{"id":39,"date":"2005-01-28T10:12:39","date_gmt":"2005-01-28T09:12:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=39"},"modified":"2018-02-04T14:44:33","modified_gmt":"2018-02-04T13:44:33","slug":"11-sucesos-y-fracasos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=39","title":{"rendered":"11. Sucesos y fracasos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F39&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F39&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">Aquella g\u00e9lida ma\u00f1ana me encontraba vagando por las calles sin un rumbo fijo. Podr\u00eda ser una ma\u00f1ana como cualquier otra, pero no lo era. Era el primer d\u00eda despu\u00e9s de mi fulminante despido. Veinte a\u00f1os vendiendo seguros en la misma empresa, soportando los caprichos de clientes adinerados y est\u00fapidos, soportando el car\u00e1cter horripilante de mi jefe, vamos, ni los numantinos ante Escipi\u00f3n. \u00bfY todo para qu\u00e9?. \u00a1Le voy a meter un puro que se va a cagar! Brr, mejor no pensar en ello. \u201cSe\u00f1or Villanueva, hemos encontrado a un joven capaz y din\u00e1mico que ocupar\u00e1 su puesto a partir de ma\u00f1ana. Gracias por los servicios prestados durante todo este tiempo\u201d. Y me lo suelta el t\u00edo tan tranquilo, como el que le explica a un amigo el partido del domingo. \u00a1Que no, que no pienses en ello!<!--more--><br \/>\n\u00bfPero qu\u00e9 sentido tiene la vida?, \u00bfqu\u00e9 estamos haciendo aqu\u00ed?, \u00bfa qu\u00e9 he llegado en ella?, \u00bfa que puedo aspirar?<br \/>\nEstaba yo sumido en mis pensamientos cuando al entrar en un callej\u00f3n lo vi. All\u00ed, a escasos metros de mis pies, yac\u00eda un pobre gato muerto. Sin duda hab\u00eda sido atropellado. \u201c\u00c9ste ya no tiene que preocuparse de nada\u201d, exclam\u00e9. En ese instante, se me pas\u00f3 por la cabeza. Yo no tengo nada que perder, me dije, y estaba harto. Era un alma solitaria, no ten\u00eda mujer ni hijos, y con mis padres hac\u00eda muchos a\u00f1os que hab\u00eda perdido toda relaci\u00f3n. Cuando era joven me pusieron en el compromiso de elegir entre mi novia \u2013a la que no aguantaban-, o ellos. En aqu\u00e9l momento no lo dud\u00e9 y la escog\u00ed a ella. Ahora quiz\u00e1 me arrepiento, porque al poco me dej\u00f3 y me qued\u00e9 sin ninguno.<br \/>\nS\u00ed, lo hab\u00eda decidido. Di media vuelta y me dirig\u00ed a mi casa. S\u00f3lo sufrir\u00e1s un par de segundos, me convenc\u00ed. Sin pens\u00e1rmelo dos veces sub\u00ed las escaleras directamente a la azotea. Cuando llegu\u00e9 no pod\u00eda dar cr\u00e9dito a lo que ve\u00edan mis ojos. Dos t\u00e9cnicos de mantenimiento estaban instalando una antena de televisi\u00f3n. \u00a1Maldita sea! Tres a\u00f1os esper\u00e1ndola y tienen que traerla precisamente hoy.<br \/>\nGir\u00e9 sobre mis propios pasos y me fui a mi casa. Trat\u00e9 de buscar una alternativa. Iba de un lado a otro del pasillo cuando advert\u00ed mi imagen en el espejo del recibidor. Me fij\u00e9 en mi cuello. Me hab\u00eda cortado al afeitarme antes de salir de casa. Aquello me dio una idea. \u00a1Las venas! Ser aficionado a las pel\u00edculas polic\u00edacas ten\u00eda que tener alguna ventaja. All\u00ed estaba yo, navaja de afeitar en mano, camisa arremangada y dispuesto a coger el toro por los cuernos. \u00a1Joder!, con lo f\u00e1cil que lo pintan en las pelis. En fin, no tuve huevos.<br \/>\nMe largu\u00e9 de mi casa tan r\u00e1pido como pude. De nuevo estaba a la deriva por las calles. Mi cerebro rug\u00eda de pura actividad cuando de pronto vi la soluci\u00f3n delante de mis ojos. Hab\u00eda una boca de metro. \u201cMe dejar\u00e1 tan planchadito que ni me enterar\u00e9\u201d.<br \/>\nBaj\u00e9 a toda prisa las escaleras hacia el and\u00e9n. Llevaba cerca de diez minutos esperando el dichoso trenecito, cuando anunciaron por megafon\u00eda que las obras que deb\u00edan comenzar la semana pr\u00f3xima se avanzaban a aquella misma tarde por no s\u00e9 qu\u00e9 hostias. Total que ya podr\u00edan haberme dado las uvas ah\u00ed plantado.<br \/>\n\u00a1Para qu\u00e9 demonios quiere la gente un seguro de vida si quieres morirte y no puedes! Me vino a la mente uno de los sermones dominicales del padre Balaguer. \u201cS\u00f3lo Dios conoce nuestro destino y es \u00c9l quien tiene uno pensado para todos nosotros\u201d. Menudo faen\u00f3n tendr\u00e1 si ha de pensar tanto. Me encog\u00ed de hombros. C\u00f3mo me hubiera gustado ser Dios en ese momento. Ahora me alegro de no serlo.<br \/>\nDe nuevo en la calle, y d\u00e1ndole vueltas al tema de Dios, no s\u00e9 si instintivamente o qu\u00e9, alc\u00e9 la vista hacia la avenida. Vi un autob\u00fas que pasaba a pocos metros de mi. \u00a1\u00c9sta es la m\u00eda! Iba ya a precipitarme frente a \u00e9l, cuando lo que vi me dej\u00f3 de piedra. Un individuo cruzaba en ese preciso instante, impidi\u00e9ndome toda opci\u00f3n de lograr mi prop\u00f3sito. Ten\u00eda la mirada fija en su peri\u00f3dico como si paseara por el campo. Qu\u00e9 t\u00edo. De pronto, me sorprend\u00ed a mi mismo corriendo hacia aqu\u00e9l hombre como alma que lleva el diablo. \u201cAh no, hoy no se muere ni Cristo, faltar\u00eda m\u00e1s\u201d. A ver si unos vamos a estar buscando la muerte de todas las maneras posibles y otros van a encontrarla sin quererlo. Y una mierda.<br \/>\nMe lanc\u00e9 como el Ricardo Zamora de los mejores tiempos impidiendo la tragedia. Cuando le vi la cara al tipo, se me cay\u00f3 el alma a los pies. Dios m\u00edo, de los millones de personas que viven en esta dichosa ciudad, \u00a1y tuve que toparme con mi jefe! El maldito hombrecillo no hab\u00eda tenido tiempo ni de cagarse en los pantalones.<br \/>\nMe hubiera gustado contarles que gracias a mi heroicidad hab\u00eda, como m\u00ednimo, recobrado mi empleo. Pero no, el muy&#8230; se limit\u00f3 a levantarse, a sacudirse un poco su traje de tres mil euros, a darme las gracias lo m\u00e1s fr\u00edamente que pudo \u2013como si no me conociera- y a alejarse r\u00e1pidamente de la escena, sin soltar su condenado peri\u00f3dico y continuando su lectura como si tal cosa. Cualquiera dir\u00eda que examinaba un incunable.<br \/>\nDesde luego, aqu\u00e9l d\u00eda me hab\u00eda levantado con el pie izquierdo, y porque s\u00f3lo tengo uno. A la vista de todos los sucesos y fracasos que me acontecieron, dej\u00e9 estar la idea de reunirme con aquel malogrado minino. Quiz\u00e1 Dios ten\u00eda reservado algo mejor para mi al fin y al cabo&#8230; y no me equivocaba&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquella g\u00e9lida ma\u00f1ana me encontraba vagando por las calles sin un rumbo fijo. Podr\u00eda ser una ma\u00f1ana como cualquier otra, pero no lo era. Era el primer d\u00eda despu\u00e9s de mi fulminante despido. 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