{"id":34,"date":"2005-01-25T12:43:29","date_gmt":"2005-01-25T11:43:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=34"},"modified":"2018-02-04T14:33:17","modified_gmt":"2018-02-04T13:33:17","slug":"8-un-viaje-sin-retorno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=34","title":{"rendered":"8. Un viaje sin retorno"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F34&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F34&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si miro a m\u00ed alrededor puedo ver como la muerte acecha desde cada rinc\u00f3n, como mira desde su escondite, atenta para as\u00ed, al m\u00ednimo descuido abalanzarse sobre su v\u00edctima. Puedo o\u00edr como se r\u00ede, puedo escuchar sus fr\u00edas carcajadas que poco a poco inundan la estancia petrificando el aire, evaporando ajenas esperanzas.<br \/>\nTodo aqu\u00ed parece m\u00e1s sombr\u00edo, con estas luces p\u00e1lidas y esta sensaci\u00f3n de tristeza permanente. El silencio llega a ser inquietante, abrumador.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escucho como el oxigeno pasa por innumerables cables para poder llegar a su destinatario y ayudarle as\u00ed a dar un \u00faltimo respiro, llev\u00e1ndole esperanzas para poder seguir permaneciendo en este lado de la vida.<br \/>\nSus ojos parecen vac\u00edos de expresi\u00f3n, su mirada me asusta pero no puedo evitar contemplarla. Sus gestos, sus expresiones, sus extra\u00f1os ruidos al intentar respirar, al intentar dejar de toser para poder dormir por lo menos esta noche\u2026 Y es que cuando te falta el aire, todo parece cambiar de color. El mundo, o lo que en esos momentos es tu realidad, parece deformarse al mismo ritmo en que tu abres y cierras la boca intentando capturar alguna bocanada de aire, mientras tus ojos parecen salirse de su cueva, de tan abiertos que est\u00e1n. Minutos m\u00e1s tarde cesa el terrible ataque y ves como todo vuelve a la normalidad. Miras hacia el rinc\u00f3n y ah\u00ed est\u00e1 ella, seria y encogida. Parece reprocharte algo\u2026 Sonr\u00edes.<br \/>\n\u2013Vuelve a marcharte, a\u00fan no voy a morir.<br \/>\nY la ves desaparecer en su rinc\u00f3n de oscuridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de la ventana el cielo aparece negro, negro como el futuro que les espera a los hu\u00e9spedes de esta estancia e incluso, a nosotros mismos. Pensamos en \u00e9l y no podemos adivinar nada, hoy estamos aqu\u00ed, pero \u00bfD\u00f3nde estaremos ma\u00f1ana? Esta y otras mil preguntas se me cruzan ahora por la mente en este instante en que todo me parece indiferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No existen diferencias en este lugar. A los ojos de sus cuidadores, estos indefensos seres son todos iguales. Amables, cordiales, serviciales y agradables, pero a la vez fr\u00edos y distantes. Entran en la peque\u00f1a habitaci\u00f3n, cumplen con su mon\u00f3tono trabajo y desaparecen hasta una pr\u00f3xima llamada. Pero he de reconocer y sin duda reconozco, su magnifico y a la vez, sacrificado trabajo. De arriba abajo atendiendo a qui\u00e9n lo requiera, con sus uniformes blancos o verdes seg\u00fan el cargo, se pasan horas y horas escuchando quejas, llantos, recriminaciones\u2026 y a\u00fan as\u00ed, en sus caras siempre se ve reflejada una sonrisa. Sin duda, admirable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella descansa ahora en su lecho, d\u00f3nde extra\u00f1amente, dice sentirse bien. La veo respirar con dificultad, intentando dormir con aparente tranquilidad. Creo que desconoce la total gravedad de su estado.<br \/>\nHoy el m\u00e9dico ha hablado conmigo. Su semblante serio no requer\u00eda ninguna argumentaci\u00f3n. A\u00fan as\u00ed, he escuchado con paciencia lo que ya sab\u00eda. Va a morir\u2026 No hoy, ni ma\u00f1ana, pero su tiempo se acorta a medida que pasan los d\u00edas. Esa cosa crece y le oprime el estomago impidi\u00e9ndole respirar con normalidad. Y aumenta lenta pero<br \/>\nincesablemente, subyugando de ese modo, sus ya magullados pulmones.<br \/>\nCreo que morir por asfixia es la peor muerte que pueda existir. Notar como te arrebatan la vida sin que tu puedas hacer nada, como intentas agarrarte a esta pero ves como Ella ya ha salido de su rinc\u00f3n y te empuja para que la acompa\u00f1es. Y entonces todo termina, dejas de luchar y te abandonas a la suerte, conf\u00edas en Ella y la sigues sin<br \/>\nsaber exactamente d\u00f3nde.<br \/>\nLa sedar\u00e1n\u2026 as\u00ed, seg\u00fan dicen, no sufrir\u00e1. Ir\u00e1 consumi\u00e9ndose poco a poco hasta finalmente desaparecer. Y ya no quedar\u00e1 nada, excepto el recuerdo\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">II<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miro por la ventana y es oscuridad todo lo que veo, un cielo encapotado que no me deja ver m\u00e1s all\u00e1. Detr\u00e1s de las negras nubes, una corriente feroz de agua se esconde, esperando su momento de gloria, el momento id\u00f3neo para empapar todo lo que \u00e9ste a su alcance.<br \/>\nMiro la estancia y confirmo que todo es blanco, un blanco pulcro, te\u00f1ido por una siempre amenazante sombra gris. Puedo sentir el peso de \u00e9sta sobre mis hombros, eso<br \/>\ny\u2026 el cansancio acumulado de los \u00faltimos d\u00edas.<\/p>\n<p>Planta 9\u00aa, habitaci\u00f3n numero 932\u2026 cuanto m\u00e1s arriba, m\u00e1s pr\u00f3ximos al cielo.<br \/>\nEsta es la \u00faltima planta, directa al cielo\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cables conectados a su cuerpo, cada cual cumpliendo su funci\u00f3n. Oxigeno entrando por sus fosas nasales, aire para respirar\u2026 Baja el pulso, me inquieto\u2026 todo vuelve a la normalidad. El pitido de la m\u00e1quina me desespera, los colores de la pantalla que indican sus constantes vitales, me hipnotizan y mantienen mi atenci\u00f3n fija en ellos,<br \/>\natenta al menor cambio, preparada para cualquier acontecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi mente divaga y se encuentra con la imagen de su cuerpo tendido sobre sabanas blancas. La boca permanece abierta, una bocanada de aire limpio procedente de una m\u00e1quina le atraviesa la garganta para llegar a sus pulmones. Le abre la boca con fuerza, sec\u00e1ndosela, oblig\u00e1ndola a tragar, a mantenerse con vida.<br \/>\n-Tengo sed\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su murmuro es casi imperceptible y tengo que esforzarme para escucharla\u2026 balbucea, gesticula con su mano arrugada que es lo que quiere.<br \/>\nBusco con la mirada a alguna enfermera y le pregunto si podr\u00eda darle un poco de agua\u2026 Negaci\u00f3n.<br \/>\n-No puedo darte agua abuela, aguanta un poco\u2026<br \/>\nSe me revuelve el est\u00f3mago y la pena cae sobre mi\u2026 \u201csolo un poco de agua\u201d escucho que murmura\u2026 y aparto la mirada hasta una nueva petici\u00f3n.<br \/>\nHoras antes el m\u00e9dico dictaba sentencia\u2026 sentencia err\u00f3nea doctor. Despu\u00e9s de avisar a toda la familia esperando lo peor, ah\u00ed estaba junto a mi madre, d\u00e1ndole la bienvenida a la vida de nuevo.<br \/>\nNo hab\u00eda querido irse a casa, dec\u00eda que quer\u00eda estar con su madre, que si no, no se lo perdonar\u00eda\u2026 Y ah\u00ed estaba, sentada frente a mi, junto a su progenitora, con l\u00e1grimas en los ojos y notables signos de cansancio en su rostro. Se la ve\u00eda cansada, agotada m\u00e1s bien y, pensativa. Una mujer fuerte, marcada por la vida y el trabajo. Hac\u00eda<br \/>\ntiempo que no la ve\u00eda llorar as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su cara, marcada por el tiempo y lo vivido, denotaba preocupaci\u00f3n. Sus manos, curtidas por el trabajo y arrugadas por la avanzada edad, se mantienen inertes junto a su<br \/>\ndiminuto cuerpo mientras intenta conciliar el sue\u00f1o. Forma un peque\u00f1o bulto tendido sobre la cama, envuelto entre sabanas, un bulto viejo y arrugado que lucha, incansable, por vivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vuelvo a verla saliendo de su rinc\u00f3n, observ\u00e1ndola desde lejos, temerosa por ser vista, inquieta por el \u201cque pasar\u00e1\u201d. Se asoma entre la penumbra y babea de deseo. Respira deseosa, con la respiraci\u00f3n entrecortada y los ojos inyectados en sangre, cual animal salvaje frente a su inminente v\u00edctima. Sabe que su victoria est\u00e1 cada vez m\u00e1s<br \/>\ncerca\u2026 y su v\u00edctima yace a escasos metros de ella.<br \/>\nElla la ha visto de cerca, pero su recuerdo es confuso. No supo reconocerla y quiz\u00e1s eso la salv\u00f3. Escap\u00f3 de sus h\u00famedos colmillos y despert\u00f3 asustada. \u00bfD\u00f3nde vas cuando se te para el coraz\u00f3n? \u00bfCuando esperas a ser guiado hacia el camino de vuelta a<br \/>\ncasa o cuando decides dejar seducirte por sus promesas sin sentido y su aparente amabilidad? En cualquier rinc\u00f3n en el que se encontrara, supo esperar paciente a ser redirigida hacia la vida.<br \/>\nUn espacio de tiempo borrado en la memoria, un recuerdo que no se quiere guardar\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El silencio se ha instalado, por fin, en la estancia, cual hu\u00e9sped invitado a comer, llenando el espacio de tranquilidad palpable rota por escasos segundos en que alg\u00fan que otro pitido te recuerda que sigue con vida.<br \/>\nTienes sue\u00f1o pero algo te impide cerrar los ojos. Es ella, est\u00e1 ah\u00ed, acechando\u2026 Y te obliga a mantenerte despierta una vez m\u00e1s. Te mira de reojo y sabes que al menor descuido, atacar\u00e1. No vas a dormirte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan et\u00e9rea, tan omnipresente, tan temida, tan deseada a veces, tan incre\u00edble de aceptar. Llega cuando menos te la esperas, sin avisar. Por muy preparada que est\u00e9s siempre te aborda sin defensas, con perplejidad. As\u00ed es ella, tan complicada y a la vez tan simple\u2026 indefinible.<br \/>\nY te mira\u2026 sabe lo que piensas y tu lo sabes porque puedes leerlo en sus ojos. Puede introducir el miedo en nuestras mentes, jugar con nuestros temores a su antojo y convertir tu p\u00e1nico en su diversi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la boca abierta intenta capturar bocanadas de aire mientras tu observas inm\u00f3vil la situaci\u00f3n.<br \/>\n\u201cTranquila, despacio, todo va bien, no te pongas nerviosa\u2026\u201d Eso es lo que pasa por tu mente pero cuando intentas abrir la boca para pronunciarlo, de esta no sale ning\u00fan sonido perceptible. Aprietas el bot\u00f3n. Llegan para ayudarla y te apartas a un rinc\u00f3n, su rinc\u00f3n. Est\u00e1 fr\u00eda, es mayor\u2026 pero no se cansa de esperar su oportunidad, es paciente. Vuelve a mirarte y de pronto ignora tu presencia. Sus ojos permanecen clavados en su v\u00edctima, ahora\u2026 los tuyos tambi\u00e9n\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">III<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en la soledad de la noche, bajo la atenta mirada de la oscuridad amenazante, ahogo mi llanto entre suspiros entrecortados mientras la humedad de las l\u00e1grimas me distorsiona la mirada y el l\u00edquido me empapa las mejillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde las ventanas del viejo edificio observa con impotencia la calle, las construcciones que se elevan delante de ella, los coches pasando a gran velocidad bajo sus pies, las concurridas calles en esta hora punta, el aire empujando la poca materia org\u00e1nica que en este momento se encuentra en ellas\u2026 Y sufre, sufre por no poder vivir, sufre al verse encerrada entre muros y gritos de desesperaci\u00f3n, de agon\u00eda y de dolor. Sufre al ver como la miro sin verla. Y golpea con la escasa fuerza que le queda el sucio cristal empa\u00f1ado por su aliento, pero nadie la escucha.<br \/>\nPasea, entre camas de moribundos y cuerpos extra\u00f1os invisibles a ojos ajenos. Observa porque es lo que sabe hacer, porque no le queda otra cosa m\u00e1s que ver pasar el tiempo, esperando un posible rescate. Una espera inquietante que le crispa los nervios y le llena el, ahora m\u00e1s, diminuto cuerpo de escalofr\u00edos incesantes. Y su mente esta llena de recuerdos\u2026 Y su mirada llena de im\u00e1genes pasadas por agua, sus ojos llenos de l\u00e1grimas impacientes por salir y sus dedos curvados llenos de caricias inexistentes ya.<br \/>\nLos recuerdos le martillean la mente y vuelve a descansar en el sof\u00e1\u2026<br \/>\nLas viejas paredes agrietadas y repletas de humedades gritan, escupen palabras ininteligibles que no la dejan dormir. El silencio se convierte cada d\u00eda en un peso m\u00e1s pesado para sus desgastados huesos. En una laguna que se instala en su mente impidi\u00e9ndole ver m\u00e1s all\u00e1.<br \/>\nAh\u00ed est\u00e1, maldiciendo el aire que respira y que no le es suficiente, abriendo la boca con exageraci\u00f3n necesaria para poder capturar bocanadas de este. Repitiendo en silencio deseos ya abandonados y dibujando con la mente un futuro inexistente. Y sabe que no puede m\u00e1s\u2026<br \/>\nEl fr\u00edo l\u00edquido le penetra en la piel mientras la punzante aguja se aleja de esta. Y su cerebro se convierte en neblina espesa que no la deja pensar. Las voces aparecen lejanas y se abandona a la quietud de la oscuridad, a la relajaci\u00f3n obligada de sus m\u00fasculos.<br \/>\nY cuando deja de notar el aire mec\u00e1nico que le penetra por las fosas nasales se da cuenta de que ya no hay vuelta atr\u00e1s\u2026<br \/>\nSu mirada se pierde en la nada de lo no visible y la busca en lo real.<br \/>\nUn viaje sin retorno\u2026<\/p>\n<p>Ahogo mi llanto entre almohadas mojadas y gritos silenciosos de impotencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Si miro a m\u00ed alrededor puedo ver como la muerte acecha desde cada rinc\u00f3n, como mira desde su escondite, atenta para as\u00ed, al m\u00ednimo descuido abalanzarse sobre su v\u00edctima. Puedo o\u00edr como se r\u00ede, puedo escuchar sus fr\u00edas carcajadas que poco a poco inundan la estancia petrificando el aire, evaporando ajenas esperanzas. 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