{"id":128,"date":"2005-02-28T21:12:46","date_gmt":"2005-02-28T20:12:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=128"},"modified":"2018-02-09T12:47:40","modified_gmt":"2018-02-09T11:47:40","slug":"89-despedida-en-un-lenguaje-extrano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=128","title":{"rendered":"89. Despedida en un lenguaje extra\u00f1o."},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F128&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F128&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Siempre habl\u00e1bamos en un lenguaje extra\u00f1o, desconocido para el mundo y que solo t\u00fa y yo \u00e9ramos capaces de comprender.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Recuerdo que te conoc\u00ed un s\u00e1bado a las seis y media de la tarde, estaba borracho en aquel rinc\u00f3n del parque donde me intentaba matar todos los fines de semana, arrojaste mi copa al suelo y no me permitiste continuar bebiendo, yo era un alcoh\u00f3lico pero tu belleza me imped\u00eda recriminarte haberme robado los \u00faltimos tragos. Comenzaste a hablar de ti, de t\u00fa vida, termine cambiando el alcohol por el sabor de tus labios azucarados. T\u00fa tenias entonces quince a\u00f1os, no s\u00e9 cuanto tiempo tarde en enamorarme, un segundo tal vez. Eras la chica m\u00e1s bella que jam\u00e1s hab\u00eda visto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Ese fue el comienzo de nuestra historia de amor. Yo estaba sumergido en un oscuro pozo en el que quer\u00eda ahogarme, viv\u00eda drog\u00e1ndome para no vivir y t\u00fa ten\u00edas tantos sue\u00f1os en la cabeza que nunca me atrev\u00ed a revelarte mi escepticismo ante la vida que so\u00f1abas. Me gustabas como amiga, como novia y como amante, siempre atenta a mi. Pero tu prisma era otro y en nuestro acercamiento no imaginaste lo distinto que eran nuestros mundos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Mi habitaci\u00f3n parec\u00eda un lugar acogedor cuando estabas all\u00ed, sin embargo, cuando estaba solo, eran los demonios quienes se escond\u00edan en sus rincones. Sol\u00eda emborracharme con la m\u00fasica a todo volumen, o drogarme para bailar con el diablo, pero cuando estabas t\u00fa, el baile era otro, hac\u00edamos el amor llenos de pasi\u00f3n, mi habitaci\u00f3n desprend\u00eda un aroma diferente, era como si toda la magia del mundo se reuniese all\u00ed por unas horas y solos t\u00fa y yo sabore\u00e1semos aquella preciosa sensaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Recuerdo con nostalgia aquellos c\u00e1lidos momentos que pas\u00e1bamos en la playa, los dos abrazados, siempre eternos en la fina arena en la que la que el verano nos envolv\u00eda. La suavidad de aquel momento me hac\u00eda sentir vivo, parec\u00eda una persona normal, pero siempre hab\u00eda un final en la historia, y entonces volv\u00eda a mi realidad, a la realidad de estar solo, de saber que mis amigos no eran m\u00e1s que una cuesti\u00f3n del juego en que viv\u00eda y eran tan falsos como todas las piezas de las que se compon\u00eda. Cre\u00edas que conoc\u00eda a mucha gente, y as\u00ed era, pero no los conoc\u00eda como t\u00fa pensabas, t\u00fa eras mi \u00fanica amiga, la \u00fanica persona que en realidad conoc\u00eda, y sin embargo, t\u00fa jam\u00e1s llegaste a conocerme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Una vez viste el horror, llegue a tu lado desencajando la mand\u00edbula. Hab\u00edamos quedado a no recuerdo que hora y no me atrev\u00ed a romper la cita aunque mi estado fuese el peor. Estaba drogado como nunca, como siempre, bajaba aquellas calles llenas de gente ocupada, casi ciego, llevaba las pupilas tan dilatadas que en mis ojos solo se ve\u00edan dos grandes puntos negros. No era capaz de pensar nada, pero a medida que me acercaba a tu encuentro se me venia a la cabeza tu imagen y un halo de luz asomaba por ella. Estaba sudando, mi coraz\u00f3n galopaba raudo queriendo morir y pens\u00e9 en que dir\u00edas al verme envenenado con el rostro del diablo. No hubiese acudido a la cita, alegando cualquier est\u00fapida excusa como hab\u00eda hecho en otras ocasiones, pero estaba seguro de que me morir\u00eda y t\u00fa eras la \u00fanica persona capaz de salvarme, te necesitaba tanto que no me importaba que ese momento fuese el fin de lo nuestro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Al llegar a tu lado te echaste a mis brazos, me pediste que me sentase, y empezaste a acariciar mi cara con ternura, dec\u00edas que me quer\u00edas, que qu\u00e9 me pasaba, quer\u00edas ayudarme, estuvimos juntos un par de horas, luego te acompa\u00f1e a casa y te dije que me ir\u00eda a dormir, que estaba bien. Esa noche te llame para tranquilizarte, eras la \u00fanica persona que se preocupaba por mi. Despu\u00e9s de llamarte sal\u00ed de casa, te hab\u00eda mentido, lo hac\u00eda con frecuencia, pero espero que entiendas que era por t\u00fa bien, no quer\u00eda hacerte da\u00f1o, te merec\u00edas lo mejor del mundo y no entend\u00eda como pod\u00edas quererme, a mi, que era lo peor del mundo. Nunca me abandonaste y, ahora comprendo que eras un regalo de Dios, de ese Dios en el que nunca cre\u00ed y que a veces parec\u00eda odiarme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Pasaron los meses y mi vida se fue deshaciendo en una brutal catarata. Te llame otra vez, eran las dos de la madrugada, me hab\u00edan echado de casa, estaba en la calle, me recogiste, me guardaste en tu casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En unos meses conseguimos alquilar un piso, tu padre te daba algo de dinero y yo encontr\u00e9 un trabajo como repartidor, eras muy joven, ten\u00edas diecinueve a\u00f1os, pero hab\u00edas decidido cambiar tu vida por mi. Yo comenc\u00e9 a vender droga para poder consumir m\u00e1s y m\u00e1s, era un adicto a la coca\u00edna, t\u00fa quer\u00edas que la dejase, pero yo me pon\u00eda violento cada vez que mencionabas el tema y poco a poco fuiste asumiendo lo que soy y lo que era.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Fui perdiendo a mis amigos, hasta el punto de que ya no pod\u00eda salir de casa, tampoco te dejaba salir a ti con tus amigas, te ped\u00eda siempre que te quedases conmigo, te necesitaba a mi lado, y poco a poco fui absorbiendo tu vida e introduci\u00e9ndola en el pozo negro junto a la m\u00eda. Tus amigas dejaron de llamarte, estaban hartas de que nunca pudieses quedar. Yo me iba hundiendo cada vez m\u00e1s, mi aspecto ya no era el de una persona, mi rostro se iba consumiendo a medida que pasaban los meses, pero a pesar de todo t\u00fa segu\u00edas a mi lado, te iba a buscar al instituto todos los d\u00edas, ten\u00eda miedo de perderte, no te dejaba hablar con ning\u00fan chico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Recuerdo el d\u00eda en que te vi llorando en el ba\u00f1o, en esa soledad en la que te encontrabas, descalza sobre las fr\u00edas baldosas de ese cuarto, d\u00e9bil y muy triste. Me di cuenta de todo lo que estaba haci\u00e9ndote sufrir, de como estaba usando tu amor para destruirte. Yo era un ego\u00edsta, quer\u00eda hundirte conmigo, y eso no pod\u00eda ser. Mucha gente se lo merec\u00eda, pero t\u00fa no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Al d\u00eda siguiente te lo dije, te dije que me iba de la ciudad, que no volver\u00edamos a vernos. Comenzaste a llorar, tu inocente coraz\u00f3n no entend\u00eda aquello. \u00bfC\u00f3mo iba a abandonarte si lo hab\u00edas dado todo por mi?. Tu vida me la hab\u00edas entregado, y yo te la estaba devolviendo, no quer\u00eda destrozarla, al menos no m\u00e1s de lo que ya lo hab\u00eda hecho. Te abandone sabiendo que encontrar\u00edas a alguien con el que ser\u00edas feliz, tambi\u00e9n sab\u00eda que jam\u00e1s me olvidar\u00edas. Me marche llorando de aquella casa, nuestra casa. Me marche sabiendo que jam\u00e1s volver\u00eda a verte. Y as\u00ed fue.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Quiero despedirme de ti en ese lenguaje extra\u00f1o en el que siempre habl\u00e1bamos y darte las gracias por ser la droga m\u00e1s sana. Quiero pedirte perd\u00f3n por el da\u00f1o que te cause y por esos a\u00f1os que no me atrever\u00e9 a decir que perdiste, porque creo que aprendimos mucho juntos, pero en que de alguna forma te prive de la libertad que te correspond\u00eda, sin embargo ya tienes la lecci\u00f3n aprendida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Para ti que me entiendes; Dulce aroma de la noche, me voy, ya no busco la superficie, he aprendido a vivir en las profundidades. T\u00fa y yo, ansiado tesoro, siempre nosotros, poetas de delicadas miradas, vanguardia imaginaria del futuro que so\u00f1amos juntos, dejo escrito el amor en las paredes de una calle, de una ciudad, de un mundo. Lucho por ti, promet\u00ed que morir\u00eda en la pelea por nosotros. En mi maleta llevo siete d\u00edas de verano, cuatro recuerdos de tus azucarados labios, dos palabras y una mirada. Estoy listo para el viaje, te espero a las seis y media de la tarde, volver\u00e9 a encontrarte, y te encontrar\u00e1s con un hombre nuevo, con el hombre que siempre desee entregarte, con el que siempre mereciste encontrarte. Un beso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Siempre habl\u00e1bamos en un lenguaje extra\u00f1o, desconocido para el mundo y que solo t\u00fa y yo \u00e9ramos capaces de comprender.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/128"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=128"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/128\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":398,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/128\/revisions\/398"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}