{"id":93,"date":"2005-02-23T10:17:57","date_gmt":"2005-02-23T09:17:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=93"},"modified":"2018-02-09T13:13:30","modified_gmt":"2018-02-09T12:13:30","slug":"57-semental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=93","title":{"rendered":"57. Semental"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F93&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F93&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">Sergio Vald\u00e9s vive solo en el altillo de su oficina desde que, hace catorce a\u00f1os, su mujer le ech\u00f3 de casa. Es un espacio bajo de techo, sin ventanas y con demasiados estorbos. Ah\u00ed duerme, desayuna, ve la tele y espor\u00e1dicamente cabalga sobre alguna pindonga necesitada.<!--more--><br \/>\n\u00bfLa camisa rosa con el pantal\u00f3n verde?, se cuestiona Vald\u00e9s. Pero es la \u00fanica que tiene planchada, y los pantalones blancos est\u00e1n sucios. No es por un ligue por quien se arregla esta noche, sino por su hija; no quiere que Rania vuelva a decirle mira c\u00f3mo vas, pap\u00e1. Aunque estaba simp\u00e1tica cuando ha llamado invit\u00e1ndolo a cenar: Ya nos toca, ha dicho, y queremos pedirte un favor. Apurando la copa de ginebra analiza si en esos catorce a\u00f1os su hija le ha pedido otro favor que el de callarse: Por favor, pap\u00e1, comp\u00f3rtate y c\u00e1llate un ratito.<br \/>\nVald\u00e9s baja la empinada escalera y sale a la calle. \u00a1Mierda!, las llaves del coche. Le da pereza volver al altillo y resuelve acudir caminando a la cena. Le intriga ese plural: \u201cqueremos pedirte un favor\u201d. Demasiado saben ellas que no tiene un duro. Sin embargo, piensa mientras camina, pidan lo que pidan ha de responderles afirmativamente, sin titubeos. A seis meses de cumplir los cincuenta ya entiende que para evitar disgustos es fundamental mostrar buena predisposici\u00f3n; no vaya a fastidiarla ahora que por fin hay paz. Rania tiene veintiocho a\u00f1os, y hasta hace dos, en que form\u00f3 pareja con Sabela y manifest\u00f3 abiertamente su preferencia sexual, las relaciones con su padre hab\u00edan sido de constante pelotera.<br \/>\nHac\u00eda tiempo que se lo ol\u00eda, pero \u00e9l no tiene prejuicios en cosas del sexo; es agente art\u00edstico, y en su profesi\u00f3n se ve de todo. Y se sonr\u00ede al recordar que los pechos de Sabela le ponen cachondo. Como si no estuviera \u00e9l harto de ver mujeres desnudas. Pero esa chica tiene un cuerpo s\u00f3lido y vibrante que, como no se abrocha las camisas, a Vald\u00e9s le excita y le hace perder el control. Su hija le ri\u00f1e si se da cuenta. Me das asco, pap\u00e1, se te cae la baba mir\u00e1ndole las tetas a mi novia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El beso que Rania le da es m\u00e1s afectuoso que de costumbre, y Sabela parece sonre\u00edrle con mayor naturalidad cuando le agradece la botella de ginebra. Tampoco hoy lleva sujetador. Lleva vaqueros y una camisa negra desabrochada hasta el ombligo que, al sentarse en el sof\u00e1, deja ver el lateral de un pecho redondo, peque\u00f1o y resping\u00f3n. A Vald\u00e9s le cuesta retirar su mirada de la abertura cuando Rania le pregunta, por segunda vez, que c\u00f3mo le va el negocio.<br \/>\n\u2014Bien\u2026 Bueno, tirandillo, van saliendo cosas. Pero no creas, desde que se retir\u00f3 tu abuelo\u2026<br \/>\nLas chicas se han esmerado con la merluza. \u00c9l las felicita y se afana con los profiteroles, pues desea tomarse la ginebra del caf\u00e9, a ver si con el cambio de tercio dejan de lado la inseminaci\u00f3n in vitro, la adopci\u00f3n de ni\u00f1os y los derechos de las parejas homosexuales.<br \/>\n\u2014El caf\u00e9 lo tomamos en la mesita, \u00bfvale? \u2014dice Rania levant\u00e1ndose\u2014. Pero t\u00fa tranquila, si\u00e9ntate con Sergio que me toca a m\u00ed.<br \/>\nSabela vuelve a sentarse en el sof\u00e1, ahora con las piernas a lo buda, y cuando se inclina hacia Vald\u00e9s para hablarle cerca, su camisa se abre como un tel\u00f3n de gui\u00f1ol.<br \/>\nTiene los labios sensuales esa muchacha, y una voz suavemente agreste cuando habla bajito. Pero la mirada de Vald\u00e9s oscila compulsivamente entre la boca y los pechos de Sabela sin interpretar la tesis sobre el instinto maternal. Est\u00e1 claro que esta t\u00eda busca guerra. Ay, si no fueras la pareja de mi hija. Y es que a Vald\u00e9s no le encaja que habiendo t\u00edos como \u00e9l puedan haber lesbianas.<br \/>\n\u2014Queremos hacerte una propuesta, pap\u00e1 \u2014Anuncia su hija cuando vuelve con el caf\u00e9 y unas pastitas.<br \/>\nPero Sabela captura la mano de Rania y con una sonrisa inquisitiva finaliza su reivindicaci\u00f3n.<br \/>\n\u2014\u2026 y somos muy felices, Sergio, pero nos falta un hijo.<br \/>\nA Vald\u00e9s le huele a pre\u00e1mbulo. Ahora van pedirme que las ayude a adoptar un ni\u00f1o. Huy, huy, huy\u2026 con lo que me irrita a m\u00ed el papeleo. A pesar de todo va a decirles que s\u00ed, pidan lo que pidan, ya buscar\u00e1 despu\u00e9s c\u00f3mo escapar del embrollo.<br \/>\n\u2014Bueno, pap\u00e1, queremos hacerte una propuesta algo estrafalaria.<br \/>\n\u2014No es nada estrafalario, cari\u00f1o \u2014dice cabalmente Sabela\u2014. Mira, Sergio, queremos pedirte que te acuestes conmigo\u2026, o sea que me folles y que me hagas un ni\u00f1o. \u00bfQu\u00e9 dices?<br \/>\n\u2014Que s\u00ed. Claro que s\u00ed \u2014responde Vald\u00e9s sin titubeos\u2014. Ser\u00e1 un placer ayudaros.<br \/>\nY para que el rostro no anuncie toda su euforia lasciva, baja la mirada a su copa y contrae los m\u00fasculos abdominales a fin de enrojecer su cara. Con el esfuerzo, sus ojos se humedecen tambi\u00e9n. Las paredes de la copa reflejan la pechuga blanquecina con dos pastelitos guindados. Y oye a Rania decir mira que es mono, hasta se ha sofocado. Y las dos se r\u00eden. Y la futura mam\u00e1 le mima con las manos las mejillas coloradas y le da un besito en los labios.<br \/>\n\u00bfHa sido o no ha sido una respuesta espont\u00e1nea? S\u00ed, ha sido espont\u00e1nea, Vald\u00e9s, pero lo honrado habr\u00eda sido decir no, lo siento, soy est\u00e9ril. Y ahora es tarde. Hablar de vasectom\u00edas al cabo de un minuto descubrir\u00eda tu primera intenci\u00f3n. A lo hecho pecho. Y con un trago de ginebra acuerda consigo mismo que rehusar un bomb\u00f3n de veinticuatro a\u00f1os que se lo pide con esos labios ser\u00eda una gilipollez. Y una vez recuperado el tono facial, asegura pomposamente que hacerlo con la \u00fanica intenci\u00f3n de procrear ser\u00e1 un hermoso acto de filantrop\u00eda. Y a\u00fan a\u00f1ade:<br \/>\n\u2014Y nada mejor que la v\u00eda natural para tener un hijo, \u00bfno?<br \/>\n\u2014Y con los mismos genes que mi novia \u2014proclama Sabela levantando el vasito. Y se abrazan las dos luego de brindar los tres. Porque lo \u00fanico que importa es el amor. Y es tan f\u00e1cil ayudar a los dem\u00e1s\u2026<br \/>\nLa idea se les ocurri\u00f3 cuando hubieron descartado todos los machos conocidos: unos porque podr\u00edan estar enfermos, otros no les parec\u00edan nada discretos, y los dem\u00e1s eran unos impresentables.<br \/>\n\u2014Y de pronto se nos ocurri\u00f3 lo de los genes \u2014se rieron las dos\u2014, y dijimos, Sergio es guapo, es fuerte \u2014y volvieron a re\u00edrse palp\u00e1ndole los b\u00edceps al semental\u2014, y sabr\u00e1 mantener el secreto sin reclamar derechos de paternidad y eso.<br \/>\n\u2014Lo juro \u2014afirma Vald\u00e9s bes\u00e1ndose los dedos cruzados\u2014. Y ofrezco a\u00fan otras ventajas\u2026<br \/>\n\u2014As\u00ed \u2014lo interrumpe la hija tras apurar otro chupito de orujo\u2014 nuestro hijo llevar\u00e1 tus genes.<br \/>\n\u2014S\u00ed \u2014afirma Sabela con los ojos cerrando\u2014, ser\u00e1 tope, tendr\u00e1 genes de las dos, \u00a1te imaginas!<br \/>\n\u2014Eso iba a decir \u2014farfulla Vald\u00e9s apurando la en\u00e9sima copa de Ginebra\u2014, porque adem\u00e1s, supongo que los genes de un hombre que lleva tantos a\u00f1os acumulando experiencias siempre ser\u00e1n m\u00e1s\u2026 como m\u00e1s enriquecidos, \u00bfno? \u2014Y asienten las dos y vuelven a brindar los tres.<br \/>\n\u2014Podr\u00edamos hacerlo aqu\u00ed mismo \u2014propone Sabela en tono formal cuando, al rato, han reposado la euforia\u2014, o en tu casa, si lo prefieres. Pero nada de proleg\u00f3menos, eh, ya me entiendes. Tendr\u00e9 que asegurarme del d\u00eda que vaya a estar m\u00e1s fecunda, claro. Dentro de catorce o quinde d\u00edas, calculo. Bueno, yo te llamo y eso, \u00bfvale?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vald\u00e9s se acuesta cansado, la cabeza empieza a darle vueltas. Se reconoce mujeriego, bebedor e informal, incluso embustero y embaucador, y varios calificativos m\u00e1s que su hija enumera cuando se enfada, pero comprometerse a engendrar el hijo de su \u00fanica hija sabi\u00e9ndose est\u00e9ril le parece demasiado infame. Deber\u00e1 pensar una salida que no ponga al descubierto sus perversas intenciones. Pero \u00bfacaso presume \u00e9l de buenas intenciones? Si nunca tuvo escr\u00fapulos para ama\u00f1ar las cuentas de los artistas, ni los tuvo para endi\u00f1\u00e1rsela a la hija del malabarista, \u00bfpor qu\u00e9 iba a tenerlos hora? Pues porque Sabela es tu nuera, Vald\u00e9s. Ella lo es todo para Rania. No se trata de una de las amigas de sus catorce a\u00f1os. Ni de su prima, la sobrinita con la que te pill\u00f3 tu mujer en el garaje, y que fue la causa definitiva del divorcio. No, ahora se trata de su compa\u00f1era, con la que al fin es feliz.<br \/>\nVald\u00e9s se agita en la cama, intenta disolver tantos miramientos con la efervescencia del deseo y de la ginebra, pero se queda dormido. A media noche se despierta excitado y con ardor de est\u00f3mago. So\u00f1aba con pechos que flotaban como peces en jaulas de cristal. Se levanta, toma bicarbonato y mea. Se acuesta, se masturba y duerme hasta el mediod\u00eda.<br \/>\nRepresentaciones Art\u00edsticas Vald\u00e9s, su negocio, se sostiene penosamente con s\u00f3lo tres malabaristas, un grupo de payasos, dos cuadros flamencos de tercera y una stripteuse polaca. Una agencia que decae desde que su principal cliente, el Mago Carri\u00f3n, se retir\u00f3 de los escenarios. El maravilloso prestidigitador, adem\u00e1s de venerado por todos los empresarios del espect\u00e1culo, era el padre de la mujer de Vald\u00e9s, y su nieta Rania sigue siendo su primera admiradora, ahora que solo act\u00faa en los cumplea\u00f1os de sus nietos.<br \/>\nSergio Vald\u00e9s baja del estudio a la oficina. Es demasiado tarde para abrir la puerta de la calle, y adem\u00e1s siguen abrum\u00e1ndole esas in\u00fatiles patra\u00f1as seg\u00fan las cuales deber\u00eda desistir de follarse a Sabela. Confiesa tu esterilidad, le dice la raz\u00f3n, s\u00e9 honesto, que tu hija no acabe despreci\u00e1ndote para siempre. Pero las razones escrupulosas no hacen m\u00e1s que estimular la libido de Vald\u00e9s.<br \/>\nDesde su escritorio llama al medico que lo vasectomiz\u00f3. \u00c9ste le confirma que su esterilidad es irreversible, pero tambi\u00e9n que el secreto m\u00e9dico es inquebrantable. Luego \u00bfpor qu\u00e9 preocuparse? Quieren un ni\u00f1o \u00bfno?, pues \u00e9l har\u00e1 lo que pueda; la culpa no ser\u00e1 suya si la chica no queda embarazada. \u00bfQue hay que probarlo varias veces?, pues se prueba. Nunca se sabe el d\u00eda exacto en esas cosas. Adem\u00e1s, lo propio ser\u00eda hacerlo tres o cuatro veces en cada periodo. Si, total, para ella no tiene ninguna importancia. Ya lo dijo, ser\u00e1 como depilarme las piernas. Y con su arte y un poco de tacto, a lo mejor logra reconciliarla con el sexo opuesto y hacer de Sabela su partenaire.<br \/>\nAl segundo d\u00eda vuelve a fastidiarle la idea de la honestidad. A\u00fan podr\u00edas fingir que aceptaste pensando que tu vasectom\u00eda era reversible y que, al desenga\u00f1arte el m\u00e9dico, lo primero que haces es dec\u00edrselo a ellas. No te imaginas de lo que Rania puede ser capaz si lo descubre despu\u00e9s de agenciarte a su novia. Pero \u00bfc\u00f3mo va a descubrirlo?, \u00bfanalizando mi esperma?, bah. Y si lo descubre \u00bfqu\u00e9? Yo juro y rejuro que no lo sab\u00eda, y que demuestren lo contrario.<br \/>\nA los diez d\u00edas Vald\u00e9s ya no tiene m\u00e1s dudas: no s\u00f3lo es un derecho sino un deber consigo mismo aprovechar esa oportunidad. A los once d\u00edas ordena su estudio y lava los pantalones blancos. A los doce va a cortarse el pelo, se da una sesi\u00f3n de rayos UVA y lleva las camisas y los pantalones a la planchadora. A los trece d\u00edas, pendiente del tel\u00e9fono, sale a comprase unos calzoncillos ajustados, de un juvenil verde menta. A los catorce se ducha entero y saca lustre a los zapatos. Y por fin, a los quince d\u00edas de la cena, suena el tel\u00e9fono.<br \/>\n\u2014\u00bfSergio? \u2014es la voz agreste y suave de Sabela\u2014. Mira, que estuvimos pensando eso de los genes que dijiste, \u00bfvale?, y creemos que tienes raz\u00f3n, que seguramente adquieren la experiencia del macho. Total, que nos parecen como m\u00e1s genuinos los genes de tu suegro, el Mago Carri\u00f3n. O sea\u2026 que lo haremos con \u00e9l, \u00bfvale? Ahora nos vamos unos d\u00edas a la finca del mago, a ver. Y de verdad, Sergio, muchas gracias de todas manera, eh. Chao.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sergio Vald\u00e9s vive solo en el altillo de su oficina desde que, hace catorce a\u00f1os, su mujer le ech\u00f3 de casa. Es un espacio bajo de techo, sin ventanas y con demasiados estorbos. 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