{"id":99,"date":"2005-02-24T12:32:56","date_gmt":"2005-02-24T11:32:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=99"},"modified":"2018-02-09T13:19:28","modified_gmt":"2018-02-09T12:19:28","slug":"63el-metodo-soriano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/?p=99","title":{"rendered":"63.El m\u00e9todo soriano."},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F99&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"View PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F99&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\"><img src=\"https:\/\/canal-literatura.es\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Print Content\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">Desde hac\u00eda ya muchos a\u00f1os, Gin\u00e9s Soriano era el afortunado poseedor de un m\u00e9todo infalible: empezar por el principio y acabar por el final; y esta m\u00e1xima, dotada de la belleza que \u00fanicamente la simplicidad confiere, no s\u00f3lo le hab\u00eda permitido afrontar y resolver todos y cada uno de los cuadros que hab\u00eda pintado en su f\u00e9rtil vida de artista, sino que adem\u00e1s, era gu\u00eda en su proceder diario.<!--more--> La m\u00e1s dif\u00edcil de las poses, el m\u00e1s complicado escorzo, la perspectiva m\u00e1s irritante&#8230; todo se desmenuzaba ante la contundencia del m\u00e9todo: esto empieza por donde empieza y acaba por donde acaba. Pretender alterar el orden era in\u00fatil. Un paso elemental debe seguir a otro paso elemental, un esfuerzo m\u00ednimo debe encontrar soporte en otro esfuerzo m\u00ednimo y as\u00ed hasta el fin. Levantarse por la ma\u00f1ana y encontrarse con la nevera vac\u00eda, sin gas para el agua caliente, sin ropa planchada que ponerse y el gato empe\u00f1ado en destrozar definitivamente una cortina, s\u00f3lo pueden conducir a la desesperaci\u00f3n m\u00e1s absoluta a no ser que se aplique estrictamente un m\u00e9todo racional y la vez po\u00e9tico: al destino \u00fanicamente se le doblega con una disposici\u00f3n ordenada del gasto energ\u00e9tico. Por eso, cuando recibi\u00f3 la llamada de S\u00edstole Su\u00e1rez, contestando a su anuncio en prensa en el que requer\u00eda \u201cmodelo femenina, sin importar tanto la belleza externa como la interna, con capacidad para soportar unas horas continuadas posando para ilustre pintor local, naturalmente remuneradas de acuerdo con las recomendaciones de pago de emolumentos para modelos semiprofesionales recogidas en la p\u00e1gina web de la AEMPPYOAP ( Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Modelos para Pintura y Otras Artes Principales)\u201d, no se precipit\u00f3 en su decisi\u00f3n y resolvi\u00f3 proponerle una cita previa en la que valorar sus aptitudes y asegurar la idoneidad de la aspirante. Primer paso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al d\u00eda siguiente, tras un reflexivo an\u00e1lisis sobre los tiempos que tendr\u00eda que dedicar a cada uno de los estudios previos a la consecuci\u00f3n final del cuadro, y para los que precisar\u00eda los servicios de la modelo, sali\u00f3 de su casa para acudir al encuentro en un conocido bar de la ciudad. Marchaba lentamente, permitiendo que la luz de marzo le empapara y dejando que los minutos corrieran est\u00e9riles tras de s\u00ed. Mentalmente tom\u00f3 nota de las tonalidades que algunos rayos solares, oblicuos todav\u00eda a aquellas horas, produc\u00edan en los rostros de las mujeres que se deten\u00edan a contemplar, desprevenidas, los primeros avances de la moda de verano en los comercios que comenzaban a levantar sus persianas. Esa gama de colores limpios y transparentes eran los que deseaba plasmar en el cuadro que la Hermandad de las Lagrimas Sagradas del Desprendimiento le hab\u00eda encargado.<br \/>\nMientras caminaba le daba vueltas a la oportunidad que ahora se le presentaba y se conminaba a no dejarla escapar como otras veces. Las exposiciones que hab\u00eda realizado hasta la fecha no le hab\u00edan dado muchas alegr\u00edas y la experiencia de intentar vender sus pinturas en la capital le hab\u00eda resultado desesperante, tras infinitos contactos con marchantes atildados y estrafalarios de los que \u00fanicamente obtuvo tarjetas a cual m\u00e1s bizarra y palabras a cual m\u00e1s sentida, pero ni un c\u00e9ntimo. El encargo de realizar un gran \u00f3leo para presidir la sala de reuniones de la Hermandad (dirigida ahora por D. Luis Alvar, que fuera gran amigo de sus padres), en el que se revelaran los valores de piedad y perd\u00f3n expresados por la Virgen al pie de la Cruz, le hab\u00eda llegado como una bendici\u00f3n, con la posibilidad de demostrar su val\u00eda y la certeza, tras el generoso adelanto, de mitigar la alarmante hemorragia de su cuenta bancaria.<br \/>\nCuando vio a S\u00edstole Su\u00e1rez esper\u00e1ndole en la barra, alzando la cabeza para vaciar los \u00faltimos escondrijos de una lata de cocacola, pens\u00f3 que, definitivamente, su virgen ya ten\u00eda rostro. Segundo paso.<br \/>\n&#8211; \u00bfY en Venezuela es com\u00fan poner esos nombres a los ni\u00f1os?&#8230;. \u00a1 Ah, que adem\u00e1s tiene usted una hermana gemela que se llama Di\u00e1stole!&#8230;.. No, no&#8230; para trabajar en esto no hacen falta papeles&#8230; Claro, ya lo entiendo, que lo de su madre con su padre fue una corazonada y de ah\u00ed un embarazo y claro&#8230; era l\u00f3gico. No, mucho dinero no es\u2026.pero algo es algo\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A medida que hablaban Gin\u00e9s percib\u00eda una ligera emoci\u00f3n en su interior, lo que achac\u00f3 a un ataque repentino de inspiraci\u00f3n. El acierto con que se distribu\u00edan las formas de S\u00edstole le dictaba una Virgen exuberante y lozana, tal y como la habr\u00eda pintado Rubens, pero distingu\u00eda un vaho extra\u00f1o y excitante desprendi\u00e9ndose de su piel morena a cada manotazo que daba, intentando domar los mechones de pelo obstinados en situarse delante de su mirada. Paso tres.<br \/>\n&#8211; No, no&#8230; no se trata de posar desnuda&#8230; \u00bf que no le importar\u00eda?&#8230;.ya, ya, pero&#8230; la verdad&#8230; no s\u00e9 qu\u00e9 decirle&#8230; en esta ocasi\u00f3n no se requiere&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era el momento de acelerar el ritmo con tal de no perder la magia que esparc\u00eda su musa y aun contraviniendo los tiempos l\u00f3gicos que marcaban su m\u00e9todo, aquella misma tarde convino en comenzar las sesiones. \u00bf Paso?&#8230;&#8230;. paso ocho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3 S\u00edstole con m\u00e1s de cuarenta minutos de retraso aduciendo que su compa\u00f1era de piso hab\u00eda intentado suicidarse y gracias que ella a\u00fan estaba arregl\u00e1ndose y pudo impedir que se tomara la caja de Gelocatil entera, que si no, en estos momentos, Dios sabe d\u00f3nde estar\u00eda. Por cierto, se hab\u00eda depilado por si era necesario, y no se pod\u00eda figurar lo que dol\u00eda depilarse un sobaco a la cera.<br \/>\nLigeramente abrumado por tanta conversaci\u00f3n y sin duda agitado por las sugerentes confesiones de su modelo, Gin\u00e9s intentaba ordenar en su mente los elementos que iban a constituir su obra maestra e indicar a S\u00edstole c\u00f3mo deb\u00eda colocarse y la expresi\u00f3n que era preciso adoptar. Le dio un trozo de tela azul para que se lo pusiera a modo de manto, le inclin\u00f3 la cabeza ligeramente hacia lo alto, le pidi\u00f3 encarecidamente que intentase expresar en su rostro el dolor de una madre ante su hijo muerto&#8230; y S\u00edstole, enfundada en su atractivo natural, se empe\u00f1aba en lucir como una diosa del deseo, impermeable a cualquier raz\u00f3n de recogimiento religioso, irradiando inevitablemente turbadores destellos de voluptuosidad.<br \/>\n\u00c9l se afanaba en los pinceles, trataba in\u00fatilmente de componer una paleta de colores l\u00f3gica, miraba el lienzo en blanco y volv\u00eda a mirar a su modelo para encontrarla cada vez m\u00e1s deseable.<br \/>\nEra imposible componer una imagen que inspirara compasi\u00f3n y dolor.<br \/>\nLas odaliscas de Matisse le susurraban al o\u00eddo palabras llenas de encanto y las mujerzuelas de Schiele se le colaban en su cuadro bajo la Cruz.<br \/>\nElla de cuando en cuando le lanceaba con una sonrisa, simulaba inmovilidad y transmit\u00eda dinamismo. \u00bf Qu\u00e9 maldito paso era preciso aplicar ahora? Todos estos a\u00f1os, dedicando horas a ultimar una f\u00f3rmula que le permitiera conseguir arte en su estado m\u00e1s puro, construyendo un procedimiento incontestable, para que ahora se le convirtiese en escombros perfumados de chanel n\u00famero 5.<br \/>\nOpt\u00f3 finalmente por la tregua.<br \/>\n&#8211; Mire, S\u00edstole, necesito recomponer la estructura preconceptual elemental antes de abordar la armadura intr\u00ednseca compositiva. Si le parece la invito a un caf\u00e9 y ma\u00f1ana seguimos.<br \/>\nFue un caf\u00e9 aquella tarde y otro la siguiente y otro la siguiente y al cabo de unos d\u00edas no hubo que pasar por el tr\u00e1mite de simular la pose y la preparaci\u00f3n de los colores y los sesudos intentos de encontrar la composici\u00f3n perfecta. Quedaban directamente en el parque y los cuarenta minutos de retraso de S\u00edstole eran el pie de una historia fant\u00e1stica e incre\u00edble en la que se alternaban depresiones de vecinas con parientes lejanos que llamaban por tel\u00e9fono, siempre en el \u00faltimo momento y siempre pidiendo dinero; los siempre infructuosos intentos de suicidio de su compa\u00f1era con los imprevistos \u00faltimos toques provocados, ora por las inoportunas manchas, ora por las incontenibles l\u00e1grimas fruto de tanto infortunio y azote de su maquillaje.<br \/>\nLa primavera, que asomaba estirando la luz del atardecer, le serv\u00eda a Gin\u00e9s para mostrarle c\u00f3mo las distintas tonalidades del verde pueden fundirse para formar una imagen arm\u00f3nica de la esperanza, y los patos, que deambulaban por el estanque batallando por un trozo de pan, le serv\u00edan a ella para ilustrar c\u00f3mo fue su infancia rodeada de siete hermanos. M\u00e1s tarde, delante del caf\u00e9 de todos los d\u00edas ( para la se\u00f1orita cortado con leche fr\u00eda, por favor) \u00e9l le hablaba de su vocaci\u00f3n desde ni\u00f1o, de aquella vez que quiso ir a Par\u00eds a contemplar con sus propios ojos los aut\u00e9nticos cuadros de Van Gogh y de Guaguin, de Toulouse-Lautrec y de C\u00e9zanne y de c\u00f3mo la enfermedad de su madre se lo impidi\u00f3. Ella le contaba cu\u00e1les eran los colores del atardecer en su pueblo natal, all\u00e1 donde el reloj marcaba una hora muy distinta, y que le hubiera gustado tambi\u00e9n relatarle un amanecer, pero nunca disfrut\u00f3 de ninguno porque siempre le pillaron durmiendo.<br \/>\nLa vuelta a casa era la tristeza de comprobar la acusadora blancura de aquel lienzo. Lo miraba durante algunos momentos y llegaba a la conclusi\u00f3n de que m\u00e1s que un lienzo era un espejo en donde se reflejaba toda su vida.<br \/>\nHab\u00edan transcurrido casi dos meses cuando decidi\u00f3 dejar emerger sus sentimientos y sus deseos. Primer paso: le pedir\u00eda a S\u00edstole que posara desnuda para \u00e9l. Ese era el cuadro que sus v\u00edsceras le reclamaban y su talento le exig\u00eda. Segundo paso: seguir el resto de su vida pint\u00e1ndola una y otra vez. Tercer paso: una y otra vez.<br \/>\nNo lleg\u00f3 S\u00edstole aquella tarde. Seg\u00fan le explic\u00f3 su compa\u00f1era de piso, el d\u00eda anterior hab\u00eda llegado su novio de Venezuela con un contrato para trabajar como portero en una discoteca en Marbella y juntos marcharon para all\u00ed. No. No hab\u00eda dejado ning\u00fan mensaje para \u00e9l. Ni para \u00e9l ni para nadie. Ni siquiera le hab\u00eda dejado el dinero para el alquiler y eso que \u00faltimamente no andaba mal de dinero, ya que al parecer en las \u00faltimas semanas alg\u00fan ingenuo le hab\u00eda estado pagando bien s\u00f3lo por conversar, sin sexo y sin nada, f\u00edjese. Ya quisiera ella encontrar un chollo as\u00ed.<br \/>\nNo sinti\u00f3 dolor, s\u00f3lo abatimiento. Todo el abatimiento que le provocaban el peso de sus muchos a\u00f1os deambulando por las afueras de la vida, merodeando por los muros que le separaban de los lugares en donde la luz crea pinturas crudas y descarnadas, estampas llenas de viento, l\u00e1minas anegadas en l\u00e1grimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anduvo unos d\u00edas buscando las piezas de su m\u00e9todo que hab\u00edan quedado esparcidas en su confusi\u00f3n. Y pudo encontrar el sentido a todo aquello: era el \u00faltimo paso de un plan que hab\u00eda empezado por el principio y que acabar\u00eda en breves momentos con el \u00fanico final posible. Escribi\u00f3 en el lienzo \u201c S\u00cdSTOLE\u201d con letras grandes y negras, llenando todo el blanco posible. Despu\u00e9s lo guard\u00f3 junto con todos sus otros cuadros que nadie hab\u00eda querido mirar nunca. Fue a la c\u00f3moda, sac\u00f3 la libreta de ahorros y rebuscando entre sus p\u00e1ginas hall\u00f3 la \u00faltima impresa, pos\u00f3 sus ojos en la casilla del saldo. Se puso la chaqueta, sali\u00f3 de su casa y se encamin\u00f3 hacia el piso donde la excompa\u00f1era de S\u00edstole probablemente estar\u00eda viendo alg\u00fan programa de televisi\u00f3n, a\u00f1orando su Colombia natal y suspirando porque alg\u00fan tonto pintor local le ofreciese posar desnuda por una cantidad de dinero adecuada. El anochecer esparc\u00eda tonos grises entre los anaranjados del cielo. Paso uno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hac\u00eda ya muchos a\u00f1os, Gin\u00e9s Soriano era el afortunado poseedor de un m\u00e9todo infalible: empezar por el principio y acabar por el final; y esta m\u00e1xima, dotada de la belleza que \u00fanicamente la simplicidad confiere, no s\u00f3lo le hab\u00eda permitido afrontar y resolver todos y cada uno de los cuadros que hab\u00eda pintado en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/99"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=99"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/99\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":417,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/99\/revisions\/417"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=99"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=99"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=99"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}