Nov 10
Sedante, cual mártir herido
fue tu quejido armonioso
lúdica maldita;
con gemidos placenteros
a caudales incestuosos.
Negra reina,
realeza plétora,
Zingua angoleña.
Cercena al adamita caído
que se detiene
agotado, jadeante y flácido.
Y al velo de ideas oscuras
suelta el soplido
de gritos resonantes
desde el diapasón de tu cólera
para estremecer la cadencia de la selva
por la insatisfacción y la pena.
VN:R_N [1.9.22_1171]
56-Abraxas. Por Grozny,
Cuánta sensualidad… Te diré que hoy no soy muy buena yesca para para este tipo de verso. Sin embargo debo asumir que está bien escrito. Sobretodo por el dejo melancólico del último verso. ¡Suerte en el concurso!
Poema contundente. Versos con fuerza. Me parece que sería mejor una modificación en el penúltimo verso:
para estremecer la cadencia de la selva
por
estremece la cadencia e la selva . Para mí ese es el final, el último verso sobra, no es necesario, me parece a mí.
Buen poema, fuera de lo común.
A partir de «flácido» me he tropezado varias veces. Me ha costado tres lecturas entender que el grito viene de la garganta del polígamo y que el diapasón pertenece a la cólera de la reina zulú… Quizá me falta erudición para apreciarlo. La molestia de colocar palabras rebuscadas es notable.
Vuelvo a él. «¿La «lúdica maldita» es también «el mártir herido» y la «zingua angoleña que cercena»? De veras que me esfuerzo, pero cada vez entiendo menos.
Intenso.Por los confines del bien y el mal.
Está trufado tu poema de referencias cultas y atravesado por el gnosticismo. Desde el título (no sé si como homenaje a Hess o directamente por el culto maniqueo a Abraxas), pasando por Sade (esa Zingua reina del vicio), los flácidos (¡qué ironía!) adamitas…hasta el pseudónimo horrible como la destruida capital chechena.
Todo eso está muy bien, y te acercas a los orígenes del bien y del mal, pero en tu discurso encuentro ciertas incoherencias semánticas que no favorecen al conjunto. Lo mejor, sin duda, el final.
Te voto con un cinco y te deseo suerte en el concurso. Aprocecho también la ocasión para invitarte a leer mi poema, el 139, y a que dejes allí tu opinión con sinceridad si así lo deseas.
Un saludo.