{"id":92,"date":"2005-02-22T11:23:31","date_gmt":"2005-02-22T10:23:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=92"},"modified":"2018-02-09T13:56:06","modified_gmt":"2018-02-09T12:56:06","slug":"56-amor-perfecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=92","title":{"rendered":"56. Amor perfecto"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F92&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F92&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">40\u00ba. Mati pens\u00f3 que seguramente el term\u00f3metro alcanzar\u00eda los 40\u00ba de calor a juzgar por la casi imperceptible oscilaci\u00f3n del firme de la carretera y la molesta palpitaci\u00f3n de sus sienes. <!--more-->\u00bfD\u00f3nde estaba? \u00bfFuera del mundo? \u00bfEra aqu\u00e9l un paisaje de este planeta? El \u00faltimo marcador de carretera indicaba 3 kil\u00f3metros a un desconocido lugar llamado Vicos, y Mati calcul\u00f3 que, con un poco de suerte, podr\u00eda dejar el coche en manos de un mec\u00e1nico, aunque fuese aficionado. Sus pensamientos se vieron interrumpidos por un nuevo tir\u00f3n del motor y esta vez no ven\u00eda solo: un dram\u00e1tico parpadeo rojo en el panel frontal indicaba que estaba qued\u00e1ndose sin bater\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su desamparo aument\u00f3 cuando pens\u00f3 en el chico cuyos padres hab\u00edan presentado una queja contra ella en el colegio donde impart\u00eda clases de filosof\u00eda. \u00a1Qu\u00e9 desfachatez la de aquel moscoso! Como el mercurio sub\u00eda su indignaci\u00f3n cada vez que pensaba en el incidente, trivial e irrelevante a su juicio, que hab\u00eda motivado la protesta; era evidente que el alumno intentaba a toda costa justificar con aquella denuncia su fracaso escolar, sus reiteradas ausencias , su estulticia, y sobre todo su absoluto desinter\u00e9s por el conocimiento y la sabidur\u00eda. Pero la mayor no invalid\u00f3 la menor y el hecho apremiante era que el coche la hab\u00eda dejado tirada en mitad de la nada.<br \/>\nNo le dio tiempo, sin embargo, a seguir compadeci\u00e9ndose de si misma, como tampoco a alcanzar la escu\u00e1lida sombra de un arbolito al borde de la cuneta, porque en menos de lo que dura un parpadeo, en lo que media entre un pensamiento y su contrario, un potente b\u00f3lido se detuvo junto a su averiado cacharro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre hab\u00eda cre\u00eddo Mati en el azar oportuno. Era una creencia algo m\u00e1gica que se cuidaba, sin embargo, de expresar en voz alta. Pero para ella algo m\u00e1s all\u00e1 de los nombres mov\u00eda las piezas sueltas y las organizaba.<\/p>\n<p>Se llamaba Pepe Fosco y trabajaba en una consultora financiera. Y adem\u00e1s tra\u00eda negocios en el ramo del calzado, en tiendas pret a porter, en peluquer\u00edas de alto standing, clubs, restaurantes&#8230; Sin ser guapo pose\u00eda esa fibra varonil que da confianza a las mujeres, sobre todo si se adorna con un aspecto impecable a base de ropa de firma y detalles manifiestamente pensados. Cuando se estrecharon las manos ella tuvo la impresi\u00f3n de que todo se arreglar\u00eda, de que ya estaba indefectiblemente bajo control.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de aquel providencial encuentro en la carretera Mati y Pepe comenzaron a verse de modo continuado. El affair marchaba, flu\u00eda como si hubiesen estado desde siempre predestinados el uno para el otro; no hab\u00eda nerviosas esperas a que sonara el m\u00f3vil ni espacios de silencio para la suspicacia o la angustia; las llamadas se produc\u00edan con la regularidad propia de algo que nace fuerte y s\u00f3lido, libre de vacilaciones, y a cada nuevo encuentro ella se afirmaba en la idea de que, efectivamente, exist\u00eda un azar inteligente que ven\u00eda a suplir la imperfecci\u00f3n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como suele ocurrir en estas situaciones, la realidad gir\u00f3 sobre su eje mostrando su perfil m\u00e1s atractivo: nunca la ciudad hab\u00eda sido tanto el escenario perfecto por el que una pareja de enamorados pasea sus embelesos cruzando frases insustanciales; enlazados por la cintura, los atardeceres ten\u00eda el perfume del tiempo que no hiere; en los caf\u00e9s, si acaso recalaban en alguna cripta de borrosas mitolog\u00edas, con naturalidad tomaban asiento junto a ellos nereidas y titanes, atlantes y tritones, s\u00e1tiros, m\u00e9nades, fant\u00e1sticas quimeras&#8230; No obstante, Pepe interrump\u00eda de vez en cuando aquel di\u00e1logo intemporal para ocuparse de sus muchos asuntos atendiendo a la inoportuna musiquilla del m\u00f3vil: a veces era el baile de los enteros burs\u00e1tiles o la potencialidad de un lejano mercado o el \u00edndice de precios de importaci\u00f3n lo que le manten\u00eda ocupado largos minutos, minutos que a ella siempre le parec\u00edan eternos. Porque, para ser sinceros, era \u00e9ste un mundo (el mundo de los negocios) que a la chica le resultaba por completo indiferente. En otras ocasiones Fosco se apartaba para atender \u00abun asunto delicado y confidencial\u00bb , que ella aceptaba asimismo contrariada.<\/p>\n<p>A pesar de las apariencias, \u00e9l no era lo que se dice un tipo unidimensional. Quiz\u00e1 por su trepidante estilo de vida y sus m\u00faltiples ocupaciones pose\u00eda una mente \u00e1gil, sint\u00e9tica, conectada con la inmediata realidad. A Mati le fascinaba su capacidad para separar lo importante de lo accidental, lo nuclear de lo accesorio, lo realmente operativo de lo anecd\u00f3tico. Era tranquilizador. Porque si un peque\u00f1o detalle o intuici\u00f3n se agarandaba en su interior hasta convertirse en la cortina de humo que le imped\u00eda ver con claridad el paisaje, su amante, haci\u00e9ndole la competencia al santo Job, le quitaba hierro a aquella irritante piedrecita para que ella pudiese seguir avanzado por el caminito. \u00abEres un amor de hombre, y me comprendes mejor que yo misma; ni siquiera tengo que explicar mis emociones\u00bb, suspiraba ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con Pepe Fosco conoci\u00f3 Mati la flor de la cultura mundana, la cultura viva saliendo en tiempo real del horno. Y numerosos fueron sus p\u00e9talos, y a cu\u00e1l m\u00e1s exquisito: en el restaurante de futano, informaba \u00e9l con naturalidad, se tomaban las mejores cebollitas glaseadas de la ciudad, en la tasca de perentano las almejas ca\u00edan palpitando en la cazuela; si acaso se presentaba de pronto la ganuza, uno pod\u00eda satisfacerla en un merendero de la sierra con una real pierna de gamo al armagnac; la selecci\u00f3n de blancos de tal sumillier&#8230; En fin, de la mano de Pepe recorri\u00f3 una interesante geograf\u00eda del buen beber y mejor yantar. \u00a1Era maravilloso! \u00a1Como un sue\u00f1o! \u00a1Sus apetencias eran satisfechas antes de que pudiese expresarlas! Se le rebelaban incluso deseos que nunca imagin\u00f3 que pudiesen existir. Por eso no se explica que una siesta, especialmente agobiante, le hiciese Mati a su amante una proposici\u00f3n bastante particular: \u00abCari\u00f1o \u00bfpor qu\u00e9 no nos suicidamos? \u00a1Ahora, s\u00ed, en esta maravillosa tarde de julio, en este instante de perfecta plenitud!, dijo ella con fervor. Pepe, que se fumaba placenteramente el cigarrillo post coito, no respondi\u00f3 nada audible. \u00abS\u00ed \u00bfpor qu\u00e9 no? \u00bfPor qu\u00e9 no nos suicidamos, amor?\u00bb, repiti\u00f3 Mati buscando alg\u00fan positivo resquicio en sus ojos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con una inesperada urgencia de la vejiga \u00e9l salt\u00f3 de la cama no sin antes aplastar pensativo el cigarrillo en el cenicero. No terminaba de sorprenderse, no acababa de comprender la capacidad femenina para llevar el fuego y el fragor hasta el l\u00edmite, para forzar la convenci\u00f3n hasta su aniquilamiento. \u00a1Cielos! No sab\u00eda si llamarlo creatividad vital, delirio o simplemente inmadurez. Echando mano de un calculado sentido del humor, consider\u00f3 que el asunto, por su importancia y trascendencia, requeria cierta meditaci\u00f3n. Y as\u00ed se lo dijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguieron no obstante d\u00edas tranquilos. Como el calor no daba tregua, frecuentaban los aguaduchos de los parques para refrescarse con granizados de lim\u00f3n y horchatas heladas, y buscando el fresquito nocturno ca\u00edan tambi\u00e9n por cines al aire libre o se enredaban en arpegios festivaleros de jazz. Tras largas y fogosas madrugadas la relaci\u00f3n entr\u00f3 en la l\u00ednea plana de lo previsible, y si la felicidad ha sido alguna vez definida como la ausencia de fricci\u00f3n, sin duda esta relaci\u00f3n entraba de lleno en tal categor\u00eda. Pero algo no marchaba. Ella lo sent\u00eda como sent\u00eda el escozor del calor en la piel. Era como un espacio en blanco necesitado de definici\u00f3n, como la imposible sustancia del Absoluto&#8230; No sabr\u00eda explicarlo. La adiestrada inteligencia de Fosco detect\u00f3 enseguida aquella extra\u00f1a desaz\u00f3n de Mati. Se dijo que su inaudita propuesta de suicidio en equipo, en alegre compa\u00f1\u00eda, ser\u00eda una broma suya, un juego excitante, un extravange divertimento&#8230;Por otro lado, sin Francesca y el ni\u00f1o, el verano se le presentaba largo y solitario, as\u00ed que pens\u00f3 que no perd\u00eda nada entrando en los juegos mentales que su ocasional amante le propon\u00eda. \u00abA lo mejor hasta me divierten\u00bb, pens\u00f3. Como buen jugador, pues, esper\u00f3 a que ella moviese ficha o insistiera en la misma combinatoria de n\u00fameros, pensando en dar cartas y repartir opciones. Y la ocasi\u00f3n lleg\u00f3 m\u00e1s pronto de lo esperado: otra tarde propicia, carnal y sudorosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegaron juntos a un climax enloquecido y ruidoso. Y tras recuperar el aliento, con un suspiro de satisfacci\u00f3n, Fosco se desprendi\u00f3 de ella y busc\u00f3 como de costumbre los cigarrillos. Disfrutaba del sabor reconfortante de tabaco cuando inesperadamente ella volvi\u00f3 a la carga: \u00abHag\u00e1moslo ahora\u00bb, dijo. \u00ab\u00bfOtra vez? \u00bfQuieres liquidarme?\u00bb, brome\u00f3 \u00e9l. \u00abYa sabes a lo que me refiero\u00bb. Mati hablaba con el tono levemente ronco de un sistema que ha sido sacudido por una descarga de alt\u00edsimo voltaje. De reojo, \u00e9l observ\u00f3 su expresi\u00f3n tranquila: no era guapa, pero sus labios carnosos y un brillo repentino en su mirada le daban un atractivo especial. Y adem\u00e1s le echaba verdadera afici\u00f3n en la cama. Pero necesitaba tiempo. El hecho era que no ten\u00eda experiencia en tales situaciones, ni siquiera \u00e9l a qui\u00e9n sus conocidos reconoc\u00edan una endiablada capacidad para la improvisaci\u00f3n. Se dijo que necesitar\u00eda al menos una l\u00ednea de argumentaci\u00f3n lo suficientemente s\u00f3lida para competir con la rotundidad de su propuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cubitos de hielo cayeron con un tintineo tranquilizador. El resto de la tarde se consumi\u00f3 en una dial\u00e9ctica r\u00e1pida y convincente por ambas partes. A \u00e9l le gustaban los sufl\u00e9s que hac\u00eda su madre, en realidad el verdadero sentido de la vida estaba en peque\u00f1os placeres al alcance de cualquiera. Pero tampoco era de desde\u00f1ar el ganarle la partida a la melancol\u00eda, la decadencia y la muerte, argumentaba ella. La botella de whisky andaba mas que mediada cuando Pepe, con un considerable dolor de cabeza y una m\u00e1s que respetable pesadez de p\u00e1rpados anunci\u00f3 que sal\u00eda de viaje al d\u00eda siguiente, s\u00ed, no se lo hab\u00eda dicho antes porque hab\u00eda sabido aquella misma ma\u00f1ana que un importante negocio estaba, por fin, a punto de cerrarse. Probablemente estar\u00eda fuera algunos d\u00edas. Pero la llamar\u00eda, seguro, ni un d\u00eda sin llamada telef\u00f3nica. Y hab\u00eda algo m\u00e1s. Un viaje. Un maravilloso viaje que \u00e9l hab\u00eda planificado cuidadosamente para los dos. A su vuelta, claro. Tampoco se lo hab\u00eda dicho porque quer\u00eda que fuese una sorpresa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre de aquella isla le son\u00f3 a ella ex\u00f3tico pero desconocido. Y estaba en el conf\u00edn del mundo, milagrosamente a salvo de la invasi\u00f3n del turismo de masas. \u00ab\u00bfPor donde el Jard\u00edn de las Hesp\u00e9rides?\u00bb, pregunt\u00f3 Mati. \u00abS\u00ed, creo que por ah\u00ed\u00bb, dijo \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el almohad\u00f3n cay\u00f3 sobre la cara de Fosco amanec\u00eda. Ritual, Mati cubri\u00f3 la cara cad\u00e1ver con la s\u00e1bana y esper\u00f3. Entraba el sol de un nuevo d\u00eda cuando salt\u00f3 de la cama y entr\u00f3 en el cuarto de ba\u00f1o. \u00a1Ahora, s\u00ed, en este instante pleno!\u00bb Con calma, se despoj\u00f3 de la ropa, baj\u00f3 la persiana, abri\u00f3 los grifos de la ba\u00f1era&#8230; El suyo ser\u00eda un suicidio al modo cl\u00e1sico, dulcemente sangriento. Fue entonces cuando un pitido agudo e insistente llam\u00f3 su atenci\u00f3n. El m\u00f3vil de Pepe estaba recibiendo en ese mismo momento un mensaje. Pero ya era tarde, muy tarde, llegaban tarde los mensajes. Sin embargo, fue suficiente una pizca de inter\u00e9s para que Mati curiosease la llamada. Y tuvo necesidad de leer varias veces el texto para que las palabras tuviesen sentido: \u00abTe esperamos ma\u00f1ana impacientes. Amor, mucho amor. Francesca &amp; Helio\u00bb.<br \/>\nTe esperamos ma\u00f1ana impacientes&#8230; ley\u00f3 de nuevo, y no porque tuviese los ojos nublados por las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ignoraba las horas transcurridas cuando descolg\u00f3 el t\u00e9lefono. A su lado el cad\u00e1ver hab\u00eda adquirido un tinte l\u00edvido y una rara lejan\u00eda que pod\u00eda confundirse con la indiferencia. Con el auricular en una mano marc\u00f3 el n\u00famero de una agencia de viaje. \u00abS\u00f3lo un billete&#8230; no&#8230;s\u00f3lo de ida&#8230;\u00bb, le indic\u00f3 a la operadora, despu\u00e9s de repetir el nombre de aquel perdido y fabuloso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>40\u00ba. 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