenador, dispuesta a encontrar algo letal que poder adquirir en la farmacia m\u00e1s cercana. [\u2026]<\/p>\n<p>A\u00fan no s\u00e9 c\u00f3mo sucedi\u00f3, ni qu\u00e9 extra\u00f1a fuerza me llev\u00f3 de una p\u00e1gina a otra, de una noticia a una web, de un blog a un foro, de un v\u00ednculo a otro v\u00ednculo, y sin m\u00e1s ya estaba all\u00ed, delante de su foto, sin apenas escuchar el susurro cartilaginoso de aquellos \u00f3leos polvorientos del pasillo; y su foto fija en m\u00ed tras el cristal del destino, parec\u00eda decirme algo en un lenguaje cifrado, un lenguaje de signos imposible de entender, un idioma que s\u00f3lo aqu\u00e9l que alguna vez se ha sentado frente a una pantalla de cristal l\u00edquido, y se asoma a esa maravillosa ventana, podr\u00eda entender y entiende qu\u00e9 significa el poder de una mirada. Y yo saltando de v\u00ednculo en noticia, de blog en ventana, de p\u00e1gina en foro, hasta acabar posada en sus ojos negros, ojos letales que, como un veneno, a partir de ese instante, se han tatuado dentro de mi pecho convirti\u00e9ndose en puntal de mi existencia.<\/p>\n<p>Ansiosa, como necesitada de su aliento, busqu\u00e9 cualquier referencia a ese \u00e1ngel ca\u00eddo del cielo en tan extra\u00f1o momento de mi vida, y mostrado ante m\u00ed para ser mi salvaci\u00f3n. Comenc\u00e9 a indagar todo lo que le concern\u00eda y, en cuesti\u00f3n de minutos, empez\u00f3 a importarme \u00fanicamente lo suyo, al mismo tiempo que, como una daga, se iban hundiendo en mi costado y en mi coraz\u00f3n sus grandes ojos, su pelo negro, su mirada dulce y tierna pero a la vez protectora, y su cuerpo bien definido, fuerte y elegante.<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfD\u00f3nde hab\u00edas estado toda mi vida, tesoro m\u00edo? Por fin he dado contigo. C\u00e9sar, tu nombre es C\u00e9sar&#8230;\u00a0 ahora podr\u00e9 ir a tu encuentro. S\u00f3lo he de localizar exactamente d\u00f3nde est\u00e1s y nada podr\u00e1 separarnos. Nada. Ya no temo ni a la misma muerte. As\u00ed tenga que pasar d\u00eda y noche perdiendo las u\u00f1as en este teclado, as\u00ed se me vayan los d\u00edas y las noches para encontrarte&#8230; pero ir\u00e9 en tu busca<\/em>.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas pas\u00e9 hasta localizar todos los datos correctos, porque suele suceder que, cuanto mayor es el empe\u00f1o en realizar b\u00fasquedas complejas, peores son los resultados; las p\u00e1ginas estaban obsoletas por dejadez en las actualizaciones, los tel\u00e9fonos de contactos no eran correctos, el mail no correspond\u00eda a ning\u00fan correo existente y, a todo esto, mi sensaci\u00f3n era de total desconsuelo y aumentaba por momentos. Hasta que comenz\u00f3 a brillar el sol por un peque\u00f1o resquicio: el tel\u00e9fono son\u00f3 inesperadamente, comenc\u00e9 a hilarlo todo, recib\u00ed la direcci\u00f3n nueva equivalente a la antigua que aparec\u00eda en la p\u00e1gina ya visitada, y el rompecabezas empez\u00f3 a tomar forma. Ya s\u00f3lo restaba poner fecha de\u00a0 salida y comprar el billete. Partiendo bien temprano el d\u00eda dispuesto, en tres o cuatro horas, a lo sumo, estar\u00eda all\u00ed, y despu\u00e9s&#8230; s\u00f3lo ser\u00eda cuesti\u00f3n de llegar hasta el punto de encuentro.<\/p>\n<p>En realidad no voy a aprender nunca, esto no deja de ser otro disparate m\u00e1s para mi colecci\u00f3n de chifladuras. Aunque, pens\u00e1ndolo bien, \u00bfirresponsable por qu\u00e9? \u00bfPorque hago caso de mi coraz\u00f3n y he desechado la idea del suicidio? C\u00e9sar, s\u00f3lo s\u00e9 que tu existencia ha sido puro sufrimiento, y que estamos hechos el uno para el otro. Si por ir en busca de mi destino soy una loca temeraria, que me encierren por ello. Ambos hemos padecido, y sabremos entendernos tan s\u00f3lo con mirarnos a los ojos. Y en los tuyos, como en los m\u00edos, est\u00e1 escrito el dolor del abandono.<\/p>\n<p>El viaje sigue haci\u00e9ndose eterno, inacabable; por los cristales parece que los \u00e1rboles apenas se mueven, o soy yo misma, que perdiendo la vista en el infinito, me quedo completamente ausente del entorno. Un libro me hace compa\u00f1\u00eda en el transcurso del viaje, repleto de peque\u00f1as historias, sencillas y amenas, f\u00e1ciles de leer y que en cualquier momento puedes dejar de hacerlo sin perder la concentraci\u00f3n de todo un argumento. Entre sus p\u00e1ginas llevo la foto de C\u00e9sar que obtuve de internet, y que de tanto tocarla, mirarla, guardarla, volverla a coger y ponerla de nuevo entre las hojas, la tengo arrugada por las esquinas. Se ha renovado en mi interior un sentimiento que no recordaba desde a\u00f1os ha, una explosi\u00f3n en el pecho, un torbellino que me ahoga, un maremoto que sube y que baja desde el est\u00f3mago a la boca y parece que fuese a asfixiarme. Parezco una quincea\u00f1era. \u00bfQu\u00e9 me est\u00e1 sucediendo? No puede ser. Es imposible. Demasiadas emociones para m\u00ed. Y muy pronto estar\u00e9 junto a C\u00e9sar. Si ahora me encuentro de esta forma, \u00bfqu\u00e9 suceder\u00e1 cuando estemos frente a frente? Mejor no pensarlo.<\/p>\n<p>Antes, los viajes en tren ten\u00edan m\u00e1s encanto, todo era m\u00e1s lento. Se degustaban los paisajes tal que platos de comida casera, como cuando \u00edbamos al pueblo a ver a los t\u00edos, y la abuela nos preparaba aquel cordero con guisantes que s\u00f3lo ella sab\u00eda cocinar. Ahora todo va deprisa, los \u00e1rboles van deprisa, el horizonte va deprisa, mi coraz\u00f3n va deprisa\u2026 \u00a1Qu\u00e9 estoy haciendo, Se\u00f1or! Me aventuro hacia lo desconocido, voy en pos de un sue\u00f1o, una quimera, un deseo tal vez hecho realidad. Tal vez. S\u00f3lo un sue\u00f1o tal vez, s\u00f3lo un deseo. S\u00f3lo tal vez\u2026<\/p>\n<p>&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Buenas tardes<\/p>\n<p>&#8211; Buenas tardes. \u00bfEn qu\u00e9 puedo ayudarla?<\/p>\n<p>&#8211; Hola&#8230; soy F\u00e1tima Gonz\u00e1lez&#8230; habl\u00e9 por tel\u00e9fono con Charo acerca de C\u00e9sar y&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; &#8230; \u00a1S\u00ed, yo soy Charo! Pasa F\u00e1tima, \u00a1no te quedes ah\u00ed! S\u00edgueme hasta el recibidor. S\u00f3lo tendr\u00e1s que esperar un instante mientras llega \u201ctu adorado flechazo\u201d.<\/p>\n<p>Los minutos parecen horas en el reloj de F\u00e1tima, sentada, temblorosa, con las manos heladas y los labios resecos. Mira a todas partes queriendo descubrir alguna respuesta, alg\u00fan indicio a tanta demora, pero no hay tal tardanza; la inquietud le destempla a\u00fan m\u00e1s los nervios y su \u00fanico deseo es que, por fin, se produzca el encuentro. Mientras mira la foto que la ha acompa\u00f1ado durante todo el viaje, no percibe la presencia de un se\u00f1or alto y fuerte, con la piel tostada por el sol, al que acompa\u00f1a C\u00e9sar. Sus ojos rebosan de alegr\u00eda y caen perlas cristalinas por su rostro.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1C\u00e9sar, mi vida!<\/p>\n<p>Entre ambos es suficiente una mirada. C\u00e9sar corre hacia F\u00e1tima como si la conociese de toda la vida. Ella emocionada s\u00f3lo sabe abrir los brazos para esperarle, y en ese m\u00e1gico instante donde lo imposible se hace posible, C\u00e9sar, de un salto tira al suelo a la pobre F\u00e1tima, enjugando a base de lametones las l\u00e1grimas de su cara.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Unas semanas antes de emprender este raudo viaje, viaje que, como todos los periodos de tiempo cortos donde la ansiedad hace mella con su presencia, acaba convirti\u00e9ndose en un trayecto insoportablemente eterno, ya hab\u00eda perdido por completo las fuerzas para seguir arrastrando el lastre en el que consist\u00eda mi vida.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-737","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=737"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/737\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1288,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/737\/revisions\/1288"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/8certamen\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}