{"id":2,"date":"2006-02-05T23:44:08","date_gmt":"2006-02-05T22:44:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/?page_id=2"},"modified":"2019-09-19T11:26:59","modified_gmt":"2019-09-19T09:26:59","slug":"participantes","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"\r\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-23 size-full\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/presentaci\u00f3nestambul.jpg\" alt=\"\" width=\"913\" height=\"454\" srcset=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/presentaci\u00f3nestambul.jpg 913w, https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/presentaci\u00f3nestambul-300x149.jpg 300w, https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/presentaci\u00f3nestambul-768x382.jpg 768w, https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/presentaci\u00f3nestambul-150x75.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 913px) 100vw, 913px\" \/><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p>\u00a0<img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-21 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/plato.jpg\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/plato.jpg 197w, https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/plato-107x150.jpg 107w\" sizes=\"(max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><strong>PREMIO ESTAMBUL<\/strong>:<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<ul>\r\n<li><strong>Matricula para un curso<\/strong>\u00a0de 3 meses en el Instituto Cervantes de Estambul.<\/li>\r\n<li><strong>Plato de cer\u00e1mica de Kutahya<\/strong>\u00a0con motivos de cer\u00e1mica de Iznik (Nicea) 40 cm de ancho.<\/li>\r\n<\/ul>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p>TEMA:\u00a0<strong>Estambul, la otra puerta del Mediterr\u00e1neo<br \/>Plazo de env\u00edo de originales: Hasta el d\u00eda 1 de mayo 2006<\/strong><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>JURADO:<br \/><strong>Pablo Mart\u00edn Asuero<\/strong>\u00a0(Director del I.C. de Estambul)<br \/><strong>Bego\u00f1a Colmenero Ni\u00f1o<\/strong>\u00a0(Bibliotecaria jefe del I.C. de Estambul)<br \/><strong>Raquel Lorente Navarro<\/strong>\u00a0(Profesora del I.C. de Estambul)<br \/><strong>M\u00aa Dolores Albaladejo Garc\u00eda<\/strong>\u00a0(Profesora del I.C. de Estambul)<br \/><strong>Murat Yal\u00e7in<\/strong>\u00a0(Ayudante de la biblioteca del I.C. de Estambul)<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\"><\/p>\r\n\r\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #d6341d;\"><strong>Participantes<\/strong><\/span><\/h2>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><strong><em>Seud\u00f3nimo:EJEMPLO<\/em><\/strong>:<br \/>5 de February, 2006 &#8211; 23:44\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=1\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>David<\/em><\/strong>:<br \/>20 de February, 2006 &#8211; 19:38\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=7\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>CORAZONES ABIERTOS<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Las horas avanzan con mayor rapidez que los meses y d\u00edas precedentes. Hoy 15 de septiembre de 2003 ser\u00e1 el d\u00eda m\u00e1s feliz de m\u00ed vida. \u00bfLa abrazar\u00e9 y la besar\u00e9 como si la hubiera conocido de toda la vida?<br \/>Escucho el sonido de la aeronave. Sudo copiosamente. Las manos me tiemblan y humedecen. Los primeros pasajeros llegan al sal\u00f3n de espera. Me busca con la mirada desde lejos. Nos miramos unos segundos a distancia. Ahora me parece que el tiempo se ha detenido. Ella sonr\u00ede. La misma sonrisa de las fotos que en todos estos meses me acompa\u00f1an. Viste elegantemente. Trae el pelo suelto. Le roza armoniosamente sus hombros. El largo viaje no ha mellado su imagen.<br \/>El latir de mi coraz\u00f3n es m\u00e1s intenso. Est\u00e1 a s\u00f3lo unos metros de m\u00ed y me parece una gran distancia, como si una barrera se interpusiera entre nosotros. Como ese m\u00e1gico espacio de cristal que solo nos permit\u00eda so\u00f1ar y nos imped\u00eda fundirnos en un abrazo. \u201cEs la emoci\u00f3n\u201d. Nos miramos unos segundos. A ambos lados de nosotros, con pasos r\u00e1pidos, transitan decenas de personas y los pasajeros del avi\u00f3n reci\u00e9n llegado.<br \/>Sin decirnos ni una sola palabra nos abrazamos. Me imagino que estamos solos. Deseo decirle que la amo, que hab\u00eda a\u00f1orado este momento, pero de mis labios no brota ni una sola frase.<br \/>\u2014Me parece como si te conociera de toda la vida \u2014le digo con nerviosismo.<br \/>\u2014A m\u00ed me sucede lo mismo.<br \/>Le tomo la mano y aprieto con ternura. Tiene la piel suave y delicada como el p\u00e9talo de una flor. Contemplo la expresi\u00f3n de su rostro. Ella tambi\u00e9n est\u00e1 nerviosa. Disimula su rubor. Est\u00e1 ocurriendo lo que tanto hab\u00edamos so\u00f1ado. Comenzamos una vida nueva.<br \/>\u2014 \u00bfSabes? El sue\u00f1o de mi adolescencia, el ideal que he venido buscando desde mi juventud, lo he descubierto ahora. Estoy segura. Hoy estoy m\u00e1s segura.<br \/>\u2014 No hay otra alternativa que ignorar el tiempo transcurrido e iniciar un camino nuevo. Ese siempre ha sido mi pensamiento despu\u00e9s que te conoc\u00ed.<br \/>Despert\u00e9 de ese dormir profundo con el fuego de la sangre de ella, con el fuego de mi sangre, con el fuego de nuestras pasiones que se hab\u00edan acumulado durante m\u00e1s de seis meses de espera intensa.<br \/>Cada d\u00eda parec\u00eda que podr\u00eda ser la \u00faltima vez que nos entreg\u00e1bamos. No nos preocup\u00e1bamos en el ma\u00f1ana, sino en el hoy.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Lu<\/em><\/strong>:<br \/>22 de February, 2006 &#8211; 18:19\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=8\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium aligncenter\" src=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/finalistas3\/LuciaParrilla.jpg\" alt=\"Luc\u00eda Parrilla Sagra\" width=\"213\" height=\"320\" \/><\/p>\r\n<p>LA P\u00c9RDIDA DE ESTAMBUL\u00a0\u00a0<span style=\"color: #d6341d;\"><strong>(Premio Especial Estambul)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>-\u00a1Cu\u00e9ntame lo de Estambul!- ped\u00eda en las tardes febriles de la infancia, velada la luz de la lamparilla con un trapo encarnado, o con el pechillo pintarrajeado con una cuadr\u00edcula de tintura de yodo.<br \/>-\u00bfOtra vez? \u00a1Pero si ya te lo sabes de memoria!<br \/>Entonces tomaba mi mano ardorosa y comenzaba a narrar aquel viaje juvenil, cuya realidad atestiguaba una sola foto mutilada, bizqueando sobre alg\u00fan punto de la pared, mucho m\u00e1s all\u00e1 de la camita de espaldares lacados en rosa.<br \/>Y el barco atravesaba el B\u00f3sforo con empaque de princesa que caminase hacia su coronaci\u00f3n en el Altar Mayor, y uno podr\u00eda abrazar con los ojos ambas orillas y juguetear con el puzzle multicolor de sus casitas. Y cuando se sumerg\u00eda en el tr\u00e1fico del Cuerno de Oro, &#8211; los transatl\u00e1nticos de turistas, a\u00fan impresas las retinas con cari\u00e1tides y arquitrabes; los peque\u00f1os pesqueros de sirenas estridentes; los mercantes solemnes y los anticuados ferries que hac\u00edan el trayecto hasta las Islas- y se divisaban c\u00fapulas y minaretes, los o\u00eddos se anticipaban a adivinar vocer\u00edos de mercado, llamadas a la oraci\u00f3n, risas, bocinas y todo el abigarrado tumulto de la ciudad milenaria.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Con los recuerdos que mi madre hilaba, tej\u00ed una Estambul m\u00e1gica de mezquitas azules, doradas c\u00fapulas, ba\u00f1os sombr\u00edos de techos estrellados y emperadores que sonre\u00edan sin labios desde sus mosaicos. Bajo las s\u00e1banas repet\u00eda \u201cEs-tam-bul-es-tam-bul-es-tam-bul\u201d, y era un estruendo de tambores que anunciaba los ej\u00e9rcitos victoriosos de Solim\u00e1n el Magn\u00edfico. \u201cB\u00f3oosforo\u2026b\u00f3oosforo\u2026\u201d el viento susurraba entre las celos\u00edas del har\u00e9n. \u201cTop-ka-pi-top-ka-pi\u201d, brincaban los geniecillos de las l\u00e1mparas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Con los a\u00f1os, tuve tambi\u00e9n mi Estambul, recreada por amor a otra ni\u00f1a enferma, inapetente o aburrida. Un d\u00eda tom\u00e9 la mano arrugada de mi madre, tras constatar que su pasado le desaparec\u00eda paulatinamente bajo los pies, como pelda\u00f1os de una escalera on\u00edrica y, con la esperanza \u2013ya in\u00fatil de antemano- de un milagro, volv\u00ed a pedirle:<br \/>-Anda, cu\u00e9ntame cosas de Estambul. \u00bfTe acuerdas?<br \/>Me mir\u00f3 desde el vac\u00edo y la indiferencia, superada ya la angustia ante los primeros s\u00edntomas, y contempl\u00e9 c\u00f3mo su Estambul y todo lo que pudo representar para ella, hab\u00edan desaparecido. Y aquel oc\u00e9ano de p\u00e9rdidas engull\u00eda, junto a su historia entera, esa parte inicial de la m\u00eda que nunca llegar\u00e1 a pertenecerme y de la que fue depositaria hasta que su olvido nos dej\u00f3 mutuamente hu\u00e9rfanas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>De Algeciras a Estambul\u2026<\/em><\/strong>:<br \/>22 de February, 2006 &#8211; 22:28\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=9\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>DE ALGECIRAS A ESTAMBUL\u2026<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Mi abuelo Manuel lleg\u00f3 a la Argentina a los catorce a\u00f1os, en el buque Congo, en 1885. En 1901 se enamor\u00f3 y cas\u00f3 con Teresita, tambi\u00e9n de catorce, hija de franc\u00e9s y asturiana. Trabaj\u00f3 como Guarda en el ferrocarril Buenos Aires al Pac\u00edfico.<br \/>Mi abuela coc\u00eda calzoncillos para afuera y alquilaban alguna habitaci\u00f3n de su casa-chorizo, a ocasional inquilino. En un barrio de inmigrantes variopintos desde catalanes hasta sirio-libaneses.<br \/>La menor de sus cinco hijas fue Hayd\u00e9e, mi madre, que cas\u00f3 con Santiago, hijo de padre xeneize y madre siciliana, o sea que mi sangre tiene gusto a mar, albahaca, carbones y aceituna.<br \/>Nunca conoc\u00ed a mi abuelo; muri\u00f3 en 1949. Pero cuando yo fui descartado del Banco donde trabaj\u00e9 treinta a\u00f1os, en enero de 2000, con un sentimiento de soledad y desamparo, comenc\u00e9 a tratar de encontrar a mis ancestros.<br \/>Recordaba a mi madre contar que su padre era de Galicia, que sus hermanos viv\u00edan en la parte superior de la casa y la vaca, en la inferior. Que mi abuelo, a\u00fan de viejo los extra\u00f1aba, y durante la \u00e9poca de la guerra civil vivi\u00f3 angustiado. Que mis t\u00edas hab\u00edan llenado un ba\u00fal con ropa usada pero buena, y que juntaron peso a peso para despacharla a su aldea. Que lo que aqu\u00ed llamaban perramus all\u00e1 era una gabardina.<br \/>\u201c \u00a1Pues, Manuel, &#8211; le escribi\u00f3 su hermano &#8211; que con esta jabardina parezco un se\u00f1orito! \u201d<br \/>Busca que te busca, pregunta tras pregunta, encontr\u00e9 mi origen. Le escrib\u00ed al concejal del poblado que gentilmente ubic\u00f3 a mis primos. Nos hablamos y nos contestamos. Todav\u00eda viv\u00eda una mujer muy anciana que recordaba la llegada del ba\u00fal. Para certificar el parentesco mi primo me envi\u00f3 algunas fotos sepia, que una t\u00eda conservaba en un viejo caj\u00f3n. Eran copias de las mismas que yo ten\u00eda.<br \/>Pero hab\u00eda algo m\u00e1s entra\u00f1able, la carta que mi abuela envi\u00f3 a Espa\u00f1a informando de la muerte. Entonces comprend\u00ed por qu\u00e9 los romanos castigaban con el destierro. Porque es m\u00e1s doloroso que la c\u00e1rcel. Mi abuelo hab\u00eda venido solo, con hambre, sin ropas, lleno de recuerdos y de olores, de sue\u00f1os y ambiciones. Form\u00f3 familia, comi\u00f3 y tuvo casa. Mas la carta de abuelita, con su letra infantil, informaba a su cu\u00f1ado que la muerte la hab\u00eda entristecido, pero quer\u00eda hacerle saber que las \u00faltimas palabras de Manuel, en un susurro, fueron:<br \/>-Av\u00edsale a mi hermano\u2026<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>pseud\u00f3nimo: Porque yo nac\u00ed en el Mediterr\u00e1neo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Mercedes<\/em><\/strong>:<br \/>25 de February, 2006 &#8211; 0:07\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=10\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>SEIS DIAS EN EL LIBANO<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Part\u00ed de viaje a L\u00edbano, con la direcci\u00f3n de una monja de Harissa, que me dio una amiga y el tel\u00e9fono de un poeta que me dio un amigo.<br \/>No era mi primer viaje a L\u00edbano, treinta y dos a\u00f1os antes estuve unos d\u00edas y fue entonces cuando conoc\u00ed a Latif.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Al llegar a Beirut marqu\u00e9 desde mi m\u00f3vil el n\u00famero de tel\u00e9fono de Jalid, el poeta. Me instal\u00e9 en su casa y al d\u00eda siguiente, buscamos en la gu\u00eda telef\u00f3nica el apellido Tahar. En una octava llamada, localizamos a la sobrina de Latif. Se llamaba Nayma. Un poco m\u00e1s tarde est\u00e1bamos sentados en su sal\u00f3n. Ten\u00eda el t\u00e9 preparado, dulces de miel y un narguile con aroma de manzana.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Visitamos la tumba de Latif y volvieron a mi mente todos los recuerdos de los d\u00edas que pase en el L\u00edbano hace treinta y dos a\u00f1os. Conoc\u00ed este pa\u00eds de su mano. Despu\u00e9s nos escribimos durante seis meses las ep\u00edstolas m\u00e1s hermosas, mientras yo me preparaba para regresar a su lado. Entonces estall\u00f3 la guerra de los seis d\u00edas. Una ma\u00f1ana del 7 de junio de 1967, Latif recibi\u00f3 una bala en la cabeza y muri\u00f3 al mismo tiempo que todos mis sue\u00f1os. Todo pas\u00f3 hace muchos a\u00f1os, pero yo no lo he olvidado.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Unos d\u00edas despu\u00e9s viaj\u00e9 a la zona de los cedros. Llegu\u00e9 hasta Harissa y conoc\u00ed a Sor Mar\u00eda. Tambi\u00e9n visit\u00e9 a los padres de Nayma en Aanjar. Me entregaron un regalo muy valioso: las cartas que mand\u00e9 a Latif durante los seis meses en los que nos tuvimos el uno al otro.<br \/>Pas\u00e9 los d\u00edas posteriores junto a Jalid y Nayma ahogando palabras entre el humo del narguile, sorbiendo t\u00e9, recorriendo el malec\u00f3n\u2026 Mis nuevos amigos libaneses me acompa\u00f1aron al aeropuerto y nos despedimos entre l\u00e1grimas. Cuando estuve en la zona internacional a punto de embarcar, donde da la impresi\u00f3n de poder seguir, pero no de retornar, all\u00ed yo retorn\u00e9. Y regres\u00e9 al malec\u00f3n junto a las rocas de Pigeon, y decid\u00ed quedarme.<br \/>Mi decisi\u00f3n era del todo natural. Latif estaba all\u00ed, y le hab\u00eda amado durante treinta y dos a\u00f1os, aunque s\u00f3lo estuve con \u00e9l unos d\u00edas, su familia viv\u00eda all\u00ed, y un buen amigo, que adem\u00e1s era poeta, tambi\u00e9n. Mi vida entera estaba en el L\u00edbano.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Lachy<\/em><\/strong>:<br \/>25 de February, 2006 &#8211; 21:20\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=11\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Mediterr\u00e1neo.<br \/>Lachuy<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Lo m\u00e1s dif\u00edcil no es atravesar el mediterr\u00e1neo sino hacer realidad un sue\u00f1o que est\u00e1 al otro extremo de ese m\u00edstico mar. Amo y me aman.<br \/>Hemos estado juntos, sin perder un solo segundo, 60 d\u00edas, con sus horas, minutos y segundos sin separarnos\u2026 tengo un gran compromiso con mis ra\u00edces\u2026 No duda de mi amor\u2026 sabe que no es as\u00ed: a veces he puesto frente a frente mi amor ante mi deber. Soy un ser humano enamorado.<br \/>Quer\u00eda refugiarse: Le habl\u00e9 de mis dudas. A distancia le escrib\u00ed que estar\u00eda nervioso, que marchar\u00eda a mis labores cotidianas y que me gustar\u00eda que en este instante subiera a su habitaci\u00f3n y pensara en m\u00ed en nosotros aunque a distancia.<br \/>\u00bfRecuerda lo que escribiste?: \u201cLa alegr\u00eda es el b\u00e1lsamo de la vida, el elixis m\u00e1s precioso, la mejor medicina \u2014tambi\u00e9n la m\u00e1s barata\u2014 para prolongar nuestra vida y rejuvenecer, adem\u00e1s, con ella ahorraremos una fuerte suma al quitarnos unos a\u00f1os de encima\u201d.<br \/>Ella, merec\u00eda la mayor felicidad. Me hechizaban sus \u201cdefectos\u201d: \u201cme ruborizo por menos de nada\u201d.<br \/>Despu\u00e9s comenz\u00f3 una espera intensa. No sab\u00eda nada de ella. \u00bfCu\u00e1ntos d\u00edas tendr\u00e9 que espera para recibir sus cartas? Hoy es 10 de abril de2003. Por fin salgo de mi duda y mis reflexiones:<br \/>\u201cDespu\u00e9s de haber pasado por el purgatorio y haber sufrido inmensamente por tu ausencia, me encontr\u00e9 con todas tus cartas. Me han embelesado: es la joya m\u00e1s preciosa con la cual he sido halagada. Hubiera deseado ir volando hacia ti para refugiarme en tus brazos y pedirte que no me sueltes.<br \/>\u201cEl tener tu alma gemela es el mayor orgullo para m\u00ed. El latir de nuestros corazones al mismo ritmo, el so\u00f1ar en el mismo instante. \u00a1Qu\u00e9 no te dir\u00eda yo si fuera completamente libre! Deseo o\u00edr tu voz, al menos poder decirte las cuatro letras que en las \u00faltimas semanas me vienen torturando: invierte Estambul, m\u00ed ciudad eterna, y te dar\u00e1 la llave.<br \/>\u201cGracias por cuanto est\u00e1s haciendo por m\u00ed, tratar\u00e9 de compensarlo con esa palabra enigma. Ahora no quiero despedirme de ti, sino decirte que s\u00f3lo estar\u00e9 unas horas apartada de ese ser que me ha embriagado \u2014mejor dicho, unas horas m\u00e1s cerca de \u00e9l, ya que la noche no nos separa sino que nos une\u201d.<br \/>No puedo acudir a ella\u2026 soy un guerrillero, aunque estoy dispuesto atravesar el Mediterr\u00e1neo\u2026<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Juan Nadie<\/em><\/strong>:<br \/>1 de March, 2006 &#8211; 13:45\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=12\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>ANOCHE SO\u00d1\u00c9 CONTIGO<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Anoche so\u00f1\u00e9 contigo. Pase\u00e1bamos juntos por aquella peque\u00f1a cala de arenas doradas donde nos conocimos. El agua tibia del Mediterr\u00e1neo acariciaba nuestros pies desnudos mientras recorr\u00edamos la orilla en busca de un rinc\u00f3n tranquilo desde el que poder ver la puesta del sol.<br \/>Al llegar el momento esperado, est\u00e1bamos recostados entre las pe\u00f1as del peque\u00f1o saliente rocoso en el extremo de la playa y contemplamos ensimismados c\u00f3mo el disco anaranjado iba cayendo entre las nubes de aspecto esponjoso que surcaban el cielo, hasta acabar desapareciendo bajo las aguas de color turquesa que reflejaban la cada vez m\u00e1s diminuta figura del astro rey. Recuerdo que la emoci\u00f3n del momento hizo que unas l\u00e1grimas resbalasen por tus mejillas.<br \/>Cuando el sol desapareci\u00f3 tras la silueta de Estambul echamos a andar de manera despreocupada sin darnos cuenta que nuestra enso\u00f1aci\u00f3n se hab\u00eda prolongado m\u00e1s tiempo de lo que cab\u00eda suponer y la noche se hab\u00eda cerrado a nuestro alrededor.<br \/>Era mi primer viaje a Estambul y nuestro encuentro en el Gran Bazar fue un aut\u00e9ntico flechazo. Yo hab\u00eda viajado hasta la capital turca con el deseo de conocer otras culturas diferentes y a la vez tan cercanas a la europea. Al entrar en el peque\u00f1o comercio donde te encontrabas, sent\u00ed enseguida tu mirada fija en mis ojos. La impresi\u00f3n que me llev\u00e9 despu\u00e9s de una interesante charla sobre el pa\u00eds y su gente fue de grata sorpresa, pues descubr\u00ed maravillado que pese a las profundas diferencias marcadas por la religi\u00f3n y las costumbres, hab\u00eda un lazo com\u00fan m\u00e1s fuerte que nos un\u00eda: la cultura mediterr\u00e1nea com\u00fan.<br \/>Antes de que la oscuridad se hiciera m\u00e1s espesa, emprendimos el camino de regreso hacia las luces multicolores que anunciaban el refugio de la gran ciudad. Te abrac\u00e9 para espantar el miedo que sent\u00edas a la noche y a lo desconocido, y as\u00ed, con las manos enlazadas y sintiendo tu presencia tan pr\u00f3xima, comprend\u00ed que nuestro amor era mucho m\u00e1s fuerte de lo normal, exced\u00eda de la mera atracci\u00f3n entre dos personas que se comprenden.<br \/>Despu\u00e9s de esto abr\u00ed los ojos y el sue\u00f1o se acab\u00f3.<br \/>Anoche so\u00f1\u00e9 contigo y llor\u00e9 amargamente al despertar recordando que ya no est\u00e1s conmigo, que el mismo mar que nos une nos mantiene tan separados.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Aster<\/em><\/strong>:<br \/>2 de March, 2006 &#8211; 14:04\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=13\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Cuentan que Ab\u00fa Bassed, el humilde m\u00e9dico del zoco, fue el doctor m\u00e1s prestigioso de Estambul.<br \/>Tal era su fama que Farid El Hanafy, se\u00f1or de la ciudad, confi\u00f3 a aquel galeno la delicada salud de su primog\u00e9nito, aquejado de una inexplicable melancol\u00eda.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>El pr\u00edncipe hubo de ponerse a la cola de una turbamulta de desarrapados y esperar bajo el implacable sol de Marzo. Al llegar su turno, Bassed lo mand\u00f3 descubrirse y tumbarse sobre una humilde jarapa de esparto. Recorri\u00f3 despu\u00e9s su vientre, su espalda y sus tobillos.<br \/>S\u00f3lo recuperar\u00e9is la sonrisa si beb\u00e9is agua del manantial de Kairob\u00e9 \u2013le dijo, finalmente, con gesto preocupado.<br \/>Deber\u00e9is viajar, eso s\u00ed, solo y con lo imprescindible \u2013a\u00f1adi\u00f3 Bassed, mandando ya avanzar al pr\u00f3ximo paciente.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Una ma\u00f1ana de Octubre el pr\u00edncipe march\u00f3 hacia aquella fuente perdida que alimentaban las nieves del Atlas. Viaj\u00f3 hasta Tozeur a lomos de un camello; trabaj\u00f3 de sol a sol para pagarse el pasaje a Butrek; se perdi\u00f3 mil veces en la Cordillera; una caravana lo salv\u00f3 de la impiedad del desierto; una mujer de ojos claros lo bes\u00f3 delicadamente la frente en una jaima y unos ladrones le respetaron la vida a cambio del zafiro que llevaba en el pecho\u2026<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Por fin una tarde de verano el desfiladero de Sij\u00e9 lo llev\u00f3 ante aquel hilo de agua del que bebi\u00f3 desaforadamente.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Poco despu\u00e9s se sinti\u00f3 radiante y no par\u00f3 hasta alcanzar Estambul. El olor de las especias lo condujo hasta el zoco donde esper\u00f3 pacientemente en la fila de los desheredados.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Raz\u00f3n ten\u00edais, maestro. El agua de Kairob\u00e9 me ha curado \u2013dijo, agradecido el pr\u00edncipe.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Os equivoc\u00e1is, se\u00f1or, no os cur\u00f3 la fuente \u2013repuso el m\u00e9dico- sino el camino que tuvisteis que hacer hasta encontrarla.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>(Del \u201cLibro de las Mil y una Noches\u201d; noche 32)<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Aster<\/em><\/strong>:<br \/>2 de March, 2006 &#8211; 14:14\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=15\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>ARMA BLANCA<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>El a\u00f1o de gracia de 1348, Issik Kul, se\u00f1or de Laodicea, tom\u00f3 Tiemec\u00e9n. Sus soldados dieron muestras de una brutalidad innecesaria pues los tiemecinos carec\u00edan de tropas: s\u00f3lo un centenar de campesinos se enfrentaron a los intrusos con aperos de labranza.<br \/>Lo cierto es que la poblaci\u00f3n fue sojuzgada y su soberano, Ibn al Jatib, desterrado.<br \/>Nadie repar\u00f3 en la determinaci\u00f3n del monarca derrocado cuando sali\u00f3 camino de la lejana Venecia. Al s\u00e9ptimo d\u00eda \u2013durante una semana bebi\u00f3, comi\u00f3 y fornic\u00f3 con una pasi\u00f3n incomprensible- abandon\u00f3 la ciudad de los canales y embarc\u00f3 hacia Estambul.<br \/>Lleg\u00f3 a Laodicea \u2013la fiebre le nublaba los ojos- con el tiempo justo de besar a una doncella y ahogarse en el aljibe.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>La peste asol\u00f3 aquella ciudad como el m\u00e1s cruel de los ej\u00e9rcitos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Tras los pasos de Benjam\u00edn de Tudela<\/em><\/strong>:<br \/>5 de March, 2006 &#8211; 23:51\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=19\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>La profesora de literatura impart\u00eda su \u00faltimo curso. Las paredes del centro hab\u00edan visto pasear su sombra a lo largo de los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os. Maribel era una mujer muy apreciada en todos los estamentos del centro. El buen trato con los alumnos, su paciencia a la hora de solucionar los conflictos, su enorme capacidad intelectual, su esp\u00edritu abierto y tolerante, hac\u00edan de ella la profesora m\u00e1s respetada de la escuela.<br \/>Con su marcha se perd\u00eda a una de las mejores docentes del instituto \u2018Benjam\u00edn de Tudela\u2019.<br \/>Yo estaba muy apenado. La profesora hab\u00eda demostrado desde el principio una enorme sensibilidad hacia nosotros, hacia los hijos de los emigrantes que desde diferentes rincones del mundo hab\u00edamos ido a parar a esta ciudad navarra.<br \/>Maribel jam\u00e1s hizo distinciones entre nosotros. Aquellos alumnos que comenzamos a estudiar en el centro sin saber apenas farfullar m\u00e1s de cuatro palabras en castellano, recibimos la ayuda desinteresada de la profesora y, gracias a ella, alcanzamos r\u00e1pidamente un nivel de castellano parejo al de nuestros compa\u00f1eros tudelanos.<br \/>Yo, Youssef, fui uno de esos alumnos. Llegu\u00e9 a Tudela dos a\u00f1os despu\u00e9s de que a mi padre le ofrecieran un trabajo en una explotaci\u00f3n ganadera. Toda la familia nos instalamos en el barrio antiguo de la ciudad para comenzar una nueva vida y escapar de la pobreza de nuestra Argelia natal.<br \/>Desgraciadamente, al poco tiempo de llegar a Tudela, se produjo un incidente. Alg\u00fan compa\u00f1ero, a la hora del recreo, garabate\u00f3 en la pizarra una arenga en contra de los musulmanes.<br \/>Cuando volvimos al aula, Maribel borr\u00f3 la frase de la pizarra, apart\u00f3 enojada su libro de literatura, y nos explic\u00f3 la historia del viajero que dio nombre a nuestro colegio. Sus palabras fueron rotundas:<br \/>\u2018Quien haya escrito esta frase en la pizarra es un ignorante. Quien ha escrito esta frase desconoce que hasta el siglo XV Tudela fue una ciudad abierta y tolerante, en la que las tres religiones m\u00e1s importantes convivieron en total armon\u00eda. No, no voy a permitir que nadie insulte a los musulmanes, porque no voy a permitir que nadie se insulte a s\u00ed mismo. \u00bfSab\u00edais que Benjam\u00edn de Tudela, adem\u00e1s del hebreo, hablaba el \u00e1rabe y el castellano? \u00bfSab\u00edais que a pesar de ser jud\u00edo su libro fue publicado en una ciudad musulmana como Estambul?\u2019.<br \/>Desde entonces todas las noches sue\u00f1o con revivir con mis propios ojos el viaje del tudelano m\u00e1s universal.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>JM<\/em><\/strong>:<br \/>8 de March, 2006 &#8211; 3:59\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=21\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>No recuerdo la primera vez que o\u00ed hablar de Estambul. Recuerdo que ya me sonaba su nombre cuando en la escuela nos hicieron aprender la Canci\u00f3n del Pirata y le\u00ed los versos que la nombran: Asia a un lado, al otro Europa, y all\u00e1 a su frente Estambul. El profesor explic\u00f3 que Estambul hab\u00eda recibido otros nombres -que nos seduc\u00edan por su belleza- a trav\u00e9s de la historia: Bizancio y Constantinopla. Posteriormente, durante el bachillerato, conoc\u00ed la gran importancia hist\u00f3rica, religiosa y cultural de esta ciudad, y su exacta situaci\u00f3n geogr\u00e1fica. Sin embargo, en mi imaginario, Estambul segu\u00eda siendo aquella ciudad con tres nombres que surg\u00eda del horizonte al navegar en un barco pirata por el Mediterr\u00e1neo.<br \/>No volv\u00ed a saber nada m\u00e1s de Estambul -aparte de las lejanas referencias en los telediarios- hasta que un amigo me relat\u00f3 su visita como turista.<br \/>Mi amigo no desconoc\u00eda la rutina consustancial a estos viajes. Sab\u00eda desde el principio que se alojar\u00eda en un hotel de gusto occidental; que har\u00eda visitas guiadas a los palacios y monumentos de mayor inter\u00e9s; que le intentar\u00edan estafar en un mercado genuinamente dispuesto para visitantes. Y, en definitiva, que sus pasos casi recorrer\u00edan la misma trama que invisiblemente trazaron miles de turistas anteriores a \u00e9l, y que muchos otros miles recorrer\u00edan despu\u00e9s que \u00e9l retornara a su ciudad de siempre con la c\u00e1mara fotogr\u00e1fica repleta de instant\u00e1neas. Nada de esto le molestaba pues nada podr\u00eda desbaratar su deseo: conocer la noche de Estambul.<br \/>As\u00ed, la tercera noche, mientras en la discoteca del hotel languidec\u00edan los franceses con quienes compart\u00eda touroperadora, mi amigo subi\u00f3 al taxi convocado a sus \u00f3rdenes por el recepcionista y expres\u00f3 su deseo de acudir a un lugar de diversi\u00f3n de exclusiva concurrencia turca.<br \/>El resto de la historia es quiz\u00e1s demasiado largo e indiscreto para escribirlo aqu\u00ed. Basten tres detalles para que el lector teja la historia como \u00e9l prefiera. Primero: apenas ingresado en el local donde hab\u00eda sido abandonado, mi amigo sosten\u00eda una bebida alcoh\u00f3lica que \u00e9l no hab\u00eda requerido. Segundo: la noche siguiente, mi amigo volv\u00eda al lugar en busca de alguien a quien la noche anterior perdi\u00f3 s\u00fabitamente de vista. Y tercero: la ma\u00f1ana siguiente, en una taberna de los arrabales de Estambul, mi amigo se desayunaba con un inesperado plato de callos y pensaba en un modo de explicar mediante se\u00f1as que lo sent\u00eda, que lo sent\u00eda mucho.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>El patito del mercado<\/em><\/strong>:<br \/>8 de March, 2006 &#8211; 13:43\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=22\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u00a0El patito del mercado\u00a0\u00a0\u00a0<span style=\"color: #d6341d;\"><strong>(FINALISTA)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u00a0Anita no tir\u00f3 el patito a posta, sino que se le escap\u00f3 de las manos cuando jugueteaba con \u00e9l en la playa del Perell\u00f3, en Valencia. Su padre era tan vago que por no tener que esforzarse en nadar, le dijo: \u2018\u00a1Deja de lloriquear Anita, ya te comprar\u00e9 otro en el mercado!<br \/>Anita se apen\u00f3 mucho. No par\u00f3 de refunfu\u00f1ar hasta que lleg\u00f3 a casa y vio sobre la mesa un plato rebosante de espaguettis. El apetito le alivi\u00f3 las penas, y se olvid\u00f3 del mal genio pinchando los trozos de chorizo en el plato. Mientras tanto, su otrora amado juguete de pl\u00e1stico flotaba atontado en un mar mediterr\u00e1neo agitado. La ni\u00f1a ya no volvi\u00f3 a acordarse del patito, ni siquiera en el mercado.<br \/>El patito amarillo tampoco se acord\u00f3 de la ni\u00f1a, porque los patitos de pl\u00e1stico no saben recordar. Simplemente se dej\u00f3 llevar por la fuerza de las mareas hacia un destino desconocido. Choc\u00f3 contra un petrolero, fue mordisqueado por un tibur\u00f3n, los delfines jugaron con \u00e9l, pero \u00e9l ni se inmut\u00f3.<br \/>Llevaba dos meses flotando en el agua, cuando de repente fue avistado por un pescador que faenaba con su barco de vela. Hamid, el pescador, estaba muy preocupado. El mar era una enorme l\u00e1mina de acero inm\u00f3vil. Un d\u00eda entero intentando llevarse algo a las manos, y s\u00f3lo dos peque\u00f1as y esmirriadas doradas en el zurr\u00f3n.<br \/>Vio al patito y se le pusieron los ojos como platos. Estaba tan aburrido que cualquier cosa le llamaba la atenci\u00f3n. Acerc\u00f3 la chalupa, lo tom\u00f3 entre sus manos, y, derrotado, meti\u00f3 el patito en el zurr\u00f3n y puso rumbo a puerto. En el camino pens\u00f3 que le iba a regalar el patito a su esposa, que as\u00ed se iba a evitar la reprimenda por haber pescado tan poco.<br \/>Cuando la esposa le pregunt\u00f3 en casa qu\u00e9 tal le hab\u00eda ido la jornada, Hamid sac\u00f3 las dos doradas, y antes de que su mujer irrumpiera a llorar, puso el patito de pl\u00e1stico sobre la mesa. El patito, en vez de aliviar el descontento de su mujer, lo increment\u00f3.<br \/>Hamid se qued\u00f3 fuera de juego. No esperaba esta reacci\u00f3n ante su obsequio. Por ello, antes de escapar al cuarto de dormir, le a\u00f1adi\u00f3 a su esposa:<br \/>-\u00a1Deja de lloriquear, Lalila, ya te comprar\u00e9 otro ma\u00f1ana en el mercado!<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Nacho<\/em><\/strong>:<br \/>14 de March, 2006 &#8211; 14:53\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=23\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>FUNDIDA EN EL A\u00d1IL DEL MEDITERRANEO<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Durante el d\u00eda palpita la vida por todos los rincones, los chiquillos pululan sin descanso en torno a la plaza. La agitaci\u00f3n se percibe. El cascabeleo proveniente de los joyeles que llevan las engalanadas mujeres, en su bullir multitudinario, se siente irrumpiendo, en medio de traj\u00edn. Sus largos ropajes susurran acorde con el movimiento de sus due\u00f1as. Ropajes \u201cbailados\u201d con determinaci\u00f3n y elegancia. Se huele a especias, y a fritos, se huele a sol y a mar, se huele a brea, se huele a actividad desmesurada.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Y llega la noche,\u2026. y llega el ocaso pintado de oro, cuya belleza traspasa la lontananza y el tiempo. Ah\u00ed, en el cuerno de oro, donde se confunde lo oriental con lo occidental, ah\u00ed, emerge, en toda su plenitud, en toda su grandeza, Estambul. Estambul antigua y nueva, siempre ella, siempre hermosa, majestuosa, imperial, err\u00e1tica y serena al tiempo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>All\u00e1, al otro lado, en la otra puerta del Mediterr\u00e1neo, tan lejos y tan cerca, tan iguales y tan distintos, en el crep\u00fasculo m\u00e1s dorado que se conoce, late la vida y palpita sin cesar fundida en el a\u00f1il de nuestro Mediterr\u00e1neo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Juancho<\/em><\/strong>:<br \/>15 de March, 2006 &#8211; 18:37\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=24\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Con una patada al polvoriento suelo, Hemmot expres\u00f3 su impaciencia &#8211; era el punto de la ma\u00f1ana y el sol sal\u00eda sobre la ciudad-estado de Tiro, ese sol que nac\u00eda tierra adentro y se fund\u00eda all\u00e1 en el mar, como promesa del viaje que iba a emprender. &#8211; Grit\u00f3 a los hombres que cargaban la p\u00farpura en su barco y que, en su opini\u00f3n, siempre remoloneaban. Tem\u00eda perder la marea, debiendo quedarse en puerto otro d\u00eda m\u00e1s.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>El jugo del murex te\u00f1\u00eda los tejidos de un color extraordinario, no igualado por ninguna otra civilizaci\u00f3n de los alrededores. Era un producto muy demandado y de un alto precio. A cambio del mismo los pueblos ribere\u00f1os le pagaban en monedas o en mercanc\u00edas que a su vez pod\u00eda cambiar. Pero no era s\u00f3lo eso.<br \/>Muchos pueblos esperaban al mercader fenicio para poder tener noticias del mundo y aprender cosas de utilidad, como el alfabeto. Hac\u00eda tiempo, otros comerciantes hab\u00edan descubierto que todos los hombres, de cualquier cultura, se expresaban con, aproximadamente, treinta sonidos muy parecidos. La sencillez de este nuevo invento sustitu\u00eda a la escritura cuneiforme e ideogram\u00e1tica, y adem\u00e1s no requer\u00eda de caros escribas para reproducirlos. Se sent\u00eda orgulloso de poder distribuir este preciado conocimiento.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Hemmot se ten\u00eda por un comerciante honrado. Siempre ped\u00eda de m\u00e1s, pero regateaba hasta llegar a un precio justo. Por unos cuantos ases o semis de bronce no estaba dispuesto a perder un cliente y nunca, nunca, enga\u00f1aba en sus tratos. Sab\u00eda que, en general, era apreciado y respetado. Sin embargo, dec\u00edan, le perd\u00eda la impaciencia y es que no lo entend\u00edan, en sus venas corr\u00edan tres fuegos: el del marinero, el del comerciante y el del explorador.<br \/>Mientras, las olas lam\u00edan el casco de cedro de su nave; olas que tra\u00edan ecos de civilizaciones que bordeaban este mar: etruscos, cartagineses o los fuertes helenos.<br \/>No pod\u00eda esperar m\u00e1s y maldijo a sus hombres tan alto como pudo y rompi\u00f3 a pasear canturreando para s\u00ed una vieja canci\u00f3n:<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u201cSi vas a Abdera pide a Astart\u00e9 salir de ella, pues las abderitanas enervan para la guerra y adormecen durante la paz\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Levant\u00f3 la mirada y mir\u00f3 como el sol centelleaba sobre las cambiantes olas, respir\u00f3 la fresca brisa de la ma\u00f1ana y sabore\u00f3 esa emoci\u00f3n y ese amor que sent\u00eda por este gran mar que a tantos pueblos llegaba, y a tantos pueblos le permit\u00eda llegar.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>James<\/em><\/strong>:<br \/>16 de March, 2006 &#8211; 2:58\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=25\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Una vez conoc\u00ed a una chica cuyo \u00fanico sue\u00f1o era ir a Estambul. Nunca le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 Estambul, y no Bucarest, Bombay o Nueva York. Nunca le pregunt\u00e9 qu\u00e9 esperaba hallar all\u00ed que no tuviera, que no existiese en la ciudad en la que cohabit\u00e1bamos. Seguramente no habr\u00eda sabido qu\u00e9 contestar, hubiese hecho tambalear su castillo de naipes, y me hubiese odiado por el resto de su vida. El caso es que guardaba en una carpeta todas las noticias que se refer\u00edan a Estambul que recortaba de la prensa. Conoc\u00eda fragmentariamente, de la secci\u00f3n de<br \/>\u2018Internacional\u2019 de los diarios, los vaivenes pol\u00edticos de Turqu\u00eda, y le disgustaba la mayoritaria presencia de Ankara. La joya de su colecci\u00f3n era un reportaje de varias p\u00e1ginas con fotograf\u00edas de colores destellantes de parajes urbanos y mar\u00edtimos estambulenses. A m\u00ed, cuando me lo ense\u00f1\u00f3, me pareci\u00f3 un folleto de propaganda tur\u00edstica disfrazado de reportaje period\u00edstico. Pero no se lo dije. No le dije que Estambul era una ciudad como cualquier otra, que los edificios bonitos y los paisajes s\u00f3lo sirven para estampar postales. Un d\u00eda fuimos a cenar a un restaurante turco. Me encant\u00f3 la comida picant\u00edsima, pero a ella le sent\u00f3 mal, se pas\u00f3 la noche en el aseo, no s\u00f3lo llorando, aunque tambi\u00e9n. De estar con ella, yo tambi\u00e9n empec\u00e9 a sentir una extra\u00f1a a\u00f1oranza por Estambul, donde no hab\u00eda estado. Me fascinaban sus ojos verdes como si fuesen las esmeraldas de un sult\u00e1n. Ve\u00eda su cuerpo lleno de curvas como un \u00e1nfora milenaria sumergida en el B\u00f3sforo. Y su voz al relatarme elecciones, huelgas y eventos deportivos acaecidos en esa ciudad, me parec\u00eda la de la mism\u00edsima Sherezade susurrando mil hechos m\u00e1gicos para escapar de su destino. Esto \u00faltimo no se lo dije, pues me habr\u00eda dado por ignorante: ella sab\u00eda que Sherezade no pudo vivir en Estambul, sino en Bagdad o Damasco. Cuando la bes\u00e9 me hizo prometerle que la llevar\u00eda un d\u00eda a Estambul. Me habl\u00f3 de un concurso de relatos breves con premio una matr\u00edcula para estudiar en la ciudad de sus sue\u00f1os. Yo tem\u00ed perderla para siempre una vez llegados a esa ciudad, como se pierde a tu acompa\u00f1ante en un fastuoso baile, como siempre perdemos amargamente nuestros sue\u00f1os cuando se hacen realidad.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Perolo<\/em><\/strong>:<br \/>16 de March, 2006 &#8211; 9:06\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=26\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u201cTarde te am\u00e9, belleza tan antigua y tan nueva, tarde te am\u00e9. Y he aqu\u00ed que t\u00fa estabas dentro y yo fuera\u2026\u201d (San Agust\u00edn)<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Yo siempre recib\u00ed a los jud\u00edos a pedradas. La \u201centifada\u201d era nuestra \u00fanica relaci\u00f3n. Sin embargo, hoy, mi padre, Abdallah bin Sulliman, hijo de Abeb bin Sulliman, inexplicablemente, el primer d\u00eda despu\u00e9s de recuperarme de la operaci\u00f3n, abre las puertas de su casa al hebreo Isaac Ben Gurion y le ofrece su hospitalidad y una suntuosa comida de agradecimiento: fuentes colmadas de humeantes \u201cdampers\u201d con berenjenas, \u201cburgol con pollo y \u201cKebabs\u201d de cabrito lechal. No falta la miel de Ikawendi, ciruelas, pasas, higos, d\u00e1tiles, \u201cknaffe\u201d, dulce de frutas silvestres y cuajada.<br \/>Al concluir, se sirve t\u00e9 en la m\u00e1s delicada porcelana de la casa y mi padre habla as\u00ed:<br \/>-\u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1a es la vida y cu\u00e1ntas experiencias contradictorias nos trae!<br \/>Isaac Ben Gurion se queda pensativo un instante y asiente con la cabeza sin decir nada. Mi padre hace un gesto para que me acerque. Al llegar a su altura el jud\u00edo me acaricia -desordena- el cabello, como hace mi padre todos los d\u00edas al regresar del trabajo. Cuando me dispongo a escupirle a la cara, Isaac Ben Gurion me sonr\u00ede con franqueza y me mira a los ojos como si estuviera viendo a su propio hijo. Despu\u00e9s se funde conmigo en un abrazo de amor profundo y llora de gozo.<br \/>En el fondo de mi coraz\u00f3n reci\u00e9n transplantado comprendo la verdadera raz\u00f3n de su abrazo y descubro que mi coraz\u00f3n no es mi coraz\u00f3n, sino un fragmento del coraz\u00f3n de la Vida, un aut\u00e9ntico regalo de Dios. Las palabras del profeta me iluminan y el velo que flota entre el Universo y lo desconocido se alza para dejarme ver que Dios no est\u00e1 en nuestros corazones, sino que nosotros estamos en el coraz\u00f3n de Dios.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>LUZ<\/em><\/strong>:<br \/>16 de March, 2006 &#8211; 23:49\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=27\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Para la gloria<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u201cNo es un sue\u00f1o<br \/>Es el ruido, el movimiento, la oraci\u00f3n<br \/>Son sus hombres, sus mujeres,<br \/>Son las c\u00fapulas sobre el interminable cielo rojo<br \/>Son los lazos de la historia<br \/>desplegados al mundo desde el mar siempre azul<br \/>No es un sue\u00f1o,<br \/>es Estambul\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>El es muy joven, pero ocupa un lugar importante en la terraza del hip\u00f3dromo. Ella es muy joven, pero cabalga con audacia por la pista. El la mira: los ojos resueltos, los pechos firmes entre la transparencia de los velos, la boca experta. Ella tambi\u00e9n mira hacia la terraza, pero s\u00f3lo distingue el brillo inalcanzable de las sedas y de las joyas.<br \/>El se enamora en secreto. Decide buscarla. Debe eludir la guardia y mezclarse entre los \u00faltimos espectadores. Sabe que, cuando los corredores silencian el griter\u00edo, se convierten en el refugio clandestino de otros sonidos. M\u00e1s \u00edntimos, pero igualmente humanos y fervorosos. Sabe que los recovecos de las galer\u00edas son propicios para liberar los deseos urgentes. Y tambi\u00e9n sabe que es all\u00ed d\u00f3nde podr\u00e1 encontrarla.<br \/>Con movimientos lentos y grandiosos los pasos p\u00farpuras abandonan el palco y se deshilvanan entre las piedras. Mientras, los pies delgados, plebeyos y desnudos, suben con seguridad los enormes escalones de las gradas.<br \/>Coinciden debajo del arco principal, donde ella detiene, por unos instantes, el negocio de sus amores apurados. En ese momento la historia se suspende. Los ojos grandes, insolentes, rebeldes, se enfrentan con los otros, oscuros, sabios, apacibles. No pueden evitarse, no quieren eludirse. Escriben en el aire viciado un c\u00f3digo interminable de palabras invisibles. A \u00e9l, nunca, nadie se atrevi\u00f3 a desafiarlo de esa forma. A ella, nunca, nadie, la mir\u00f3 de esa manera.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>La distancia y el tiempo, no siempre favorecen el olvido.<br \/>El, quiz\u00e1 sin saberlo, permanecer\u00e1 enlazado al sacrilegio de aquella mirada. Ella, a pesar de la di\u00e1spora, jam\u00e1s podr\u00e1 desprenderse del v\u00e9rtigo que lleva incrustado en el alma, desde aquella tarde de circo y pantomimas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Unos a\u00f1os despu\u00e9s, Teodora y Justiniano, volver\u00e1n a encontrarse.<br \/>Para la gloria.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Teodora y Justiniano, incluyeron en el Corpus Iuris Civilis,<br \/>Algunas de las leyes que adoptaron los posteriores C\u00f3digos Civiles de Occidente,<br \/>entre ellas, varias que propiciaban la igualdad de g\u00e9nero<br \/>y muchas que defend\u00edan los derechos de la mujer.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Estambul<\/em><\/strong>:<br \/>18 de March, 2006 &#8211; 19:38\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=29\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Qui\u00e9n recuerda, Estambul, tus nombres antiguos, tu imperial esplendor, a los vanidosos soberanos de los que fuiste cuna, trono y sepulcro. Fuiste nueva Roma, ahora s\u00f3lo ruinas quedan de tus murallas, e incontables vestigios de las generaciones pasadas. Mas tu hechura imponente, tu historia milenaria parecen eternamente detenidas en el tr\u00e1fago constante que recorre tus puentes eludiendo el B\u00f3sforo, destinado a sobrevivirte.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Astr\u00f3logos, artesanos, ladrones, mendigos, comerciantes, ocupan, ocuparon, tus calles, tus mercados, tus tabernas. Siempre las mismas gotas de agua en la oscilaci\u00f3n de la clepsidra. Ciudad elegida, siempre fuiste sede de poder, espiritual o material, bendita y maldita, casa de lenocinio y templo expiatorio. Juristas de alt\u00edsima dignidad creyeron columbrar en tus universidades, en tus bibliotecas, el resplandor de la Justicia, mientras en tus palacios se suced\u00edan los s\u00e1trapas envilecidos, en tus esquinas se escup\u00eda al pordiosero, en tus tribunales se favorec\u00eda al poderoso.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos penitentes, cu\u00e1ntos santos, cuantos cl\u00e9rigos y cuantos peregrinos han pisado el suelo que te acoge suplicando, practicando, predicando o persiguiendo una redenci\u00f3n imposible? \u00bfCuantos ej\u00e9rcitos han pavoneado su fuerza ante unas gentes ya ignorantes de qui\u00e9n es su salvador y qui\u00e9n su verdugo?<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Bella Estambul, delicad\u00edsima rosa tallada por mil orfebres, h\u00f3rrida Estambul, vertedero de bajas pasiones, prisi\u00f3n y cielo de poetas, jard\u00edn umbr\u00edo donde se besan los amantes, alhaja infame de la Odalisca, solsticio y equinoccio.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Una voz mediterr\u00e1nea<\/em><\/strong>:<br \/>20 de March, 2006 &#8211; 10:01\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=30\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>El sol se despide de la actividad del d\u00eda, la luna toma el relevo, con su cara adormilada, para despertar corazones \u00e1vidos de libertad.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>El tiempo transcurre sin piedad, la ciudad duerme sobre un manto de sue\u00f1os, la niebla espesa sumerge la luz de las farolas entorpeciendo la visi\u00f3n de los incipientes nocturnos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Incierto destino de ese hombre que no conoce el amanecer de su playa, misteriosa forma de vivir bajo doctrinas sociales, riquezas, pobrezas, que discriminan a los hombres por razones sociales, pol\u00edticas, ideol\u00f3gicas\u2026, olvidando que por encima de cualquier ideolog\u00eda est\u00e1 el ser humano, sin pensar que el miedo nos paraliza, nos limita, nos comprime, nos a\u00edsla.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>La noche continua silenciosa y yo sigo so\u00f1ando, doy vueltas en c\u00edrculos, respiro hondo, me dejo llevar, sin miedo, por la dulce melod\u00eda de mis sentimientos y descubro, por un instante, que es maravillosa esta locura, fresca, solitaria, que alivia y libera mi ansiedad.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Sue\u00f1o con un campo de aire puro, donde la armon\u00eda se respire desde el coraz\u00f3n, sin niebla que dificulte la visi\u00f3n, con una luz transparente que desprenda confianza, seguridad, y yo seria feliz de compartir mi jard\u00edn con el tuyo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u00bfC\u00f3mo puedo amar al pr\u00f3jimo como a m\u00ed mismo, si tengo abandonado mi jard\u00edn?, Quiz\u00e1s descubra en esta noche que el futuro se conquista viviendo intensamente el presente, que la verdadera felicidad se percibe desde la mirada del pr\u00f3jimo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Mis ojos se humedecen, mis labios, callados, rompen el silencio de esta soledad y siento la serenidad del vuelo de mi imaginaci\u00f3n.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Desear\u00eda dibujar un paisaje que de sentido a la vida, sembrar un \u00e1rbol y llamarle el \u00e1rbol de la amistad, escribir un libro para que todas las voces se escuchen, beber del manantial de los sue\u00f1os perdidos y poder encontrar la verdad. Cuidar de mi jard\u00edn y olvidarme, por un instante, de poner fronteras entre los hombre. No empa\u00f1ar el horizonte con la niebla del odio, el miedo\u2026, Cultivar granos de mostaza y recoger el fruto de la esperanza. Dibujar un paisaje que de sentido a este amanecer y llamarle Dios, pintar la sonrisa de un ni\u00f1o, la mirada del marginado, el abrazo de un amigo, el olor a libertad.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Dibujar el color de la vida y un mundo donde cada uno de nosotros, sin miedo a la oscuridad, pueda hallar, lo que todos buscamos, a veces tan fugaz, aparentemente inalcanzable, la ansiada felicidad.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>reni<\/em><\/strong>:<br \/>22 de March, 2006 &#8211; 13:07\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=32\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>UN CAMBIO DE AIRES<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Franz B. era la imagen familiar de la cuarta generaci\u00f3n de una f\u00e1brica de mubles. Ejerc\u00eda de b\u00e1ltico pomerano occidental comprometido, pero profundamente alem\u00e1n. Miembro de todo tipo de instituci\u00f3n que fomentara el esp\u00edritu de la peque\u00f1a Greifswald, la regi\u00f3n y su mar. Divorciado, su mujer descubr\u00eda la libertad a los sesenta en un apartado pueblo de Mallorca. Cada tarde, al llegar a horas desiguales a su hogar, se encerraba en su despacho repitiendo pomposo: \u201cNo me molest\u00e9is, he tenido el t\u00edpico d\u00eda de empresario.\u201d Un cartel en su puerta apostillaba:\u201dY lo que queda.\u201d Raras veces cenaba con sus hijos y muy excepcionalmente ocupaba su sof\u00e1. Sobreesfuerzo que cal\u00f3 en un poso de a\u00f1os. Inicialmente reticente, no pudo m\u00e1s que obedecer el reposo forzado prescrito. Pas\u00f3 as\u00ed a compartir desayunos, algunas comidas y muchas cenas. Conoci\u00f3 los detalles de las sobremesas de sal\u00f3n y lo que era mullir un sof\u00e1. Su vida iba en ello. La convivencia sobrevenida agrav\u00f3 viejos desencuentros paterno-filiares. Resumidos en el insoportable comportamiento de su progenitor. Su prole, larga y sedentaria, lo afrontaba ir\u00f3nicos unos, pasivos otros y con determinaci\u00f3n el peque\u00f1o de la saga; ya crecido en veinte y pocos. Una noche un reportaje televisivo le facilit\u00f3 comunicar sus intenciones. Franz B. estuvo a punto de morir en su etapa de descanso forzado. Desde hacia meses sal\u00eda con una chica turca. Estaban enamorados y pensaban irse a vivir Estambul.<br \/>-\u00a1A Estambul! -se escandaliz\u00f3 se\u00f1alando la pantalla-. \u00a1Te has vuelto loco! \u00a1Eso est\u00e1 en Turqu\u00eda!<br \/>-Lo s\u00e9 pap\u00e1. En ese mar del sur que te cuesta incluso ubicar. En una de sus islas vive mam\u00e1. Yisema naci\u00f3 all\u00ed, incluso otros muchos millones ciudadanos de segunda. Hasta 1989 nosotros tambi\u00e9n lo \u00e9ramos\u2026A pesar de ilusos como t\u00fa, seguimos si\u00e9ndolo.<br \/>Una de sus hijas ironiz\u00f3:<br \/>-\u00bfPor qu\u00e9 no te mandamos de vacaciones a Lloret? Si no te curas, morir\u00e1s en el intento. Los espa\u00f1oles no son turcos pap\u00e1. Son buena gente\u2026 y te aseguro que no te faltar\u00e1 la cerveza.<br \/>-Entre todos acabar\u00e9is conmigo. \u00a1Prometedme lo de las cenizas!<br \/>-S\u00ed pap\u00e1. Ir\u00e1s en un todo bien quemadito a las aguas del B\u00e1ltico.<br \/>Desde Mallorca recibieron una llamada. Felicitaba al peque\u00f1o de la casa. \u201c\u00bfC\u00f3mo est\u00e1 el enfermo? Recu\u00e9rdale que si muere antes que yo, coger\u00e9 un pu\u00f1adito de sus cenizas. Su esp\u00edritu cambiar\u00e1 cuando conozca el Mediterr\u00e1neo.\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Viaje a la isla sin nombre- Seud\u00f3nimo:\u201dHiram Abif\u201d<\/em><\/strong>:<br \/>23 de March, 2006 &#8211; 12:34\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=34\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Contra todas las prevenciones, incluso la de mi adivina, experta en el Tarot Egipcio, viaj\u00e9 a Estambul.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&#8211; No vayas -me dijo- correr\u00e1s un gran peligro.<br \/>&#8211; Pero t\u00fa me hab\u00edas vaticinado que all\u00ed encontrar\u00eda a la mujer m\u00e1s bella del mundo, y que har\u00eda el amor conmigo \u2013le respond\u00ed.<br \/>&#8211; Cierto es, pero hoy he visto signos desfavorables: la sombra de la Muerte sobre el Pr\u00edncipe Alquimista, que es tu figura astral.<br \/>&#8211; \u00bfEl riesgo es mortal?<br \/>&#8211; Casi seguro que s\u00ed.<br \/>&#8211; \u00bfY la mujer?<br \/>&#8211; Unica, no hay otra como ella sobre la Tierra.<br \/>&#8211; \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 hallarla?<br \/>&#8211; \u00bfIr\u00e1s, a pesar de todo?<br \/>&#8211; De otro modo no la volver\u00e9 a ver, \u00bfo s\u00ed?<br \/>&#8211; No. Pero me temo que te costar\u00e1 la vida.<br \/>&#8211; Pagar\u00e9 el precio. \u00bfPodr\u00e1s ayudarme desde aqu\u00ed?<br \/>&#8211; S\u00f3lo con un consejo: no te adentres en el mar.<br \/>&#8211; \u00bfD\u00f3nde es?<br \/>&#8211; En las Islas del Pr\u00edncipe, Mar de M\u00e1rmara. Hay una nueva, diminuta \u00ednsula, que ha surgido reci\u00e9n y a\u00fan carece de nombre.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Llegu\u00e9 en un bote inconspicuo. No hab\u00eda nada, ni nadie. La mujer apareci\u00f3 de improviso, cual si hubiera surgido de la niebla. Era Ella, sin duda. Sus ojos marinos se\u00f1oreaban el rostro; la cabellera roja, flam\u00edgera, brillaba con luz propia. Una leve t\u00fanica enmarcaba sus opulentos pechos y muslos. El delta oscuro de su sexo se intu\u00eda al andar.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Sin palabras, se acost\u00f3 en la playa renacida, despoj\u00e1ndose de la t\u00fanica. Su lujuria era s\u00f3lo equiparable a su belleza. Montado en su grupa, cabalgu\u00e9 sin darme cuenta hacia el mar. Al besarle el cuello por \u00faltima vez divis\u00e9 sus branquias, brillantes como un collar de perlas. Cuando perd\u00eda pie record\u00e9 la advertencia de mi adivina, pero ya era demasiado tarde.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Erhan<\/em><\/strong>:<br \/>27 de March, 2006 &#8211; 19:55\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=36\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>No hay viaje m\u00e1s frustrante que el de la imaginaci\u00f3n, pues no ves nada, sino que las im\u00e1genes llegan como una visi\u00f3n; no hueles nada, acaso representas de un modo et\u00e9reo los colores y trazos que sugieren esos olores; ni tocas nada, y se te quedan la punta de los dedos fr\u00edas como el m\u00e1rmol, desamparadas de la humanidad que poseen las materias.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u201c..vert\u00ed mi sudor y mi sangre en la soleada cantera, dibujaba golpe tras golpe mentiras rupestres. Hace unos meses empezamos a construir la muralla, \u00e9l as\u00ed lo quiso. Sobre la en\u00e9sima piedra aprieto fuertemente mis dedos, la lagartija permanece quieta. Ella no siente la punzada de la humillaci\u00f3n y el remordimiento, conoce perfectamente su vida; \u00e9l no, Constantino a\u00fan est\u00e1 creando la suya\u2026\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Yo no hablo de m\u00ed, sino de las gentes; de c\u00f3mo influyen sobre m\u00ed, de lo que siento al verlas y al o\u00edrlas. \u00a1Hay tanta gente que no conozco!<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u201c\u2026mi cuerpo va despareciendo poco a poco, como el agua. Se me notan las costillas; no deber\u00eda avergonzarme. Voy cabizbajo, pero no por esa verg\u00fcenza, m\u00e1s bien por la edad. Ya me resulta imposible alzar la vista hacia la c\u00fapula infinita que yo decor\u00e9 con esmero y pasi\u00f3n. El agua sigue evapor\u00e1ndose\u2026\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Cuando me siento solo, me acerco al puerto y all\u00ed descanso. A mis pies se acumula la suciedad que rodea a peces y p\u00e1jaros. \u00a1Un agua tan diferente a lo lejos!<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u201c\u2026no es lo que aparenta, lo he tenido muchas veces en mi regazo. Ante la multitud hace ostentaci\u00f3n de gallard\u00eda y fuerza, pero no es m\u00e1s que un ni\u00f1o. Mi simple mirada ha podido siempre con \u00e9l. Si el pueblo otomano supiese que est\u00e1 en manos de un llor\u00f3n\u2026 Entre pasadizos, tocadores y salones las otras oyen sus sollozos. Sus l\u00e1grimas pasan de su rostro a resbalar por mi pecho desnudo\u2026\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>El viajero sedentario concluye resignado que el centro de su est\u00f3mago es lo m\u00e1s importante en esta vida.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u201c\u2026la luz entra vertical. Dejo que el sue\u00f1o se apodere de m\u00ed. Acabo posando mi cabeza sobre la geometr\u00eda colorida de los kilims amontonados. Al contemplar que sonr\u00edo de forma natural me da por pensar que soy feliz. Por la puerta entreabierta entrar\u00e1n m\u00e1s tarde las voces de la gente y, quiz\u00e1s, alguna cara nueva\u2026\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Sin duda, somos m\u00e1s de lo que creemos ser. El mar me lo dice.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Violeta<\/em><\/strong>:<br \/>29 de March, 2006 &#8211; 3:59\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=37\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>LA NOVIA<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>El avi\u00f3n despegaba en aquella primavera. El cielo azul denotaba con el brillo del sol una alegr\u00eda incontrolable. Raquel sab\u00eda que aquel viaje a Estambul le llenar\u00eda de felicidad. Le esperaba su amado. Un hombre de gran coraz\u00f3n. Por lo menos as\u00ed le demostr\u00f3 durante su estancia en la capital cubana.<br \/>Todos los tr\u00e1mites para su viaje los hab\u00eda realizado a tiempo. No le faltaba ni un solo detalle. Ahora llegaba el momento y se sent\u00eda como cuando a un ni\u00f1o le regalan el juguete m\u00e1s preciado. La noche anterior, apenas durmi\u00f3, los nervios no la dejaban conciliar el sue\u00f1o.<br \/>Las llamadas telef\u00f3nicas no cesaban de entrar, de parientes, de amigos. Ya sentada en el avi\u00f3n pensaba en su llegada, el recibimiento de su amado, de las sorpresas que le esperaban. De sus paseos por\u2026\u2026, como as\u00ed lo hac\u00eda durante su estancia en La Habana colmada de visitas en sus bien merecidas vacaciones. El Castillo del Morro, la Bodeguita del Medio, La Catedral de La Habana, tantos y tantos lugares de quien es testigo su \u00e1lbum de fotos. S\u00f3lo hace seis meses de su separaci\u00f3n y parec\u00edan seis a\u00f1os, pensaba aquella joven. La entrada a Estambul, la har\u00eda por medio de Francia, as\u00ed era su vuelo.<br \/>All\u00e1 en la parte delantera del avi\u00f3n, alguien tocaba un viol\u00edn, m\u00fasica que le serv\u00eda para un descanso m\u00e1s profundo.<br \/>De momento siente la voz de la Azafata, indicando que se sujetaran los cinturones de seguridad. El avi\u00f3n iba a aterrizar, no pod\u00eda creer que ya estaba m\u00e1s cerca de su realidad, luego de recorrer aquel camino de nubes. Pero cual fue su sorpresa cuando en el aeropuerto de Francia dos guardias la detuvieron y luego le indicaron que sus papeles no estaban en regla, que iba a ser deportada a su pa\u00eds. Mientras en Estambul, el sonido del celular avisar\u00eda al novio de la mala noticia. La voz de Raquel se sent\u00eda apagada, s\u00f3lo se sinti\u00f3 con fuerza cuando con l\u00e1grimas en los ojos le dijo: \u201cTe amo\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Fernando<\/em><\/strong>:<br \/>31 de March, 2006 &#8211; 14:59\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=38\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>CAMINO A ESTAMBUL<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Brinc\u00f3 de Barcelona a Estambul, tomando impulso en Roma (el bajo coste es lo que tiene) cruzando el Mediterr\u00e1neo en un fatigador pero alegre viaje. Los trabajos temporales hab\u00edan dado su fruto; \u00bfser\u00eda una semana suficiente para satisfacer su curiosidad? \u00bfpodr\u00eda experimentar personalmente todo lo le\u00eddo? Lo dudaba, pero aprovechar\u00eda el tiempo al m\u00e1ximo para intentarlo. Afortunadamente, una muchacha turca con ganas de mejorar su espa\u00f1ol se hab\u00eda ofrecido para ejercer de gu\u00eda de forma gratuita. Benditos sean los chats.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>La inmediatez de visitar la puerta a oriente avasallaba su imaginaci\u00f3n con aventuras fascinantes y dejaba vislumbrar una peculiar luz en sus ojos, ansiosos de ver lo que su mente tozuda no cesaba de anticipar. No durmi\u00f3. Entre im\u00e1genes borrosas y olores que su mente no consegu\u00eda simular, caminaba alegremente por el bazar de las especies. La actividad bulliciosa de aquel lugar, llena de voces, colores, regateos, intercambios\u2026sinti\u00f3 ganas de bailar. Aunque la inhibici\u00f3n no caracterizase precisamente su imaginaci\u00f3n, decidi\u00f3 que no era el lugar mas apropiado para mostrar su bailoteo espa\u00f1ol.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Centro su atenci\u00f3n en la pintoresca gente que le rodeaba. El envoltorio de la gente le cautiv\u00f3 por su variedad; aunque los hombres segu\u00edan un patr\u00f3n est\u00e9tico bastante homog\u00e9neo, el aspecto de las mujeres chocaba por su contraste. Mujeres adornadas con graciosos pa\u00f1uelos se mezclaban con las que optaban por exhibir sus peinados; mujeres seguidoras de modernas tendencias estil\u00edsticas se cruzaban con otras protegidas por un manto negro. Pero el tono de piel, las facciones, los gestos de la gente\u2026todo le resultaba similar a su entorno en Barcelona. Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 le fascinaban esos rostros? \u00bfqu\u00e9 les dotaba de aquel misterio? Sinti\u00f3 que un hombre con bigote le observaba y decidi\u00f3 acercarse para averiguarlo. Sorprendido de hablar turco, le pregunt\u00f3 a que se deb\u00eda ese misterio.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Un brusco aterrizaje ahog\u00f3 la respuesta. No la pudo comprender. Con una sonrisa de oreja a oreja recogi\u00f3 su equipaje y se encamin\u00f3 a la salida, pregunt\u00e1ndose si su gu\u00eda turca tendr\u00eda la energ\u00eda necesaria para acompa\u00f1arle en la ajetreada ruta que ten\u00eda en mente. Estambul le aguardaba, no hab\u00eda tiempo que perder. Atraves\u00f3 la puerta y tras la multitud la vio, con un peque\u00f1o cartel, d\u00e1ndole la bienvenida. Esos ojos negros, ese misterio. Entonces dej\u00f3 de ver. Olvid\u00f3 que hab\u00eda venido a hacer a Estambul. Ya no ve\u00eda nada, solo a ella.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Amante de Venus.<\/em><\/strong>:<br \/>3 de April, 2006 &#8211; 19:37\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=39\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>LEYENDA INTEMPORAL.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Aquellos gigantes venidos de lejanas estrellas encontraron numerosos mundos, cada uno resplandeciente en diversidad y variedad. Cada uno con sus pobladores y sus culturas. Todos diferentes y todos iguales, s\u00f3lo unidos por la tiran\u00eda de la f\u00edsica y de la materia, en \u00f3rbitas solares y gravitatorias.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Numerosas razas hallaron sin \u00e1nimo de conquista, y entre ellas, la humana les fascin\u00f3. Con su amalgama de pluralidad y complejidad, mayor en proporci\u00f3n a la del resto de los planetas de otras galaxias.<br \/>Se obnubilaron en aquel sinf\u00edn de culturas y con tantas y geniales muestras de arte.<br \/>\u00bfCu\u00e1l de sus poderosos y lejanos dioses hab\u00eda creado aquella raza tan singular?<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Los gigantes dejaron de ser gigantes, humaniz\u00e1ndose y entremezcl\u00e1ndose con los hombres, seres que los hab\u00edan seducido y conquistado indirectamente.<br \/>Pisaron sin retumbe las tierras del mundo. Se llenaron de su genio, aportando ciertos grados del suyo, en un intercambio c\u00f3smico en el que el hombre era ajeno. De aquellos canjes surgieron nuevas fronteras. Los gigantes mayores dejaron paso a los m\u00e1s j\u00f3venes y \u00e9stos quedaron a cargo de su nueva creaci\u00f3n. Levantaron civilizaciones. Despertaron pueblos. Erigieron ciudades y monumentos para la eternidad, sin dejar rastro alguno de su paso.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Y cuando todo aquello dio comienzo, dejaron varias puertas por las que jam\u00e1s se olvidar\u00eda el trueque material y sobre todo cultural. Pues su nueva humanidad no evolucionar\u00eda si no permit\u00eda el acervo entre sus cong\u00e9neres, y as\u00ed, en aquella \u2013para los gigantes- laguna, -Mediterr\u00e1neo para los hombres-, se establecieron las primeras condiciones para la integraci\u00f3n de todos los conocimientos humanos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>En el futuro a aquella puerta se la conocer\u00eda como Estambul.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>BALAM<\/em><\/strong>:<br \/>3 de April, 2006 &#8211; 20:35\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=40\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Revolotean en un suave aletear nombres y lugares, veo tu cuerpo c\u00e1lido completamente relajado en un sue\u00f1o terso que acaricia la superficie de las aguas marinas. Quedaron atr\u00e1s las Islas de los pr\u00edncipes y la entrada del B\u00f3sforo, las historias van armando su propia coherencia y pasan como siluetas dibujadas por colores de cristales proyectados por la llama de una l\u00e1mpara m\u00e1gica sobre los azulejos del palacio del sult\u00e1n. Poco a poco acerco la yema de mis dedos a tu piel hasta sentir el contacto terso y magn\u00e9tico, recorro tu piel en una caricia delicada, en un navegar pl\u00e1cido y mis labios persiguen las estelas que van dejando mis dedos, tu respiraci\u00f3n busca mi olor en el aire y sonr\u00edes, pero no despiertas, no a este sue\u00f1o de los dos, te encontr\u00e9 aqu\u00ed, en el medio de una arquitectura que ha emergido de diez mil encantamientos, donde se funden mares y palabras, te hab\u00eda buscado tanto, hab\u00eda recorrido tantos caminos y al final siguiendo las rutas de los sue\u00f1os te he hallado para mirar este cielo de Estambul de luz y estrellas, de noche terciopelo, un infinito azul y nubes blancas. No s\u00e9 de donde vienes, pero tus labios saben a monta\u00f1as de las que se despe\u00f1an fuertes vientos que arrastran la semilla, yo acaso sangre de mar mediterr\u00e1neo voy cubriendo<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Mercedesc<\/em><\/strong>:<br \/>3 de April, 2006 &#8211; 23:46\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=41\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>FURIOSA TORMENTA<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Furiosa la tempestad<br \/>azota sin pausa y prisa<br \/>al gigante de metal.<br \/>Su deterioro y sus a\u00f1os<br \/>le definen para estar<br \/>descansando en algun puerto<br \/>donde no le rompa el mar.<br \/>Pero la codicia humana<br \/>le ha obligado a navegar<br \/>en sus malas condiciones<br \/>en tormenta galernal,<br \/>hasta que por fin libera<br \/>su negra carga en el mar<br \/>devolviendolo a la costa<br \/>y asolando ecosistema<br \/>dificil de restaurar.<br \/>De ese gran estercolero<br \/>de burocracia infernal<br \/>nacen blancas azucenas,<br \/>aladas para paliar<br \/>ese tremendo desastre<br \/>en la costa de la muerte<br \/>y en multitud de otras mas,<br \/>es la fuerza altruista<br \/>de la solidaridad.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Isadora<\/em><\/strong>:<br \/>7 de April, 2006 &#8211; 22:50\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=42\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>EL SABOR DE LA ARENA<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Corr\u00eda el a\u00f1o 1382 y yo, un joven pescador con el rostro curtido por los vientos del sur, oteaba el horizonte desde los acantilados de Corniglia.<br \/>Por aquel entonces, espl\u00e9ndidos veleros fondeaban la Liguria italiana ante la mirada at\u00f3nita de sus gentes. As\u00ed, una goleta veneciana surc\u00f3 las verdes aguas del Mediterr\u00e1neo tras un largo viaje a los Puertos de Levante.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Conoc\u00ed a Hamid y le invit\u00e9 a un vaso de Cianti. Fumaba en pipa una mezcla de tabaco y melaza a\u00f1orando el campo ba\u00f1ado en ocres y rico en aromas de Pamukkale, en Asia Menor.<br \/>Era sirviente en el Palacio de Topkapi, al servicio del sult\u00e1n otomano que degustaba manjares exquisitos al son de un fr\u00e1gil instrumento de cuerda\u2026 Para abastecer a la corte, acudi\u00f3 al mercado de \u201cMisir Carsisi\u201d y embriagado en perfume bajo la tenue luz de unos ventanucos, sucumbi\u00f3 al hechizo de un bazar de color y esencias\u2026 Es el sabor de la arena, que deja su huella y no borra ni el baile de la marea.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Parti\u00f3 con mercaderes \u00e1rabes rumbo al Cairo en busca del hibisco en el Valle del Nilo y azafr\u00e1n de Persia. Su marcha desgarr\u00f3 mi alma. Me ard\u00eda la sangre, sent\u00eda fuego en las entra\u00f1as y no ve\u00eda el momento de escapar del silencio en los d\u00edas grises y mis noches eternas que se suceden tan despacio.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Sin vacilar, me embarqu\u00e9 con las primeras brisas hacia el sur de la India pero los vientos desviaron la embarcaci\u00f3n al este hasta la bah\u00eda de Bengala all\u00e1 por el mar de Java.<br \/>Nos aguardaba un cargamento con pimienta negra de las Colinas Cardamomas en tiempos de Kublai Kan, cuando los chinos dominan el mercado de especias a lo largo de la costa Malabar\u2026 Y entonces viv\u00ed mi propia aventura tan hermosa como descabellada por la ruta de las especias.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Con las lluvias regres\u00e9 de mi traves\u00eda. Ya las olas de espuma quedaron atr\u00e1s y vuelvo a pescar en mi barca.<br \/>A veces cierro los ojos, recuerdo aquel paseo en canoa por el r\u00edo Kerala sobre una alfombra de jacintos de agua. Mis manos a\u00fan huelen a mango fresco y empapado en sudores la veo a ella envuelta en gasa, marcada en henna, con el sari azul hirviendo a borbotones unas ramas de canela\u2026 Es el sabor de la arena, que deja su huella y no borra ni el baile de la marea.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>F\u00e1bio Ferreira De Souza Junior<\/em><\/strong>:<br \/>9 de April, 2006 &#8211; 6:00\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=43\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u00c9l era yo el frente a ella, en esa calle estrecha de ese para\u00edso de turco, no lo conozca al derecho que en lo que toc\u00f3 la presentaci\u00f3n cuando yo hice me mirado fijamente por el una sonrisa bonita, ella me present\u00f3 con uno invitando parecer, yo entr\u00e9 su tr\u00e9molo de la direcci\u00f3n, a mi mente vertiginosa se le fascin\u00f3 realmente por la tal Criatura cuando yo me acerqu\u00e9, yo aproxim\u00e9 la sierra de hecho que la mujer el huevo medio trigue\u00f1o blanco y yo era el seguro \u00e9se ser\u00eda el amor la primera vista.<br \/>Ella me miraba extra\u00f1amente y \u00e9l dijo:<br \/>\u00bf- Hola Se\u00f1or, \u00e9l quiere la ayuda?<br \/>Yo perd\u00ed espera sin saber que para hablar. Entonces yo retorc\u00ed con una tal timidez:<br \/>&#8211; Yo estoy perdido, ni yo s\u00e9, el donde yo soy.<br \/>Su muy elegante ella me contest\u00f3:<br \/>&#8211; Usted est\u00e1 en Estambul. Lo que contest\u00f3.<br \/>Oh yo me despert\u00e9 de mi sue\u00f1o en el medio de la cama de mi cuarto caliente y t\u00f3rrido en el medio de la noche de verano brasile\u00f1o.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Luna<\/em><\/strong>:<br \/>9 de April, 2006 &#8211; 12:44\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=44\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>La primera vez que vi y o\u00ed el nombre de Estambul proven\u00eda de los cuentos y leyendas que le\u00eda de peque\u00f1a en un lugar solitario de aquella modesta biblioteca.<br \/>Los a\u00f1os fueron pasando y segu\u00ed leyendo toda informaci\u00f3n referente a esa maravillosa ciudad y su pa\u00eds, Turqu\u00eda. Esos lugares de los que me hablaban, entre penumbras y sue\u00f1os, aquellos libros en las noches de mi ni\u00f1ez. Llegu\u00e9 tanto a viajar con mi imaginaci\u00f3n por sus extensas tierras y sus aguas azul intenso que parec\u00eda realmente que hab\u00eda estado all\u00ed; llegu\u00e9 tanto a amar ese pa\u00eds como si la primera luz del mundo la hubiera vislumbrado en esa tierra.<br \/>Pero deb\u00e9is saber que ese amor creci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s.<br \/>En el momento menos esperado de mi vida apareci\u00f3 \u00e9l: un joven estambul\u00e9s con los mismos rasgos que aquellos antepasados procedentes de las lejanas estepas asi\u00e1ticas. Y el amor naci\u00f3 entre nosotros con un lazo tan fino, pero a la vez tan fuerte, que ya no habr\u00eda de romperse.<br \/>\u00c9l me contaba cosas sobre su pa\u00eds, su vida y su familia y yo me quedaba en su regazo escuch\u00e1ndolo y acompa\u00f1\u00e1ndolo en aquellos viajes memoriales. Gracias a \u00e9l he comprendido muchas cosas sobre este pa\u00eds que a menudo desconocemos, sobre su cultura, sus formas de vivir, su lengua y saber que el esp\u00edritu del gran Atat\u00fcrk sigue vivo en el coraz\u00f3n de los turcos y turcas.<br \/>Todos nosotros tendr\u00edamos que aprender mucho de este hermoso pa\u00eds, al igual que todos los que se afanan por separarnos y minar nuestro amor de problemas deber\u00edan aprender que el amor no entiende de reglas.<br \/>He de decir que nuestro amor es completamente incomprendido y rechazado por muchos, pero solo \u00e9l y yo conocemos sus estrechos pasadizos y recovecos; s\u00f3lo nosotros conocemos nuestras verdaderas historias. \u00c9sto es precisamente lo que a\u00fan nos mantienen vivos\u2026<br \/>Para todos aquellos que a\u00fan tienen la venda sobre sus ojos, mencionar\u00e9 un topico pero que es tremendamente cierto: el amor y entendimiento no sabe de culturas, ni de razas, ni de edades, ni de reglas preestablecidas ni fijas\u2026 Por ello se le llama AMOR.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Karuna<\/em><\/strong>:<br \/>12 de April, 2006 &#8211; 15:35\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=45\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Ya eran 6 a\u00f1os desde aquel viaje programado por la escuela en la que estudiaba. Destino inusual a otros a\u00f1os, pues part\u00edamos a Estambul, antiguo lugar de tr\u00e1nsito de diferentes civilizaciones: romanos, otomanos y bizantinos, al igual que diferentes nombres hab\u00eda tenido (Bizancio, Constantinopla y finalmente Estambul) . Sabedora de su historia m\u00e1s profunda (siempre me hab\u00eda impresionado este pa\u00eds), continuamente viajaba en mis sue\u00f1os de nuevo al lugar situado \u201cfrente al pa\u00eds de los ciegos\u201d (como as\u00ed dec\u00eda la leyenda), siempre me encontraba con mi gran amiga, aquella que conoc\u00ed all\u00ed mismo y que desde entonces nos carte\u00e1bamos. Recordaba los paseos que nos d\u00e1bamos por el Gran Bazar, con sus calles estrechas y de bajo techo, paseos inolvidables durante los cuales se percib\u00edan olores diferentes y siempre agradables (de especias, perfumes, los deliciosos kebabs\u2026), as\u00ed como multitud de objetos curiosos que deleitaban la vista del turista. Paseos que me permit\u00edan conocer m\u00e1s a mi anhelada amiga, as\u00ed como la historia de Estambul, la cual ya antes de Cristo hab\u00eda sido un v\u00ednculo esencial en la ruta de comercio entre Europa Oriental y Asia, lugar de encuentro entre culturas europeas y orientales, igual que en el presente ocurr\u00eda, pues segura estaba de que volver\u00eda y muy pronto, porque all\u00ed ten\u00eda una amistad sincera, de esas que pocas veces se consigue.<br \/>Y es que Estambul y sus alrededores siempre hab\u00edan estado presentes en mi vida. No tengo que hacer mucho esfuerzo para recordar c\u00f3mo antes incluso de conocerla en persona ya hab\u00eda estado all\u00ed, siempre hab\u00eda sido oyente de historias y leyendas de aquel pa\u00eds, todo ello gracias a la suerte que tuve de convivir durante mi infancia con ni\u00f1os de diferentes razas y nacionalidades. Aunque eran una minor\u00eda en la escuela, siempre hab\u00edan sido unos compa\u00f1eros m\u00e1s, se hab\u00edan integrado muy bien sin tener que dejar las costumbres de sus pa\u00edses de origen. Luc\u00eda me contaba muchas historias de su tierra, como la famosa leyenda de \u2018la torre de virgen\u2019 (Kiz Kulesi) (tambi\u00e9n llamada \u2018la torre de leandro\u2019), c\u00f3mo era el modo de vida all\u00ed, en las t\u00edpicas yalis, sus mezquitas\u2026 A mis compa\u00f1eros extranjeros tambi\u00e9n les llamaba la atenci\u00f3n y disfrutaban con las historias de mi pa\u00eds, Espa\u00f1a. Extranjeros pero sin serlos, pues todos \u00e9ramos iguales, hermanos, siendo la \u2018Amistad\u2019 un puente invisible entre nuestros pa\u00edses.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Cairo Saeba<\/em><\/strong>:<br \/>15 de April, 2006 &#8211; 21:02\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=46\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Estambul.. c\u00fapulas, mar, azul<br \/>Istambul.. cielo, calor, sapiencia..<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>No tengo el gusto de conocerla.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Soy estudiante y no he podido realizar todav\u00eda demasiados de mis sue\u00f1os: Una ciudad m\u00e1gica, envuelta por el Cuerno de oro y un mar\u2026 quiz\u00e1s de las pocas del mundo con semejantes caracter\u00edsticas, una cultura e\u00f3nica, y una historia de amor:<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Cairo y Allegr\u00eda tambi\u00e9n se amaron ah\u00ed, antes de que \u00e9sta cayera presa del VIH.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Ya la conoc\u00edan gracias a Faith Akin, Nuri Bilge Ceylan o la abominable versi\u00f3n de La pasi\u00f3n turca de Vicente Aranda. Pero ah\u00ed, en una de esas ciudades en las que te sientes grande y peque\u00f1o al mismo tiempo y que a su vez te invitan a quedarte, ella le confes\u00f3 algo: siempre le hab\u00eda amado. No pod\u00eda casarse con aquella mujer isl\u00e1mica, no. Ella todav\u00eda le quer\u00eda\u2026 y en esa ciudad Cairo olvid\u00f3, borr\u00f3 su pasado y vivi\u00f3 una nueva vida, pues los \u00faltimos d\u00edas de los dos fueron ah\u00ed. Esparcieron sus cenizas a cada lado del mar y descansaron..<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Cuidense!<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Francisco Jos\u00e9<\/em><\/strong>:<br \/>20 de April, 2006 &#8211; 2:25\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=47\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Desde esta terraza contemplo la vista que debe de vislumbrar el fot\u00f3grafo que va a realizar la instant\u00e1nea que aparecer\u00e1 en todas las postales que han hecho famoso a Sidi Bou Said. El camarero acaba de alejarse y sobre la mesa me espera un te con pi\u00f1ones. Yo espero que Isabel venga a la cita.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Ayer en el hotel a primera hora nos separamos para asistir a nuestros compromisos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Su cita era de trabajo. Un gran salto en su carrera profesional, la firma del contrato de la concesi\u00f3n de la limpieza urbana de la capital tunecina.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>El m\u00edo una cita con las visiones que contemple cuando era ni\u00f1o en los tapices colgados del Palacio de la Granja donde mi padre trabajaba como gu\u00eda ense\u00f1ando las dependencias palaciegas a los turistas. M\u00e1s tarde en El Escorial volv\u00edamos a la rutina maravillosa de pasear juntos los d\u00edas en que el palacio se encontraba cerrado para contemplar los cuadros y tapices. A mi lo que m\u00e1s me gustaban eran aquellos que representaban batallas. Uno que m\u00e1s me llamaba la atenci\u00f3n era aquel que representaba a los tercios espa\u00f1oles en este lado del Mediterr\u00e1neo cuando tuvo plazas fuertes en esta parte del norte de \u00c1frica en una \u00e9poca que por ser o pensar de una forma distinta o procesar una religi\u00f3n diferente uno pod\u00eda terminar en el potro de torturas o bien quemado en la hoguera o los estados se declaraban la guerra por los mismos motivos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Como estaba absorto en mis pensamientos hasta que ella no se sent\u00f3 junto a mi no la vi. Vest\u00eda una falda negra y una blusa blanca. La chaqueta la llevaba en la mano. Tengo que reconocer que ven\u00eda muy guapa.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Me sonr\u00edo, signo que la firma del contrato le hab\u00eda salido bien.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&#8211; Has podido ver las ruinas que has venido a ver, fueron sus primeras palabras.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&#8211; Si las he visto. Aunque ahora son ruinas antiguamente representaron un trozo de nuestra Espa\u00f1a en esta parte del mundo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&#8211; Si pero recuerda que no vinimos pacificamente o simplemente a comerciar, aunque debemos de reconocer que eran otros tiempos. Pero dime que conclusiones sacas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&#8211; Cuando por fin he podido visitar aquellas tierras que aparec\u00edan dibujadas en los tapices, me he dado cuenta que esta parte del Mediterr\u00e1neo puede aportarnos muchas m\u00e1s cosas de las que nosotros cre\u00edamos sobre todo por ignorancia y desconocimiento.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>rivka<\/em><\/strong>:<br \/>21 de April, 2006 &#8211; 14:55\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=48\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Rivka\u00a0<span style=\"color: #d6341d;\">\u00a0<strong>(FINALISTA)<\/strong>\u00a0<\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>No sab\u00eda que pensar, nunca lo supo. Estaba sentada en el avi\u00f3n destinado a Israel esperando que despegara, mirando por la ventanilla, observando las luces de la ciudad en la densa oscuridad de la noche. A gastar el resto de su vida, a pertenecer a los otros con quienes deber\u00eda compartir el mismo pasado, quiz\u00e1s a obtener una identidad al final entre ellos. Fue su decisi\u00f3n, su elecci\u00f3n, aunque ten\u00eda que dejar a toda su familia atr\u00e1s, ten\u00eda que arriesgarse si quer\u00eda vivir esa aventura. Nadie la forzaba, como hicieron a sus ancestros hac\u00eda quinientos y pico a\u00f1os, quienes acabaron aqu\u00ed en estas tierras y cuyos nombres ya se hab\u00edan perdidos. Ellos zarparon de las costas de Espa\u00f1a apurados, dej\u00e1ndolo todo, cruzando el Mediterr\u00e1neo hasta llegar al otro lado, al Imperio Otomano. Y ahora ella estaba en un avi\u00f3n viajando\u2026 \u00bfViajando? pens\u00f3, todav\u00eda no se daba cuenta de la gravedad de su decisi\u00f3n, quiz\u00e1s; ir a Israel al otro lado del Mediterr\u00e1neo para completar ese triangulo vicioso donde todo hab\u00eda empezado. Todo debe terminar en el mismo lugar donde empez\u00f3, pens\u00f3, llorando a\u00fan. No sab\u00eda donde hab\u00eda empezado todo, donde yac\u00eda su historia, su pasado, su ra\u00edz. Nunca se sinti\u00f3 en casa en Turqu\u00eda, siempre fue una jud\u00eda y nunca fue nada m\u00e1s que una turista en cualquier otro lugar. Peor a\u00fan: una turca. Pero \u00bfque es ser turco? Y \u00bfque es ser jud\u00edo? No sab\u00eda c\u00f3mo uno pod\u00eda llegar a pertenecer a una nacionalidad, obtener una identidad\u2026 No lo sab\u00eda. Fuera donde fuese, siempre se le daba el papel que no quer\u00eda. Siempre hab\u00eda sido tratada as\u00ed y sab\u00eda perfectamente que le iba a pasar lo mismo en Israel. A punto de empezar su nueva vida aun estaba pensando esto, confundida. Y ahora comenzaba otro viaje al otro lado del Mediterr\u00e1neo para buscar y, quiz\u00e1s, encontrar qui\u00e9n era de verdad. Su fortuna, tejida alrededor del Mediterr\u00e1neo, la llevaba a su destino final. \u00bfFinal? \u00bfCu\u00e1l fue el principio y el final?<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Hank<\/em><\/strong>:<br \/>22 de April, 2006 &#8211; 10:21\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=50\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>HAYAT<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Atravieso la oscuridad al volante de ciento cuarenta caballos. Intento imaginarte en las calles de Estambul, caminando por alguno de los lugares que recuerdo, saturados de olores, y de vendedores ofreciendo tabaco rubio o mazorcas asadas o roscos de pan o peonzas multicolores\u2026, todo a bir milyon.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Me esfuerzo en verte acompa\u00f1ada, quiz\u00e1s de tu hermano Hamed, pero no consigo hacerlo muy cre\u00edble. Apareces siempre sola, detr\u00e1s de cualquier esquina, tu pelo te\u00f1ido de amarillo, agitado por la brisa que atraviesa el B\u00f3sforo de un mar a otro, mirando las cosas con familiaridad y con la sorpresa de verlas por primera vez. Tu sombra ambulante, iluminada por la reverberaci\u00f3n de los azulejos de c\u00fapulas perpetuas: el contorno de Hayat recortado de una foto triste, con sus pies de papel sobre las huellas de miles de almas que suben y bajan escalinatas y colinas camino de la oraci\u00f3n, o de cualquier otra cosa que les permita seguir sobreviviendo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Las metamorfosis de los escenarios, tan fortuitos como el curso err\u00e1tico de mis recuerdos, arrancan tu silueta del pavimento y la lanzan contra mi cara. El sobresalto se traslada al volante con la eficacia de una palanca. Me pregunto c\u00f3mo consigue tu sombra de pergamino, a semejante distancia, hacer brincar los caballos de mi coche como evitando un nido de cr\u00f3talos.<br \/>Me lo pregunto ahora, mientras escribo, despu\u00e9s de haber recorrido sobre el callejero los barrios que anduve contigo bordeando el Hali\u00e7.<br \/>En el coche, estabilizadas las luces sobre la carretera, me dejo envolver por el papel que te trae dibujada. Se me pega al pecho, a los brazos, y a los labios con un beso seco, con sabor a piedra curtida al sol.<br \/>Ese beso sin saliva, acartonado, es una puerta que se cierra sin marcha atr\u00e1s: Hayat es una invenci\u00f3n, una vida ficticia, un deseo que aparece a sobresaltos, me envuelve y me enciende, y se desvanece sin avisar.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>A los cuarenta encontr\u00e9 mi sitio. Y a m\u00ed en tus ojos. Nunca antes hab\u00eda visto una mezquita y, sin embargo, cuando pis\u00e9 tu suelo supe que hab\u00eda vuelto a casa. Ahora me encoge la p\u00e9rdida cada vez que subo a un avi\u00f3n y el destino es otro.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Lo sabes. Cuando visito la Cisterna de Yerebatan lanzo mi moneda entre las cabezas invertidas de las Medusas y pido un deseo.<br \/>Siempre el mismo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Enrique<\/em><\/strong>:<br \/>22 de April, 2006 &#8211; 19:04\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=53\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Desembarqu\u00e9 una ma\u00f1ana de junio en el B\u00f3sforo, aquella legendaria franja de mar con apariencia de r\u00edo que divide Estambul y une a Europa con Asia, y me dirig\u00ed al Gran Bazar con el prop\u00f3sito de comprar una aut\u00e9ntica alfombra turca.<br \/>Despu\u00e9s de un recorrido inicial, me acerqu\u00e9 a una tienda de alfombras en la que me recibi\u00f3 un hombre que se present\u00f3 en un perfecto acento brit\u00e1nico como Yasar. Para no generar expectativas innecesarias, le dije con la mayor autoridad que mi sentido de la cortes\u00eda me permiti\u00f3 articular, que s\u00f3lo hab\u00eda ido para mirar. Yasar asinti\u00f3 con afecto.<br \/>\u2013No te preocupes \u2013me dijo con una mueca amistosa\u2013 aqu\u00ed no existe obligaci\u00f3n alguna.<br \/>Le devolv\u00ed una sonrisa algo avergonzada, y luego me sent\u00e9 en una de las bancas apoyadas contra la pared.<br \/>Con un movimiento m\u00ednimo de cabeza, Yasar orden\u00f3 el despliegue de decenas de alfombras de distintas procedencias, dise\u00f1os y colores. Ning\u00fan espect\u00e1culo pod\u00eda compararse con \u00e9ste. Cada alfombra iba acompa\u00f1ada de una explicaci\u00f3n cargada de simbolog\u00eda. El valor, seg\u00fan Yasar, representado en el color rojo. El poder, en el azul. La renovaci\u00f3n de la vida y la esperanza en el verde, el color sagrado del Profeta.<br \/>Hasta que una \u00faltima fue colocada sobre las dem\u00e1s y presentada como si \u2013esta s\u00ed\u2013 fuese capaz de volar:<br \/>\u2013Es una Hereke, la alfombra real de Califas y Sultanes \u2013sentenci\u00f3 Yasar.<br \/>Los asistentes guardaron silencio en se\u00f1al de respeto ante la belleza descomunal de esta obra de arte fabricada con pura seda de Bursa. Hab\u00eda en esa alfombra un brillo que opacaba a todas las dem\u00e1s.<br \/>Yasar me invit\u00f3 a sentirla. Primero la examin\u00e9 con ambas manos, y despu\u00e9s sent\u00ed el ligero fr\u00edo de la seda entrar en contacto con mis pies descalzos. Camin\u00e9 en c\u00edrculos sobre ella, me detuve y me qued\u00e9 sentado sobre la alfombra en un estado parecido al de la hipnosis. De pronto, sin saber muy bien c\u00f3mo, apart\u00e9 los ojos de la alfombra y busqu\u00e9 en la sala una esquina neutral en donde apaciguar mis deseos de gastar m\u00e1s dinero del que ten\u00eda. Hasta que una voz que apenas reconoc\u00ed como m\u00eda dijo:<br \/>\u2013Debo irme.<br \/>Sal\u00ed de la tienda y avanc\u00e9 sin voltear hasta la primera salida que encontr\u00e9. Detuve un taxi y me dej\u00e9 caer sobre el asiento trasero. Mientras nos alej\u00e1bamos del Gran Bazar, cerr\u00e9 los ojos y supe que volver\u00eda al d\u00eda siguiente.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Corond\u00e1: 24 de abril de 2.006<\/em><\/strong>:<br \/>24 de April, 2006 &#8211; 16:51\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=54\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>UN AVENTURERO M\u00c1S<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Cruzando el mar, los j\u00f3venes no se separaron m\u00e1s, c\u00f3mplices en el loco anhelo de pisar un suelo d\u00f3nde fecundar una familia y las semillas y sarmientos de vid que Jos\u00e9 tra\u00eda en su equipaje.<br \/>Argentina los recibi\u00f3 sentando su hogar en Gaboto, la min\u00fascula poblaci\u00f3n que registra la primera fundaci\u00f3n de espa\u00f1oles en suelo santafesino. Con la primer fogata, los dos unieron sus manos, una blanca como magnolia, otra negra, cual bet\u00fan, sobre la madera de un a\u00f1oso \u00e1rbol, invocando a los esp\u00edritus para su protecci\u00f3n, tal cual, lo hac\u00edan los Persas desde tres mil a\u00f1os atr\u00e1s.<br \/>Lentamente, comenzaron a vivir experiencias en las que nunca se sintieron solos. La comunidad les abri\u00f3 las`puertas del nuevo idioma, de las costumbres, de las estaciones anuales.<br \/>Mientras el huerto de Jos\u00e9 crec\u00eda las vides hac\u00edan colgar sus racimos y los naranjos se cubr\u00edan de azahares, Juana lavaba seg\u00fan lo aprendido en su tierra natal, introduciendo las prendas en lej\u00eda para luego, una vez secas, plancharlas con la extenuante plancha de hierro alimentada por brazas en su interior.<br \/>\u00a1Pero qu\u00e9 satisfacci\u00f3n dejar la ropa de sus seres queridos tan impecable, a medida que la copa iba quedando vac\u00eda!<br \/>\u00a1Qu\u00e9 placer sentirse tan amada por Jos\u00e9, que demostraba ese sentimiento por medio de su ambici\u00f3n en progresar en todos los aspectos! como por ejemplo, cuando una noche fr\u00eda lleg\u00f3 del bar del pueblo y abraz\u00e1ndola fuertemente, deslizando sus morenas y c\u00e1lidas manos por su cuerpo, comenz\u00f3 a recitarle unos versos que hab\u00eda memorizado, gracias al maestro rural, haciendo una met\u00e1fora de su cabello y ojos.<br \/>Juana los recordaba perfectamente y en un murmullo emocionado, musit\u00f3:<br \/>-\u00bf\u201dEs esta copa de oro el espinillo?<br \/>\u00bfEs este cielo azul de porcelana?<br \/>\u00bfO es que en mi loca condici\u00f3n de grillo<br \/>veo todo a lo grillo esta ma\u00f1ana?\u201d<br \/>Sonriendo, Juana rememor\u00f3 que Jos\u00e9, haciendo de grillo se meti\u00f3 dentro de su ancha y tosca falda, provoc\u00e1ndole cosquillas y carcajadas que finalizaron con la concepci\u00f3n de Hip\u00f3lito, su querido hijo, el de los ojos tan bellos con pesta\u00f1as que causaban sensaci\u00f3n.<br \/>Ahora, sentada en su mecedora, mira por la ventana. El verde esmeralda, sirve de marco a una figura que se acerca trayendo una carretilla.<br \/>Desde una pared, Santa Sof\u00eda, observa la escena como tantas veces lo hizo con la devoci\u00f3n de que era objeto\u2026<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Amadeo<\/em><\/strong>:<br \/>27 de April, 2006 &#8211; 16:03\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=57\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Luz\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Desde que pasamos Gibraltar rumbo a Estambul nos ha entrado una alegr\u00eda contagiosa. Debe ser que todos tenemos afectos ba\u00f1ados por este mar. Adem\u00e1s, hace tan bueno a la puesta de sol que mientras unos pasean por cubierta, otros suben al puente despu\u00e9s de cenar, as\u00ed estiran la tertulia y de paso, me hacen compa\u00f1\u00eda en la guardia.<br \/>Yo mantengo la atenci\u00f3n en el tr\u00e1fico, cada cierto tiempo compruebo la situaci\u00f3n en la carta de navegaci\u00f3n. En el Mediterr\u00e1neo, cuando vas pegado a costa, las corrientes pueden darte un buen susto si no vas atento.<br \/>No s\u00e9 que tiene la luz de este mar que me hipnotiza y cada vez que veo un velero navegando, se me van los ojos y el alma con \u00e9l. \u00bfQui\u00e9n no sue\u00f1a al ver un velero? \u00bfQui\u00e9n no sue\u00f1a al ver la costa? Y qui\u00e9n no sue\u00f1a con su casa, su gente\u2026 Si en alg\u00fan sitio hay sue\u00f1os aqu\u00ed, en este mar, hay m\u00e1s. Miles y miles de seres humanos han so\u00f1ado y hecho realidad algunos de ellos.<br \/>Cuando llega la noche, todos mis compa\u00f1eros vuelven a sus rutinas: a la maquina, a descansar, a leer, a escuchar los informativos en Radio Exterior\u2026 yo vuelvo estar s\u00f3lo en el puente comprobando en la carta de navegaci\u00f3n donde estoy, cuanto tardar\u00e9 en llegar al pr\u00f3ximo cabo, al pr\u00f3ximo puerto\u2026 . As\u00ed hasta el final de mi guardia, que suelo bajar al sal\u00f3n a charlar con los rezagados o a echar una partida a las cartas o al ajedrez si est\u00e1 Segundo, el cocinero. Despu\u00e9s, en el camarote, antes de dormir me gusta leer mientras escucho m\u00fasica, es una manera de escapar de las a\u00f1oranzas.<br \/>Cuando vuelvo a la guardia es noche cerrada y me da la sensaci\u00f3n de que soy el \u00fanico hombre del mundo al mirar al cielo y ver la luz de las estrellas. Ellas, env\u00edan su luz para que sepamos que est\u00e1n ah\u00ed, para que las nombremos. Nombres descubiertos por sabios de civilizaciones que se han asomado a este mar: egipcios, griegos, romanos\u2026 Hoy soy el \u00fanico testigo de ese largo viaje de su luz.<br \/>Al amanecer siempre pienso lo mismo, todo el mundo habla de no perder el Norte y sin embargo es por el Este por donde nace la luz. Ahora navegamos al noventa verdadero, al Este, rumbo a Estambul, hac\u00eda donde nace la luz y estoy solo para recibirla.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>natalia<\/em><\/strong>:<br \/>28 de April, 2006 &#8211; 15:21\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=58\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>merhaba.Irene mira su gu\u00eda de viaje e intenta repetir sin \u00e9xito las palabras.<br \/>Si fuera realmente turca las podr\u00eda decir sin tanta dificultad-suspira mirando al B\u00f3sforo fijamente.<br \/>Porque naci\u00f3 en Estambul,aunque ella no se acuerde.<br \/>Y se le llenan los ojos de l\u00e1grimas al no salirle las frases.<br \/>Su gu\u00eda le acerca un pa\u00f1uelo y le da una delicia turca.\u201dLokum\u201d-le dice esbozando una sonrisa.<br \/>En la Torre Galata se desmaya de puro v\u00e9rtigo.<br \/>De pura pena.<br \/>\u00bfPor qu\u00e9 si desciende de una de mas familias m\u00e1s conocidas de Estambul la dieron en adopci\u00f3n?\u00bfPor qu\u00e9 veinte a\u00f1os desp\u00faes le lleg\u00f3 una carta sin remite desde Estambul dici\u00e9ndole que buscara a su padre?<br \/>Su gu\u00eda le da un poco de agua y al levantarse,Irene sale corriendo,recorre todo Taksim y dice\u201dTengo que ir a Santa Sof\u00eda.\u00bfSabes?Mi nombre quiere decir paz.Paz para los pueblos\u201d.<br \/>Y una sonrisa se advierte en su boca.<br \/>\u201cAntes deber\u00edas tomarte un caf\u00e9 o un t\u00e9,creo que has tenido una bajada de az\u00facar\u201d-le dice su gu\u00eda.<br \/>Cuando se lo toma,un hombre se acerca a leerle el poso:<br \/>\u201cSi buscas a alg\u00fan pariente,vete al Gran Bazar\u201d.<br \/>E Irene sale como un rayo.<br \/>Encuentra a su padre,un viejecito que parece su tatarabuelo.Parece no salido de este mundo.<br \/>Como si fuera el Or\u00e1culo de Delfos,le dice:<br \/>\u201cIrene,yo estuve en la fundaci\u00f3n de Estambul.Soy demasiado viejo para seguir.No consegu\u00ed lo que siempre busqu\u00e9:la solidaridad entre la gente.Ahora,Irene,quiero que lo intentes t\u00fa.T\u00fa eres la paz\u201d<br \/>Y le dio un ojo de la suerte.<br \/>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026..<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Hace fr\u00edo esta noche en Estambul.<br \/>Pero es verano.<br \/>Irene da clases all\u00ed.Tambi\u00e9n escribe libros.<br \/>Y da conferencias.Y viaja por todo el mundo.Pero siempre vuelve all\u00ed.Y es candidata a Premio Nobel de la Paz.<br \/>Puedes ir a Estambul a verla,hablar con ella,pero tambi\u00e9n puedes escribirle,o tal vez tan s\u00f3lo pensar un rato cada d\u00eda en los kil\u00f3metros que tiene el Cuerno de Oro.<br \/>Porque esa es la distancia que a veces nos separa a todos.Corta.Y no nos damos cuenta.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Luis M<\/em><\/strong>:<br \/>30 de April, 2006 &#8211; 3:11\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=62\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Ver de nuevo esa fotograf\u00eda que desde hac\u00eda 40 a\u00f1os estaba all\u00ed. Todos los que viv\u00edamos en la casa sab\u00edamos que rondabas por las esquinas de las paredes o desliz\u00e1ndote por el techo a dos aguas, como cuando eras una ni\u00f1a. Ahora andas recorriendo en otro universo, como un Alma libre.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Te escuch\u00e1bamos por las noches cuando sonabas los cubiertos de la cocina, y sal\u00edamos corriendo a ver qu\u00e9 pasaba y no hab\u00eda rastro de nadie. All\u00ed, sin salir de la prisi\u00f3n del espacio, t\u00fa viajabas hasta Estambul, dabas comida a los gatos y volv\u00edas a casa. La abuela, de tanto rezar, no dejaba que fueras a desenvolverte con las otras \u00e1nimas que te esperaban en el Mediterr\u00e1neo; ella te ten\u00eda presa por su amor e<br \/>incondicional idilio. Tampoco podr\u00eda juzgarla porque eras su vida.<br \/>Nadie la criticaba, pero ya ha pasado mucho tiempo como para seguir en el deseo de que sigas viva.<br \/>Pensar que no eras feliz daba angustia, porque ten\u00edas mucho tiempo por ah\u00ed, congraciada con la idea de la Tierra, del universo de los vivos;en el mar d\u00e1ndonos luz a la resurrecci\u00f3n, all\u00ed reposan todas almas. Te quer\u00edamos ver sentada en el sof\u00e1 mientras tom\u00e1bamos el t\u00e9 \u2013Alma, hay almas que todav\u00eda te quieren y por eso no nos abandones\u2013 dijo una vez la abuela sentada en la mecedora nom\u00e1s termin\u00f3 el \u00faltimo Avemar\u00eda del rosario.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Devoto de tu mirada te segu\u00eda viendo en la foto, en la que ten\u00edas un vestido rojo, abrazada de la perra que tanto quisiste y que te fue a buscar cuando ya no com\u00edas en la mesa, ni ibas para el ba\u00f1o trasero a fumar escondida de todos para que nadie se enterara de tu vicio<br \/>adolescente.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Eran las cinco de la ma\u00f1ana y no pod\u00eda dormir. La vela estaba prendida. El olor h\u00famedo del cuarto. En la mesa de noche estaba tu rostro, que me hac\u00eda fantasear m\u00e1s sobre lo que en alg\u00fan momento nos pudimos contar, reconstruyendo la magia de nuestras conversaciones en<br \/>las que viajamos juntos al lugar donde los emperadores constru\u00edan la ciudad con arte, o en b\u00fasqueda de una ensalada mediterr\u00e1nea y de las nuevas revistas de arquitectura, \u00bfc\u00f3mo ser\u00e1n sus construcciones? preguntabas en un tono inquieto.<br \/>Alg\u00fan d\u00eda tendremos la osad\u00eda de juntos viajar hasta all\u00e1, y s\u00f3lo en un impulso descubriremos la paz de todos los tiempos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>SABRA (en judeo-espanyol)<\/em><\/strong>:<br \/>30 de April, 2006 &#8211; 12:44\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=66\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u00a0SABRA\u00a0\u00a0<span style=\"color: #d6341d;\"><strong>(FINALISTA)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Komo ke vos konte esta estorya inkreivle, no se.<br \/>Rahel i yo semos amigas. Estamos muy tristes porke la Reyna d\u2019Espanya esta mos esta egzilando. Todos empesaron a emigrar, de Toledo asta Sevilla. Oy es el 2 Agosto 1492. Estamos mirando del kalyon a Cadiz; La\u2019Spanya se eskapo para mozotros. Yo nasi i m\u2019engrandesi debasho del sol d\u2019Espanya ma agora l\u2019esto diziendo \u201cAdio\u201d en los brasos de Rahel.<br \/>Despues de un largo viaje vinimos a Estambol. Los Turkos mos aresivieron i algunos judios komo el padre de Rahel ke era doktor empesaron a lavorar en el palasio del Sultan Beyaz\u0131t. La Sultana Ayshe Hafza la tomo a Rahel para ke les ambeze linguas a los sultanes chikos.<br \/>Un dia Hafza Sultan la yamo a Rahel i le disho: \u201cYo no puedo ir a los balos. Va a mi lugar i despues kontame todo.\u201d Rahel empeso a irse a kada balo. Una noche enkontro Alfonso. El momento ke se vieron s\u2019ennamoraron. Una pasion loka ma una judia i un katoliko no puedian tener un futuro.<br \/>Malgrado esto kaji kada noche se estavan viendo i estavan biviendo un grande amor. Rahel se konsumio de este amor. Finalmente, una noche avlo kon su padre ma el Dr. Haim ke era muy relijiozo le disho: \u201cLa Tora mos komanda de no kazarmos kon non-judios\u201d. Rahel empeso a yorar en dezespero. Fui al lado de eya, me asenti sovre sus piernas i alimpyi sus lagrimas kon mi aluenga.<br \/>Porke kon mi aluenga? Ah! No vos dishe ke so un gato de Siam i me yamo Sabra. Esta era mi tresera vida de las 9 vidas ke tengo!<br \/>Al diya Rahel se fue a ver a Alfonso. Alfonso estava tornando a Espanya i keriya kazarse immediatamente. Rahel no aksepto ma le disho: \u201cAzeme un dalkavo favor, dame una bukla de tus kaveyos\u201d. Lo tomo i se izo un aniyo. Le disho a Alfonso: \u201cSere tu novia asta la muerte\u201d. I s\u2019espartieron.<br \/>A la demanyana se ambezaron ke Alfonso se mato. Kuando oyo Rahel esto, solo pudo murmurear: \u201cSere tu bivda para siempre\u201d.<br \/>\u201cAlevantate Sabra! Yene t\u2019estavas sonyando i mauyando!\u201d Ah! Pablo, mi amigo me aparejo mi komida. Kada demanyana me demanda la mizma kestion: \u201cKe vites en tu suenyo ayer la noche?\u201d Komo ke le diga ke vide mi tresera vida? Agora yo en mi muevena vida, esto de muevo debasho el sol d\u2019Espanya\u2026<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Hulya Deniz (Estambol)<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>UN PIANO D\u2019ESTAMBOL (en judeo-espanyol)<\/em><\/strong>:<br \/>30 de April, 2006 &#8211; 12:53\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=67\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Yo vine a este mundo antes 111 anyos, en 1895, en Estambol. Un Ruso ke morava en Hask\u00f6y i ke se yamava Alexander Rostropovich preparo mi paridura al mundo de muzika. Era un ombre viejo i nunka tuvo ijos. Aziya instrumentos de muzika i siempre diziya a sus amigos ke yo era el mijor ke aviya echo. Malorozamente, despues ke me izo, se sintio muy kansado i muy viejo i dos dias despues se murio. Ama, yo penso ke se murio kontente de mi.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>La mujer de Rostropovich me vendio a una famiya djudia ke moravan en Pera, la famiya Kohen. Eyos me merkaron para ambezar la muzika klasika a sus ijos. Estos eran los anyos felises de mi chikez.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>En 1914, la Gerra Mundial empeso. Malorozamente, a la fin, eyos me vendieron i imigraron a Israel.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Un famozo piyanisto Amerikano me merko i me yevo por el mundo entero. El me tanyava siempre antes de los konsertos para pratikarse.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Despues, el se fue a los Estados Unidos. Agora, ya es un ombre viejo. El me vendio por ke no teniya munchas paras. Me vendio a Carnegie Hall. Ayi, yo fui el piano de konserto. Kuando me esto akodrando estos anyos en Carnegie Hall, me akodro i siento palmas i palmas i palmas.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Oy, Enero 10, 2006. Me esto muriendo. Puedo dizir, ke despues de Carnegie Hall, el salon del rey del mundo de pianistos, el direktor de Carnegie me dio a un konservatoryo de musika debaldes. Ya era muy viejo i estava muy difisil de azerme akord.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Tengo un rekuerdo muy importante ke vos kero kontar. Yo vide el inyeto de David Kohen, ke se yamava Albert ke vino a muestro konservatoryo para ensenyar muzika. El era un profesor de muzika. El no me konosio porke kuando su padre me vendio, Albert teniya 10 anyos.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Agora, en unos kuantos minutos, van a vinir para yevarme a un bedahayim. Ayi, van a kortar mi puerpo para azer otras kozas, una siya, o otra koza. Me esto muriendo kon buen sintido. Yo siento ke ya no puedo mas avlar kon boz klara\u2026 Mis pedalas no lavoran \u2026Ya estan viniendo\u2026 Esto rogando al Dio, Apollo, muestro kriador\u2026yo esto rengrasyando a todos ke ayudaron la djente kon muzika\u2026 Ya estan viniendo \u2026Kero avlar una vez mas \u2026una vez mas..do.. re.. mi .. fa.. sol.. la. si.. d.. d.. do..<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Alper Almelek (Estambol)<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Baku<\/em><\/strong>:<br \/>30 de April, 2006 &#8211; 16:34\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=68\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u00a0BAKU\u00a0<span style=\"color: #d6341d;\"><strong>(FINALISTA)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Hab\u00eda dejado de nevar. Les vi casualmente desde un taxi junto al muelle de Kuru\u00e7e\u015fme, camino de Bebek, en medio del atasco provocado por un accidente de tr\u00e1fico. A trav\u00e9s de la ventanilla asperjada por copos de nieve derriti\u00e9ndose, contempl\u00e9 su asim\u00e9trica discusi\u00f3n.<br \/>Ella, abatida, apoyada sobre un pretil, con la vista fija en el agua chocando obstinadamente contra la orilla, escuchaba los argumentos de Ilan, incapaz de permanecer quieto y a quien parec\u00eda escap\u00e1rsele la vida palabra a palabra. Sin tardar, \u00e9l call\u00f3; mostraba una rigidez ominosa. R\u00fcya se incorpor\u00f3, le acarici\u00f3 el rostro y se alej\u00f3 lentamente, alica\u00edda y cabizbaja.<br \/>La nieve retorn\u00f3; mas no retorn\u00f3 sola. Ella regres\u00f3 corriendo; sofocada, se plant\u00f3 ante \u00e9l, le mir\u00f3 como quien se asoma a un abismo y le arre\u00f3 un bofet\u00f3n. Luego le abraz\u00f3, le sepult\u00f3 en oleadas de l\u00e1grimas e hipidos. Acabaron devolvi\u00e9ndose la vida boca a boca, agarr\u00e1ndose de los cabellos, sorbiendo sus propias existencias compuls\u00edvamente, al ritmo creciente de la nevada. As\u00ed permanecieron, bullentes, palpitantes, calados hasta los huesos, bajo la argenter\u00eda crepuscular del B\u00f3sforo.<br \/>Mi taxi reanud\u00f3 su carrera.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Detuve el veh\u00edculo el evocador portal de la calle Valikona\u011f\u0131. Nada iba a ser lo mismo porque todo empezaba de nuevo.<br \/>&#8211; Hola, mi querido Ilan. Un momento\u2026<br \/>Dobl\u00f3 el cuerpo con la facilidad de una gimnasta, ahuec\u00f3 su guedeja con ambas manos y recobr\u00f3 su postura de golpe, como un resorte, terminando de atusar la nebulosa de bucles trigue\u00f1os.<br \/>Tu melena, cual reba\u00f1o de corderos<br \/>ondulante por las pendientes de Galaad.<br \/>&#8211; Ya est\u00e1\u2026 Ven, dame un beso.<br \/>La imagen siempre rediviva de R\u00fcya se encarn\u00f3 en la palidez eb\u00farnea de su piel, sus piernas torneadas con exquisitez impropia de la especie humana y unos ojos que defin\u00edan el adjetivo turquesa.<br \/>R\u00fcya complet\u00f3 el proceso combinado de aseo, cosm\u00e9tica y atav\u00edo de imprescindible observancia \u00abs\u00f3lo para presentarme con dignidad\u00bb ante sus cong\u00e9neres al punto del crep\u00fasculo.<br \/>&#8211; Es la hora. \u00bfMe acompa\u00f1as?<br \/>A la hora exacta, R\u00fcya encendi\u00f3 las dos neviot y quedamente recit\u00e9 la bendici\u00f3n en mi hebreo intemporal.<br \/>Bendito seas, Se\u00f1or, nuestro Dios, Rey del Mundo, que nos has santificado con Tus preceptos y nos has ordenado encender las velas del Shabat.<br \/>Despu\u00e9s introdujo su pa\u00f1uelo de los viernes en el bolso y salimos prestos, rumbo a la mezquita de Ortak\u00f6y. Si no nos d\u00e1bamos prisa, llegar\u00edamos tarde a la oraci\u00f3n del anochecer.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Yehuda Hatsvi<\/em><\/strong>:<br \/>30 de April, 2006 &#8211; 18:23\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=69\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>En Estambul biviya un Jidio muy riko, ke se yamava Ezra. Ezra tiniya todo lo bueno en el mundo, ma el kondokto malo de su ijo Avram, no le deshava gozar de la vida.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Avram uzava a pasar noches enteras en balos ke aziya, envitando mabul de amigos a bever, baylar i emborrachar, i gastando paras sovre sus amigos<br \/>sin kuenta i sin heshbon.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Ezra perkurava, en vano, a konvenser a su ijo ke todos estos amigos son amigos falsos, ke todo lo ke les gusta es el pasatiempo alegre kon las paras de Avram, el ijo del milyonario de Estambul.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&#8211; \u201cEn tiempo de estrecho\u201d diziya Ezra a su ijo \u201ctodos te van abandonar. Mira, ijo, Estambul es la sivdad ke la yamamos KUSHTA ke vyene del vyerbo ebreo de VERDAD. Tenemos de bushkar amigos de verdad\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&#8211; \u201cI tu, papa, tyenes algunos amigos de verdad?\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&#8211; \u201cSi, ijo\u201d respondio Ezra. \u201cTengo un medio-haver Turko, i un otro medio-amigo Jidyo komo un otro medio-haver Grego, kristyano\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&#8211; \u201cKualo es esto \u201cmedio-haver\u201d? ke sinifika?\u201d<br \/>se metyo a riyir Avram.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>&#8211; \u201cSi, si. En kada uno i uno de mis medio-haver<br \/>tengo mucha konfiensa. Kada medio-amigo mio es mijor de todos tus dozenas de amigos!\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Kurto lo azeremos:<br \/>En la eskuridad de una noche de envyerno salyeron padre i ijo, i se fueron de kaza en kaza de los amigos de Avram, demandando avrigo por una sola noche, kon el achak (preteksto) ke Avram fue embolvido en una pelea en un klub.<br \/>Ninguno de los amigos aksepto de dar mano a Avram, ni entrarlo en kaza por oyirlo o por dar algun konsejo.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>No se kere ni dicho, ke todo al kontraryo akontesyo kon kada uno de akeyos \u201cmedio-haver\u201d de Ezra.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>-\u201dEntrando agora. Aze frio afuera\u201d disho ya el primer de akeyos medios-amigos \u201cSha, veremos en ke vos puedo ayudar. Entrando!\u201d<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Ezra abraso a su amigo kon lagrimas en sus ojos, i le demando pardon i diskulpa por meterlo en prueva, i por deranjarlo en media noche.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Ezra le estava kontando a su amigo fiyel lo ke en realidad pasava kon su ijo Avram.<br \/>El ijo, en el kanton de la oda, estava asentado<br \/>undido en su tristeza, savyendo ke no le kedo ni un amigo. De la otra parte se apersevio muy bien<br \/>ke es la verdadera sinyifikasyon de<br \/>\u201cmedio-haver\u201d.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>Pr\u00f3pero<\/em><\/strong>:<br \/>1 de May, 2006 &#8211; 1:03\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=70\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>EL PERIPLO<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>La tripulaci\u00f3n era mayoritariamente natural de Tiro, pero todos ten\u00edan algo en la otra orilla del Mediterr\u00e1neo. No se sabe porqu\u00e9, pero el viejo marinero que hab\u00eda dedicado toda su vida al comercio navegaba en esta ocasi\u00f3n sin motivaciones econ\u00f3micas de ning\u00fan tipo; esta vez no quer\u00eda saber nada de metales y tratos con tartesios.<br \/>El mar acompa\u00f1aba en la traves\u00eda sin jugar malas pasadas, aunque los m\u00e1s veteranos deseaban un bravo oleaje para mostrarles a los novatos de lo que es capaz la mar. Poco le importaba todo esto al hombre que tiene la mirada puesta rumbo al oeste, una mirada que echaba anclas en Gadir en tiempos pasados, muchos a\u00f1os despu\u00e9s de que aquel lejano antepasado fuese uno de los primeros en desembarcar; pero su destino ahora lo llevaba al final del periplo.<br \/>Rememora con los ojos cerrados el agua mojando sus pies en la orilla del nuevo enclave de lo que luego vino a llamarse Malaca, y desde entonces fue un puerto de buena esperanza para \u00e9l, un fondeadero de sosiego en las traves\u00edas hacia Gadir desde otros tantos puntos del Mediterr\u00e1neo comerciando con telas del oriente. Era un hombre de mar, por eso cuando la edad le pas\u00f3 factura, sus hijos tomaron el relevo del negocio y fueron ellos lo que desembarcaban en la ensenada de Malaca mientras dirig\u00eda el negocio desde Tiro con largas temporadas de retiradas en Byblos.<br \/>Ahora la mar es de un color m\u00e1s intenso, la sal se acopla pesadamente en los pulmones y el cielo est\u00e1 m\u00e1s cerca que de costumbre en esta larga traves\u00eda. La vida es un viaje de ida sin retorno. Los barcos vuelven y van, pero la vida no entiende de retrocesos, s\u00f3lo mira hacia delante; es un barco de una sola direcci\u00f3n, con un puerto de salida y uno de llegada en el que el \u00fanico tripulante debe desembarcar.<br \/>Desembarcar. Piensa que su periplo ha terminado: nacer en Tiro para morir en Malaca: eran sus puertos, dos puertos unidos por un periplo sin retorno.<\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p><br \/><strong><em>V\u00edctor Echeverr\u00eda Vald\u00e9s<\/em><\/strong>:<br \/>1 de May, 2006 &#8211; 22:34\u00a0<a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.es\/premioEstambul\/wp-admin\/post.php?action=editcomment&amp;comment=71\">e<\/a><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>\u00a0V\u00edctor Echeverr\u00eda Vald\u00e9s\u00a0<span style=\"color: #d6341d;\"><strong>(FINALISTA)<\/strong><\/span><\/p>\r\n<p style=\"text-align: justify;\">\r\n\r\n<\/p>\r\n<p>Aunque los a\u00f1os se empe\u00f1en en ello, me es imposible olvidar a aquel gent\u00edo cruzando espantado las ruinas del que, escasos meses antes, fuese el bullicioso barrio de G\u00e1lata. A\u00fan hoy me sacude la espalda un latigazo de fr\u00eda angustia cuando recuerdo, con cruel nitidez, el final de nuestro \u00faltimo Emperador, del valeroso Constantino. No percibo m\u00e1s olor que el de la p\u00f3lvora quemada y los escombros, y la vista, a igual que le sucediera aquella tarde, sufre para ver a trav\u00e9s de unos p\u00e1rpados anegados de l\u00e1grimas, ahora por melancol\u00eda, entonces castigados por los hollines del aire en la agonizante Constantinopla.<br \/>Estos dolorosos recuerdos, y el inmortal sentimiento de Patria, hacen muy dif\u00edcil asumir que, en este p\u00e9ndulo que es la Historia, en ocasiones, la derrota propia es un paso m\u00e1s, preciso e ineludible, hacia la construcci\u00f3n de un mundo mejor. Cuesta aceptar que la misi\u00f3n ha llegado a su fin, que la Providencia ya considera innecesaria tu participaci\u00f3n. Pero en la propia g\u00e9nesis est\u00e1 la coartada de nuestro destino. Durante m\u00e1s de dos siglos la fuerza romana oblig\u00f3 a Bizancio a transformarse en la Nueva Roma y seguro que sus defensores, tan heroicos como nosotros en su lucha, no comprendieron la necesidad de la empresa. No pod\u00edan imaginar que aquella metamorfosis acabar\u00eda convirtiendo a Constantinopla en la referencia del mundo conocido, en la metr\u00f3polis perfecta. Acaso Mehmet II, desde sus impetuosos, ambiciosos veinte a\u00f1os, fue el encargado de despertarnos de nuestro decadente letargo y, en cierta y triste manera, el relevo imprescindible para reconducir nuestra historia.<br \/>Aquella tarde del a\u00f1o del Se\u00f1or de 1.453, cuando decid\u00ed arrojar mis armas y abandonar la extenuada Constantinopla, de alguna prodigiosa forma comprend\u00ed el verdadero significado de los acontecimientos, si bien ello no hace que perdone a mis adversarios. Y aunque mi mano ha sustituido la pluma por la espada y mis hombros, viejos y para siempre magullados, no volver\u00e1n a vestir una cota de malla, a\u00fan puedo resarcirme siendo conocedor de una verdad que est\u00e1 por encima de bizantinos y otomanos: la ciudad volver\u00e1 a acoger decenas de culturas, como en el pasado, aunque sea de otro modo. Ya no ser\u00e1 Bizancio, ni Constantinopla. Seguro que en la Hagia Sof\u00eda se rezar\u00e1 a un Dios que no ser\u00e1 el m\u00edo. Pero, mientras el Mundo sea Mundo, ocurra lo que ocurra, el Istanbul otomano est\u00e1 condenado a ser una tierra de todos.<\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00a0 PREMIO ESTAMBUL: Matricula para un curso\u00a0de 3 meses en el Instituto Cervantes de Estambul. 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