{"id":79,"date":"2005-02-18T13:06:38","date_gmt":"2005-02-18T12:06:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=79"},"modified":"2018-02-09T14:20:56","modified_gmt":"2018-02-09T13:20:56","slug":"45-comida-para-peces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=79","title":{"rendered":"45. Comida para peces"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F79&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F79&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">Imagina una enorme pecera, con un fondo de piedras negras, cuevas blancas, corales retorcidos y surtidores de burbujas.<!--more--><br \/>\nImagina que dentro yace el cuerpo de una mujer desnuda, cubierto por un centenar de peces de colores que lentamente, sin pausa, van devorando su piel sin escamas.<br \/>\nTienes que romper el cristal, es la \u00fanica soluci\u00f3n posible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Sof\u00eda se encontr\u00f3 con una pecera gigante en la entrada de la tienda, suspir\u00f3 amargamente por el trabajo extra que le iba a tocar.<br \/>\nBichos absurdos, dando vueltas todo el d\u00eda, sin parar jam\u00e1s. Otra porquer\u00eda m\u00e1s que limpiar, eso le parecieron.<br \/>\n&#8211; Hola bonitos, bienvenidos a la tienda m\u00e1s cutre de toda la costa. \u00bfTen\u00e9is hambre?<br \/>\nUn escalofr\u00edo recorri\u00f3 su espinazo, fue un instante muy breve, tanto como para no darle importancia, pero los peces se giraron todos a la vez para mirarla, cuando hizo esa pregunta. Solo unos segundos, el tiempo de pesta\u00f1ear. No pod\u00eda estar segura.<\/p>\n<p>Y si yo te dijera que esos animales se alimentan de sue\u00f1os. \u00bfMe creer\u00edas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero fue Carlitos de siete a\u00f1os, le apasionaban los barcos, de mayor quer\u00eda ser pescador, como su padre. Una ma\u00f1ana rompi\u00f3 su hucha con forma de faro y se encamin\u00f3 a la tienda dispuesto a comprar la mejor nave de su colecci\u00f3n, pero nunca lleg\u00f3 a hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando entr\u00f3 los peces le llamaron inmediatamente la atenci\u00f3n, Sof\u00eda vio como los observaba largo rato, asintiendo con la cabeza. Despu\u00e9s sonri\u00f3 y se march\u00f3 mirando el suelo, sin decir nada.<br \/>\nNo recordaba porque hab\u00eda entrado a la tienda, nada de lo que hab\u00eda all\u00ed le interesaba, pero el dinero que llevaba todav\u00eda en su peque\u00f1a mano si, era bonito, le gustaba contarlo, sacarle brillo, a partir de ese momento fue lo \u00fanico que le import\u00f3.<\/p>\n<p>Nadie se dio cuenta, pero unos segundos despu\u00e9s los peces hab\u00edan aumentado de tama\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Roberto, el novio de Sof\u00eda, trabajaba de camarero. Los dos ahorraban para poder montar alg\u00fan d\u00eda su propio negocio, una especie de bar de copas donde escoger\u00edan la m\u00fasica, los horarios, la decoraci\u00f3n, todo, y donde Sof\u00eda podr\u00eda exponer sus cuadros. Una forma de sentirse un poco m\u00e1s libres.<br \/>\nSof\u00eda atend\u00eda unos clientes, y \u00e9l se entreten\u00eda contando los peces tras el cristal, ensimismado, proyectando en el agua su futuro en com\u00fan.<br \/>\nCuando por fin apart\u00f3 la vista de la pecera sus ojos parec\u00edan muy cansados, en verdad se sent\u00eda agotado. Algo ten\u00eda muy claro, le parec\u00eda absurdo complicarse tanto la vida.<br \/>\nEsa misma noche se subi\u00f3 en un tren a Zaragoza, sin avisar a nadie y unos d\u00edas despu\u00e9s ya trabajaba en la empresa de su padre.<br \/>\nAll\u00ed no se le exig\u00eda ning\u00fan esfuerzo desmesurado, solo obedecer, pisar, olvidar, seguir ascendiendo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasa con Sof\u00eda? Quieren jugar con ella, es divertido, a ver cu\u00e1nto aguanta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sof\u00eda olvid\u00f3 dar de comer a los peces, pero al d\u00eda siguiente se dio cuenta de que hab\u00edan crecido de manera considerable. No entend\u00eda que ve\u00eda la gente en ellos, muchos entraban solo para mirarlos y luego no compraban nada.<br \/>\nLes tir\u00f3 unas cucharaditas de una especie de polvos que apestaban y ni se inmutaron, como si no los vieran. Dejaron que se posaran en las piedras, en sus aletas, en las conchas. Est\u00e1 bien, pens\u00f3, ya os lo comer\u00e9is despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Roberto llevaba un par de d\u00edas sin llamarla, en el bar no sab\u00edan nada de \u00e9l, no quer\u00eda preocupar a sus padres, as\u00ed que decidi\u00f3 esperar un poco m\u00e1s, a veces realmente se comportaba como un ni\u00f1o. Alguna juerga, un amigo de visita&#8230; Ya hablar\u00edan de todo eso, no estaba dispuesta a empezar un negocio con un irresponsable, las cosas ten\u00edan que cambiar, iban a cambiar, seguro.<br \/>\nLlam\u00f3 a Laura para salir esa noche, aunque sab\u00eda donde tendr\u00eda que ir con ella y no le hac\u00eda mucha gracia. Pero Laura no aceptar\u00eda cambios, estaba locamente enamorada de un cantante ingl\u00e9s que tocaba en un pub del paseo mar\u00edtimo, as\u00ed que ir\u00edan a verlo. Sof\u00eda necesitaba salir, donde fuera, ella tambi\u00e9n ten\u00eda derecho a divertirse, no s\u00f3lo Roberto.<br \/>\nEl cantante parec\u00eda bastante t\u00edmido pero sonre\u00eda a su amiga de reojo alguna vez, la miraba fijamente, mientras acariciaba su guitarra con ternura. Eso bastaba para que Laura temblara como una ni\u00f1a. Dos rom\u00e1nticos sin remedio, pensaba Sof\u00eda.<br \/>\nLaura vino a buscarla a la tienda, estaba guap\u00edsima, como siempre. Sof\u00eda fue a dejar algunas cosas al almac\u00e9n antes de cerrar, tard\u00f3 apenas unos minutos.<br \/>\nCuando sali\u00f3 la encontr\u00f3 muy rara, ausente, parec\u00eda que para Laura hab\u00edan pasado a\u00f1os.<br \/>\nSe hab\u00eda soltado el pelo y ten\u00eda en los ojos un brillo desconocido, ebrio. Se hab\u00eda mordido los labios, hasta hacerse sangre.<br \/>\nLo m\u00e1s extra\u00f1o de todo, es que no quiso ni o\u00edr hablar del m\u00fasico y se empe\u00f1\u00f3 en llevarla a una de las discotecas m\u00e1s caras de la zona.<br \/>\nEsa noche Sof\u00eda se qued\u00f3 sola, mientras Laura se dejaba montar a cuatro patas por un director de televisi\u00f3n local, que le promet\u00eda la luna. Evidentemente \u00e9ste nunca cumpli\u00f3 su promesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras, totalmente a oscuras, los peces siguen dando vueltas, hambrientos, nunca tienen bastante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juli\u00e1n era un viejo lobo de mar, de los de antes. Conoc\u00eda a Sof\u00eda desde que era una ni\u00f1a. Se hab\u00eda pasado toda una vida trabajando para otros y por fin ten\u00eda su barca, su peque\u00f1a Lola, as\u00ed que se encamin\u00f3 a la tienda con una botella de cava, dispuesto a pedirle a Sof\u00eda que la bautizara, por algo su padre hab\u00eda sido uno de sus mejores amigos. Pero nunca lleg\u00f3 a entrar. Desde fuera vio aquel peque\u00f1o fondo marino acristalado y se qued\u00f3 hipnotizado. Sof\u00eda lo salud\u00f3 desde dentro, pero \u00e9l no se dio cuenta. A los pocos minutos hab\u00eda olvidado porque estaba all\u00ed de pie. Gir\u00f3 sobre sus talones y comenz\u00f3 a andar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En unos pasos m\u00e1s despertaba, o eso cre\u00eda. Decidi\u00f3 que era una pena malgastar un trago tan bueno, s\u00ed, una verdadera l\u00e1stima. Sin pensarlo m\u00e1s se bebi\u00f3 la botella entera de camino al puerto. Despu\u00e9s compr\u00f3 otra, y otra m\u00e1s, y otra. Se sinti\u00f3 liberado de muchas cargas pesadas. Volvieron a acecharle antiguos rencores, que daba por muertos. Todo suced\u00eda como en una nebulosa, sus manos, la gasolina, la rabia, \u00bfqu\u00e9 estaba haciendo? No pod\u00eda parar de re\u00edr mientras contemplaba como ard\u00eda la barca.<br \/>\nDesde entonces no ha dejado de re\u00edrse a carcajadas, solo, aullando. De beber tampoco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sof\u00eda se sent\u00eda cada vez m\u00e1s angustiada. Decidi\u00f3 trasladar sus utensilios de pintura a la tienda, ya que pr\u00e1cticamente no ten\u00eda trabajo. No pod\u00eda entender que estaba pasando, pero notaba cambios, ausencias, una tristeza densa que la iba abrazando poco a poco.<br \/>\nSus cuadros siempre hab\u00edan sido muy alegres, pero ahora de sus manos s\u00f3lo nac\u00edan figuras siniestras.<br \/>\nComenz\u00f3 a pintar la pecera, buscando algo colorido, brillante, un consuelo. Ten\u00eda todo el tiempo del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHas so\u00f1ado alguna vez que te sumerges en el fondo del mar y al intentar salir ya no puedes hacerlo?<br \/>\n\u00bfTe falta el aire?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carolina solo llevaba unas horas en el pueblo, estaba realmente ilusionada, por fin iba a disfrutar de unas largas y merecidas vacaciones.<br \/>\nEntr\u00f3 en la tienda para comprar un pareo, pensaba que estrenar algo era la mejor forma de empezar el d\u00eda.<br \/>\nLe sorprendi\u00f3 encontrar a la dependienta pintando un cuadro. Una pecera, la que hab\u00eda visto en la entrada. Se acerc\u00f3 sorprendida por su gran tama\u00f1o, seducida por el vaiv\u00e9n de los peces meci\u00e9ndose en sus pupilas.<br \/>\nDe pronto empez\u00f3 a marearse, ligeramente. Mientras cerraba los ojos, confundida, sinti\u00f3 todo el tedio que le esperaba en los d\u00edas siguientes.<br \/>\nSali\u00f3 de all\u00ed con un nudo en la garganta, consciente de que nunca tendr\u00eda a nadie con quien compartir los momentos felices. Aqu\u00ed o all\u00e1, vacaciones, pareos, mentiras, espejismos \u00bfQu\u00e9 importaba todo eso? Se sent\u00eda sola, necesitaba un hombre, nada m\u00e1s, y no le import\u00f3 dejar de ser libre, incluso dejar de ser persona, para retener uno. Un hombre que conoci\u00f3 unos d\u00edas despu\u00e9s y que nunca la quiso. Un hombre que le dej\u00f3 dos hijos, muchas deudas y una \u00falcera sangrante como recuerdo.<\/p>\n<p>Pobre Sof\u00eda, el c\u00edrculo se cierra, es cada vez m\u00e1s peque\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La playa vac\u00eda al atardecer, los bares cada vez m\u00e1s llenos, atestados de personas incompletas, huecas, pero de alg\u00fan modo, satisfechas de s\u00ed mismas. No necesitaban, no deseaban, no esperaban nada.<br \/>\nTeresa par\u00f3 de escribir, Miguel de cantar en las fiestas, las adolescentes dejaron de suspirar por los italianos playeros, los ni\u00f1os ya no volvieron a hacer castillos de arena, los abuelos abandonaron los bancos en el paseo, las parejas no volvieron a hablarse, el vendedor de cometas se muri\u00f3 de hambre, Luc\u00eda se borr\u00f3 de sus clases de teatro, los pescadores no regresaron al mar, Pablo vendi\u00f3 su telescopio&#8230;<br \/>\nAut\u00f3matas, t\u00edteres, d\u00f3ciles marionetas, vagaban de un lado para otro, dando vueltas sin parar. Nada ten\u00eda sentido, pero eso no parec\u00eda molestar a nadie.<\/p>\n<p>Cuando todo el mundo es diferente a ti, es muy dif\u00edcil no creer que est\u00e1s loco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sof\u00eda se entreg\u00f3 a ese cuadro, totalmente ajena al resto del mundo, estaba segura de que ya nada podr\u00eda volver a ser como antes. Roberto desaparecido, los amigos irreconocibles, el aire enrarecido y la pintura quemando. La pintura como \u00fanica v\u00e1lvula de escape.<br \/>\nEn cada pincelada sent\u00eda que dejaba algo, no sab\u00eda qu\u00e9 exactamente, pero si que era algo valioso y suyo. Y segu\u00eda mezclando colores, como en una especie de fiebre, olvidando los horarios, solo le importaba acabar, ver el resultado, llegar al final de todo aquello, fuera lo que fuera.<\/p>\n<p>El juego est\u00e1 muy bien, es muy entretenido, pero el hambre acecha y ya solo queda una.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todav\u00eda exhausta, Sof\u00eda contempl\u00f3 su obra acabada, y un escalofr\u00edo la sacudi\u00f3 por dentro.<br \/>\nNo entend\u00eda como hab\u00eda podido pintar aquello, estaba horrorizada, perpleja, inundada por el miedo. No vio peces en el cuadro, solo ojos, atemorizados, heridos, apagados, desesperados, suplicantes. Ojos vagando en un enorme charco de sangre, flotando a la deriva, como peque\u00f1as embarcaciones.<br \/>\nPudo reconocer en esos ojos la angustia de todos. La soledad, el abandono, los sue\u00f1os perdidos. Mientras que de los suyos comenzaron a brotar unas l\u00e1grimas calientes y espesas que le abrasaron las mejillas. Comprendi\u00f3 lo que estaba pasando, pero ya era demasiado tarde, solo era capaz de sentir una pena inmensa.<br \/>\nUn dolor tan pesado que apenas le permit\u00eda encogerse de hombros. Y un fr\u00edo dulce en los huesos, un abrazo mort\u00edfero que aprisionaba su cuerpo y su alma.<br \/>\nLos peces la reclamaban, pero no estaba dispuesta a acabar como los dem\u00e1s, eligi\u00f3 perderlo todo cuando ya estaba todo perdido. Se desnud\u00f3, se sumergi\u00f3 en la gigantesca pecera, y abandon\u00f3 el juego con dos cortes limpios en las mu\u00f1ecas. Alcanz\u00f3 a ver como el agua empezaba a te\u00f1irse de rojo. Alcanz\u00f3 a pensar, ojal\u00e1 sirva para algo.<br \/>\nDespu\u00e9s nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya has llegado hasta aqu\u00ed, est\u00e1s de vuelta en el principio, aunque ahora si sabes lo que tienes que hacer.<br \/>\nRompe la pecera.<br \/>\n\u00bfLo har\u00e1s? Todo depende del valor que le concedas a tus sue\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imagina una enorme pecera, con un fondo de piedras negras, cuevas blancas, corales retorcidos y surtidores de burbujas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/79"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=79"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/79\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":452,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/79\/revisions\/452"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=79"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=79"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=79"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}